Holly Gent Palmo, Richard Linklater, Laetitia Masson, Vincent Palmo Jr., Michèle Pétin
FOTOGRAFÍA
David Chambille (B&W)
REPARTO
Guillaume Marbeck, Zoey Deutch, Aubry Dullin, Bruno Dreyfurst, Benjamin Clery, Matthieu Penchinat, Blaise Pettebone, Pauline Belle ...
GÉNERO
Drama. Comedia | Cine dentro del cine
DURACIÓN
105 Min.
PAÍS
Francia
SINOPSIS
La historia detrás de la creación del movimiento cinematográfico francés conocido como 'Nouvelle Vague', centrándose en la producción de la innovadora película de Jean-Luc Godard 'Al final de la escapada', en 1959.
¿Quién es quién?
Nouvelle vague (traducido literalmente del francés, «nueva ola») es la denominación que la crítica, especialmente de la revista Cahiers du Cinéma, utilizó para designar a un nuevo grupo de cineastas franceses de finales de la década de 1950. Surgido como un movimiento de reacción contra las convenciones y estructuras presentes en el cine de masas de ese momento, estos nuevos realizadores postularon como máxima aspiración la libertad de expresión y la libertad técnica en la producción fílmica. Se considera uno de los más influyentes, internacionales, modernos y perdurables movimientos cinematográficos surgidos en Francia.Entre sus miembros más destacados figuran André Bazin, François Truffaut, Agnès Varda, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Éric Rohmer, Alain Resnais o Claude Chabrol.
Richard Linklater ( Houston 1960) al que hace tan solo dos semanas pudimos disfrutar con su triste y acariciadora Blue Moon (podéis visitar la ficha si queréis más información del apreciado director, que nos rinde su cuarta visita); puso en marcha este proyecto, rodado íntegramente en francés, como tributo y homenaje a una fórmula de entender el cine como una prolongación más de la vida, con toda la libertad y rebeldía que duermen en el mágico y vital latido de la ficción y la inventiva. Para ello utilizó el blanco y negro y el formato 4:3, que es el estándar académico clásico del cine mudo y de las décadas de 1930 a 1950, caracterizado por una imagen casi cuadrada; que nos traslada, con un golpe nostálgico, al París de hace 75 años y a las calles en que Jean Luc Godard puso en marcha el rodaje de A bout de souffle; y, por tanto, el de una nueva era cinematográfica..
Siguiendo una táctica que suele utilizar para dar mayor relevancia a los personajes de sus películas, el reparto de esta obra es bastante desconocido y amateur, por decirlo de alguna manera, haciendo debutar incluso a alguno de sus protagonistas. Probad a reconocer a alguno: Guillaume Marbeck como Jean-Luc Godard, Zoey Deutch como Jean Seberg, Aubry Dullin como Jean-Paul Belmondo, Bruno Dreyfürst como Georges de Beauregard (productor), Benjamin Clery como Pierre Rissient, Matthieu Penchinat como Raoul Coutard, Pauline Belle como Suzon Faye, Blaise Pettebone como Marc Pierret, Benoît Bouthors como Claude Beausoleil, Paolo Luka Noé como François Moreuil (marido de Seberg), Adrien Rouyard como François Truffaut, Léa Luce Busato como Liliane David, Jade Phan-Gia como Phuong Mattriet (maquilladora de Seberg), Jodie Ruth-Forest como Suzanne Schiffman, Antoine Besson como Claude Chabrol, Roxane Rivière como Agnès Varda, Jean-Jacques Le Vessier como Jean Cocteau, Côme Thieulin como Éric Rohmer, Laurent Mothe como Roberto Rossellini, Jonas Marmy como Jacques Rivette, Niko Ravel como Michel Fabre.
