Border (Gräns)
14 de Febrero/2019
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas
DIRECTOR
Ali Abbasi
GUIÓN: Ali Abbasi, Isabella Eklöf (Novela: John Ajvide Lindqvist )
MÚSICA: Christoffer Berg, Martin Derkov
FOTOGRAFÍA: Nadim Carlsen
REPARTO: Eva Melander, Eero Milonoff, Viktor Åkerblom, Joakim Olsson
GÉNERO: Fantástico. Drama. Romance
DURACIÓN: 101 Min.
PAÍS: Suecia
SINOPSIS
Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia y por su extraordinario olfato. Da la impresión de poder oler la culpabilidad de un individuo. Pero cuando Vore, un hombre aparentemente sospechoso, pasa junto a ella, sus habilidades se ponen a prueba por primera vez. Tina sabe que Vore oculta algo, pero no logra identificar qué es.
¿Quién es quién?

Este es su segundo largometraje. En el año 2016 presentó en el Festival de Sitges: Shelley ,su primera obra larga.
John Ajvide Lindqvist (nacido en 1968 en Blackeberg, Suecia) es un escritor sueco de novelas de terror. Lindqvist creció en Blackeberg, un suburbio de la ciudad de Estocolmo, y su primera novela Låt den rätte komma in (Déjame entrar), una historia de vampiros publicada en el año 2004, disfrutó de gran éxito en Suecia, y él mismo fue el guionista para su adaptación cinematográfica que contó con tantos admiradores en nuestro Cineclub, como recordarán los más viejos del lugar.
Antes de convertirse en un escritor, Lindqvist trabajó durante doce años como ilusionista y cómico. Cuando era adolescente, solía realizar espectáculos de magia en la calle para los turistas que visitaban Västerlånggatan en Estocolmo.
Aparte de novelas de terror también ha escrito el guión para la serie dramática de televisión Kommissionen, así como parte del guion de Reuter & Skoog.
Entre sus autores preferidos ha mencionado a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges; en especial al primero.
Y me parece a mi
Tina y Vore. Los otros
Lo de humanos, no deja de ser un apellido
más que se pone a un concreto número de seres que habitan el mundo.
Sucede que estos homínidos inteligentes se consideran el centro del
universo y se arrogan mandatos y responsabilidades que nadie les ha
dado, y que además suele redundar en perjuicio de las otras especies
vivas: plantas, animales y quién sabe si algunas otras nacidas
accidentalmente, mimetizadas entre nosotros y de las que ni siquiera
tenemos conocimiento.
En nuestro afán de humanizarlo todo, defendemos a los árboles de plagas, ponemos bufandas a los perros y hacemos casas a los gorilas… También queremos que vivan como nosotros los seres especiales, los “rarillos” que les llamamos, coartándoles sus instintos naturales, sean de tipo alimenticio, sexual o de comportamiento.
Un poco de eso (entre líneas) y de otras reflexiones éticas y morales, habla este cuento fabuloso trasladado por el iraní Ali Abbasi a lenguaje cinematográfico. Difícil apuesta muy bien resuelta, dada su dificultad, en cuanto a caracterizaciones, empatía y cómplice credibilidad con el espectador.
Solo con olfato y sentido común puedes conocer a las personas y al resto de elementos que importan (flora, fauna, agua, fuego…). No parece tan extraordinario, ¿verdad?, pues lo es, hasta tal punto que son raros aquellos capaces de seleccionar lo que interesa o no con un vistazo, un olisqueo y, a continuación acoger o desechar a los portadores de variopintas mochilas de sentimientos.
Gräns sorprende por ser una propuesta imaginativa, es uno de sus grandes méritos, pero también nos habla de cosas cotidianas cual es la invisibilidad con la que castigamos a habitantes de nuestro entorno (bloque, pueblo, autobús…) por ser bajos, desfigurados, súper gordos, amanerados, enclenques…, la implacable e inexplicable barrera que nos aleja de los diferentes. ¡No sabemos todo lo que nos estamos perdiendo!
No será difícil ablandarse viendo la belleza espiritual de Tina, porque a la agente de aduanas la hemos dejado 101 minutos (duración del metraje) para explicarse. ¿Daremos esta oportunidad a nuestros desconocidos vecinos y coetáneos?
