domingo, 28 de octubre de 2018

Película 449 # Año XVI


Matar a Dios
1 de Noviembre/2018
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas



DIRECTORES

Caye Casas / Albert Pintó



TÍTULO ORIGINAL: "Matar a Dios"

GUIÓN: Caye Casas y Albert Pintó

FOTOGRAFÍA: Miquel Prohens 

REPARTO: Itziar Castro, Eduardo Antuña, Boris Ruiz, David Pareja, Emilio Gaviria   

GÉNERO:   Comedia negra

DURACIÓN: 90 Min.        PAÍS: España 

AÑO: 2017




 
SINOPSIS
 
Una familia prepara la celebración de fin de año en una aislada casa en medio del bosque, cuando irrumpe un misterioso vagabundo; es enano, dice ser Dios y amenaza con exterminar a la especie humana al amanecer. Sólo se salvarán dos personas, y la familia ha sido elegida para escoger a esos dos únicos supervivientes. El destino de la humanidad recae en cuatro desgraciados que, evidentemente, van a querer salvarse.


¿Quién es quién?


Albert Pintó (Terrassa, 1985)
Director, guionista y realizador de publicidad. Ha trabajado durante varios años como profesor de la ESCAC (Escuela de Cine y Audiovisual de Cataluña). Desde 1999 ha sido artista gráfico y caricaturista de Fotogramas, Cinemanía, El Periódico, Interviú y Deporte en los medios. En el mundo del cine se ha dado a conocer por los cortos "Aún hay tiempo", "Lucille"“Nada SA” (2014) y “RIP” (2017). “Matar a Dios” es su primer largo.

Caye Casas (Terrassa, 1976)
Se ha dedicado desde 1998 al humor gráfico. Entre 1999 y 2017 trabajó para el diario Sport, realizando diversas colaboraciones para otros medios. Como director y guionista de cine, ha realizado varios cortos, logrando más de 100 premios en festivales y más de 500 selecciones en festivales nacionales e internacionales. Si hacemos caso de lo que de él dice su madre nos encontramos ante el mejor dibujante y director del mundo…
  

AL HABLA CON LOS DIRECTORES: 

“Matar a Dios”, premio del público en Sitges, ópera prima de los directores tras lograr grandes éxitos con sus cortos.
¿Habéis trabajado previamente juntos en los cortos “Nada S.A.” y “RIP”, y debutáis en el largo con “Matar a Dios”, ¿cómo lleváis el reparto en la dirección?
–Pasamos muchas horas discutiendo y elaborando el proyecto; la historia,  el guion, la planificación…  Cuando nos ponemos de acuerdo al 100%, nace la peli. En el rodaje ya no hay contradicciones porque lo hemos trabajado mucho…Los actores nos llaman el monstruo de dos cabezas.

¿Podríamos decir que “Matar a Dios” tiene parte de crítica existencialista?
– Sí, se trata de una comedia negra, surrealista que habla de temas profundos que nos afectan a todos, la religión, la especie humana, la familia, la muerte… Todo pasado por el filtro humor negro, te ríes pero que te hace pensar y hace que te hagas preguntas sin caer en la pretensión.

“Matar a Dios” es una película multipremiada en diferentes festivales.  ¿Qué premio os han hecho más ilusión?
– Todos… Quizás el más especial fue el Gran Premio del Público del Festival de Sitges, cuando nos dijeron que habíamos ganado nos pusimos a llorar como niños.

No contáis con ayudas públicas ni apoyo de televisión? ¿La temática de vuestra historia podría haber sido el problema?
– Estamos malditos en ese aspecto, ni en los cortos ni en el largo nos suelen apoyar, supongo que nuestras historias  resultan incómodas, políticamente incorrectas… Merecemos una oportunidad, esperemos que esto cambie con el estreno de “Matar a Dios”.

Matar a Dios habla de relaciones de pareja, del ocaso de la vida, de sexo, de la familia, de religión, del existencialismo, ¿cuál es el principal mensaje de vuestra historia? 
– Hay muchos. Vivir el momento porque cuando la palmes no hay nada, es uno. Otro: que la especie humana somos una basura, un cáncer para el planeta. Consideramos que al planeta le iría mucho mejor sin los seres humanos.
(El Blog de Cine Español)
 

 
 
Y me parece a mi 
 
Decisiva decisión

Efectivamente, somos el resultado de confluencias educacionales y culturales que han pastado más en las sospechosas tierras de las "ciencias" escatológicas, que en las verdes praderas de la ética. Nuestro fin de mundo forma parte sustancial de cada uno de nosotros, es el único que nos interesa. El de los demás, e incluso el de todos juntos, nos preocupa bastante menos. Al egoísmo máximo rendimos pleitesía, aunque cada vez también está más claro que aquí, o nos salvamos todos o no se salva ni Dios.

Los tarrasenses (Pintó y Casas) que, por suerte, no se han mostrado tan trascendentales como yo en su valiente ópera prima; urden, no obstante, un guión muy teatral (no sabemos si por tema de presupuesto), de una oscura comicidad, con reflexiones sucias y sinceras y una esperpéntica conclusión existencial, que como seguidores de la concepción literaria de don Ramón María no podemos por menos que aprobar.

El pesimismo sobre la reacción humana en momentos de crisis, salvo rarísimas excepciones, es compartido por la mayoría. La historia nos ha dado, y cada día suma, suficientes muestras de patéticas actitudes. La única solución es siempre la más violenta. ¿Porqué no cargarse al máximo hacedor? Después de todo es el responsable de un mundo de mierda.

Los actores son imprescindibles compinches para que este gran magnicidio, que a veces se engancha, llegue a buen fin y no se les vaya de las manos a los catalanes.
 
Jaht





  

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