viernes, 6 de marzo de 2026

Película 782 # Año XXIII

Filmoteca de Extremadura
Programación de cine itinerante por  núcleos rurales extremeños en colaboración con
CineClub "El Gallinero"


La Primera Escuela

(Louise Violet)

Jueves 12 de Marzo/2026

Sala Avenida/Jaraíz

20:30 Horas



DIRECTOR

Éric Besnard

GUION

Éric Besnard

MÚSICA

Christophe Julien

FOTOGRAFÍA

Laurent Dailland

REPARTO

 Alexandra Lamy, Grégory Gadebois, Jérôme Kircher, Jérémy Lopez, Patrick Pineau, Annie Mercier ...

GÉNERO

     Drama | Siglo XIX. Enseñanza. Colegios & Universidad 

DURACIÓN

109 Min.

PAÍS

Francia

SINOPSIS

Francia, finales del siglo XIX. Louise Violet es una profesora parisina, enviada a la campiña francesa. En un lugar donde la vida cotidiana está ligada a las estaciones, la tierra y los cultivos, primero deberá convencer a los habitantes para que envíen a sus hijos a la escuela. Con la ayuda del alcalde, los padres y sus hijos acaban por aceptarla. Pero pronto, su pasado la alcanza. A pesar de los obstáculos, la señorita Violet se entregará en cuerpo y alma a su creencia: la educación es la clave de la libertad.

¿Quién es quién?

Éric Besnard es un guionista y director nacido en el año 1964 en Francia conocido por Babylon, Despierta la furia, Delicioso, Pastel de pera con lavanda, ...

 

Tras debutar en 1994 con el corto Un belle âme, Besnard presentó cinco años más tarde La sonrisa del payaso, su primer largometraje. Más de veinte películas como guionista y diez también como director lo sitúan como uno de los referentes de la actual cinematografía francesa. A lo largo de un cuarto de siglo han salido de su cámara títulos como El sabor de las maravillas, Delicioso, Las cosas sencillas o Louise Violet. Según (hoyesarte.com)

 


Dice el realizador que en el filme “no hay malos”, solo “lógicas distintas” y los campesinos “no están equivocados”. Para ellos la escuela “es el final del campo”, después vendrá el éxodo rural, los hijos se convertirán en obreros, funcionarios, militares y morirán en las trincheras en la I Guerra Mundial, algo que parece que el alcalde, interpretado por Grégory Gadebois -actor fetiche del director- ve claro.  La madre del alcalde se da cuenta que Louise ha padecido, que esconde algo y desea ayudarla porque además la ve como un buen partido para su hijo. “Hay una solidaridad femenina, una empatía y un cálculo también porque sabe que mujeres como Louise hay pocas y sería beneficiosa para su hijo”.
El alcalde la ayuda, aunque espera a cambio que se convierta en su esposa. “Es la reproducción de un modelo fijo pero ella no forma parte de él. Ella es una mujer que está en movimiento y está sola”. Después de un pasado muy trágico, y de haber estado en prisión por su participación en la Comuna de París, necesita reconciliarse con el mundo y volver a admirarlo. Enseñar a esos niños la ayudará a sanar su alma e insiste en que la educación es la clave de la libertad. Sin embargo, ese pasado que la persigue volverá a colocarla en la cuerda floja ante los habitantes del campo, la mayoría de los cuales están cargados de prejuicios.


Podría decirse que la historia de Louise, una mujer con valores que lucha por las injusticias sociales, es una historia de superación. “Lo que me gustaba de este personaje es que aunque sea una mujer progresista y positiva, llega prácticamente muerta al principio de la película. Le cuesta maravillarse y tiene que volver a aprender”, comenta. En sus clases, habla a los niños de la posibilidad de ser lo que quieran ser, les anima a soñar a lo grande, ser los próximos Pasteur, hijo de campesinos. “Y se sorprende cuando uno contesta que quiere ser campesino. Para ella la reproducción de este modelo es chocante, pero hay que aceptar todas las elecciones. Es un equilibrio”.
Hoy en día estamos llegando a un momento en el que hay cosas que no se pueden enseñar ni mostrar

En la película ella dice que la ignorancia hace mucho daño a la sociedad. “Hoy la ignorancia ha cambiado. Antes la ignorancia era no saber y hoy en día la ignorancia es creerse cualquier cosa. Hay tanta información y tantas fake news que es difícil saber dónde se esconde la verdad detrás de un flujo de estupideces”. Besnard se queja de la irrupción de los teléfonos móviles en el aula. “La escuela no está lista para el móvil. Todos lo llevan en la mano y se creen lo que dice cualquiera y la escuela no sabe defenderse de esto. Es el gran debate de la escuela del futuro. Se tiene que poder enseñar cualquier cosa, el anarquismo... sin decir que es algo imposible. Hoy en día estamos llegando a un momento en el que hay cosas que no se pueden enseñar ni mostrar. Parece que no se puede recordar que hubo seis millones de judíos muertos o que existió el esclavismo. Hay verdades que hay que recordar porque se quedan soterradas bajo la estupidez. ¡Es difícil tener 15 años hoy!”, lamenta. Según (La Vanguardia)



Y me parece a mi

Una sociedad no es libre sin enseñanza pública

Los hechos tienen lugar en los últimos años del Siglo XIX. Louise Violet, maestra, llega a un pueblo que sobrevive por los trabajos del terruño con la tozuda intención de poner en práctica las leyes impulsadas por el Primer ministro francés Jules Ferry (1832-1893); que apuestan por un sistema de enseñanza pública laica, obligatoria y gratuita. Pero una cosa es querer y otra poder. Nuestra voluntariosa educadora se encontrará con una feroz resistencia de quienes, en teoría, son los más beneficiados por una experiencia que supone reforzar los cimientos de la Revolución, cien años después, de la Toma de la Bastilla.

Desde el alcalde hasta el último labriego ven la escuela como competidora y enemiga de las faenas del campo, y del futuro abandono de las villas por parte de los jóvenes que adquieran conocimientos y preparación intelectual.
Una vez realizado el trabajo más difícil, el de convencer, Louise se enfrentará a un pasado que ella, aunque lo sigue considerando razonable, ha preferido olvidar.

La estupenda fotografía te traslada sin esfuerzo al lugar y la época; y quienes fuimos niños en las escuelas rurales del franquismo nos sentimos próximos a los sitios donde se impartía sabiduría, pero muy lejos de sentir el amor que emanaba de esta auténtica pedagoga gala; sobre todo si la comparamos con los torpes profesionales, ganadores de la guerra, que tuvimos que padecer en Hispania.
spoiler:
Parte fundamental, para entender al personaje central, es su militancia en la Comuna de París, grupo insurrecto que llegó a tomar, durante dos meses (1871), el gobierno de la capital francesa. Aquellos "peligrosos" reformadores propugnaban, en aquella época de hambre, guerras y corrupción, entre otras alternativas progresistas: la autogestión de las fábricas abandonadas, guarderías para los hijos de las obreras, laicidad del Estado, abolición del trabajo infantil, remisión de alquileres impagados y cierre de iglesias y escuelas católicas.
Jaht


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