En nuestro afán de humanizarlo todo, defendemos a los árboles de plagas, ponemos bufandas a los perros y hacemos casas a los gorilas… También queremos que vivan como nosotros los seres especiales, los “rarillos” que les llamamos, coartándoles sus instintos naturales, sean de tipo alimenticio, sexual o de comportamiento.
Un poco de eso (entre líneas) y de otras reflexiones éticas y morales, habla este cuento fabuloso trasladado por el iraní Ali Abbasi a lenguaje cinematográfico. Difícil apuesta muy bien resuelta, dada su dificultad, en cuanto a caracterizaciones, empatía y cómplice credibilidad con el espectador.
Solo con olfato y sentido común puedes conocer a las personas y al resto de elementos que importan (flora, fauna, agua, fuego…). No parece tan extraordinario, ¿verdad?, pues lo es, hasta tal punto que son raros aquellos capaces de seleccionar lo que interesa o no con un vistazo, un olisqueo y, a continuación acoger o desechar a los portadores de variopintas mochilas de sentimientos.
Gräns sorprende por ser una propuesta imaginativa, es uno de sus grandes méritos, pero también nos habla de cosas cotidianas cual es la invisibilidad con la que castigamos a habitantes de nuestro entorno (bloque, pueblo, autobús…) por ser bajos, desfigurados, súper gordos, amanerados, enclenques…, la implacable e inexplicable barrera que nos aleja de los diferentes. ¡No sabemos todo lo que nos estamos perdiendo!
No será difícil ablandarse viendo la belleza espiritual de Tina, porque a la agente de aduanas la hemos dejado 101 minutos (duración del metraje) para explicarse. ¿Daremos esta oportunidad a nuestros desconocidos vecinos y coetáneos?
Jaht
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Como lágrimas en la lluvia Hoy, como casi todos los días, ha vuelto a salirme al camino la sombra parlanchina de un buen amigo que, hace poco más de ocho años, decidió pillar el atajo que conduce a la eternidad; porque seguiremos vivos mientras vivan los que nos quisieron, o quieran querernos, los que vengan, por nuestras obras o escritos.
Aquí va el extracto final de aquel lugar fantástico
que llenaba siempre. Eran otros veranos, sobre todo porque él estaba con
nosotros y porque aquel pequeño pueblo, doy fe, se ensanchaba de manera mágica,
sobre la colina de pinos y eucaliptos, transformándose la población, en función
del género cinematográfico y la búsqueda aventurera de cada individuo.
.... Casi le dieron ganas de reír histéricamente, de sucumbir
a un ataque de nervios, cuando el siguiente sábado empezó a afluir el público de
Tierras de penumbra, la gran película de Attemborough interpretada por Anthony
Hopkins y Debra Winger. Era gente de toda edad, pero sin duda aquí estaban los
que habían faltado a las anteriores sesiones: los solitarios, los que no tenían
pareja ni amigos, los que guardaban como un tesoro la memoria sentimental de
una película que es su película, los que aman para siempre y no saben vivir en
el horror ordenado de una familia. Una muchacha le pidió permiso para sentarse
a su mesa porque ya no había más sitio. Jorge la miró de reojo y la vió llorar
tres o cuatro veces a lo largo de la proyección, y vio sus ojos enrojecidos al
encenderse los focos discotequeros. Le propuso tomar una copa y ella accedió;
hablaron durante el resto de la noche, de cine de todo, pero ella no permitió
que después la acompañara a su casa. Jorge miró alejarse la esbelta silueta de
la chica por una calle en penumbra, por una tierra en penumbra, y supo, con la
lucidez despiadada que algunas veces la suerte concede a algunas, pocas,
personas, que ella era la mujer de su vida. Después miró el programa con las
películas de los siguientes sábados: Terminator, Torrente, La salchicha peleona,
y supo con idéntica claridad que no volvería a verla nunca.
César Martín Ortiz
Border, fue vista por 71 espectadores
La nota media, según puntuación de nuestros seguidores, fue: 8,40 |
Estremece volver a leer este pasaje...
ResponderEliminarAprovecho para recomendar la lectura (o relectura) de dos de sus libros: el deslumbrante libro de relatos "Cien centavos" y la lúcida novela: "Necrosfera".
¡Ocho años ya...! Dispusimos de poco tiempo para conocernos, pero estás ahí, entero, en tus escritos. Me queda el consuelo de leerte.