Y me parece a mi
Esperando a Godard
Un ejercicio de reconocimiento y gratitud eterna es el que lleva a cabo Richard Linklater en esta hagiografía del valiente movimiento cinematográfico, que desarrollaron los chicos de Cahiers du Cinéma en el París de finales de los cincuenta, del siglo pasado. Para ello recrea, en blanco y negro y con el formato 4:3, el rodaje de una de sus películas más significativas [À bout de souffle (Al final de la escapada)] del más excéntrico de los creadores del nuevo cine: Jean Luc Godard.
Historia y pedagogía se dan la mano en este logrado intento de cómo llevar adelante un proyecto innovador, y por tanto arriesgado, con la arrolladora seguridad de que el éxito estaba garantizado; convencidos ellos de que el anquilosado clasicismo y los clichés de la industria habían llevado al séptimo arte a un callejón sin salida, y que había que refundarlo. El amor al mundo del celuloide es el motor de la transformación de quienes, en principio, no piensan en términos económicos, solo artísticos. Los acerados críticos toman la iniciativa y deciden hacer las obras que les gustaría ver. Para ello abaratan costes: adelgazando jornadas de rodaje, aligerando material de grabación (cámaras al hombro, en un 4L o en un carrito de helados), recurriendo a actores amateurs o convirtiendo las calles y las casas en platós.
Todo pasaba sobre 1959 y Linklater, como demuestra en este admirable film, cayó rendido ante el talento, el talante y la voluntad de un grupo de virtuosos sin parangón.
"Nouvelle Vague"; aunque pivota alrededor del que posiblemente sea el más genial, y también, el menos generoso y más egocéntrico de sus componentes, es una cariñosa carta a toda una portentosa generación y a quienes consiguieron sembrar en ellos la adicción por el cine: Jean Renoir, Jean Cocteau, Roberto Rossellini, Alfred Hitchcock, Howard Hawks, John Ford, Orson Welles...
Los cinéfilos disfrutarán viendo pasar toda una galería de celebridades, que desfilan durante unos cortísimos 105 minutos, con la extraña sensación de que en ese momento, la mayoría de ellos, aún no lo eran.
Jean-Pierre Léaud, Claire Maurier, Albert Rémy, Guy Decomble, Georges Flamant, Patrick Auffay, Jeanne Moreau ...
GÉNERO
Drama | Nouvelle vague. Película de culto. Adolescencia. Enseñanza
DURACIÓN
94 Min.
PAÍS
Francia
SINOPSIS
Con sólo catorce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a ser testigo de los problemas conyugales de sus padres, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo impuesto por el maestro, decide hacer novillos con su amigo René. Inesperadamente, ve a su madre en compañía de otro hombre; la culpa y el miedo lo arrastran a una serie de mentiras que poco a poco van calando en su ánimo. Deseando dejar atrás todos sus problemas, sueña con conocer el mar y traza con René un plan para escaparse.
¿Quién es quién?
François Roland Truffaut (París-1932-Neuilly-sur-Seine 1984), fue un director, guionista, crítico y actor francés.
Fue uno de los iniciadores y uno de los principales representantes de la teoría del cine de autor y del movimiento llamado la nouvelle vague, si bien luego evolucionó de un modo muy personal. Reconocido en el registro civil como hijo por Roland Truffaut, un delineante (o arquitecto y decorador), nunca llegó a conocer a su verdadero padre. Su madre, Jeanine de Montferrand, que era secretaria en el periódico L'Illustration, fue recordada en su cine conflictivamente.
François Truffaut, cuya infancia fue más bien desgarrada y fantasiosa, estudió en la escuela de la rue Clauzel y en el liceo Rollin, aunque nunca fue un alumno ejemplar. A partir de 1939, el joven Truffaut, apasionado de la literatura, también se pasaba la vida en el cine, a veces durante las horas en las que debería estar en clase, siguiendo a: Jean Renoir, Roberto Rossellini, Alfred Hitchcock, Jean Vigo, Luis Buñuel, Robert Bresson, Orson Welles, Nicholas Ray, King Vidor, Max Ophuls, Josef von Sternberg, Erich von Stroheim...
Desde 1946, una vez que dejó sus estudios, sobrevivió con pequeños trabajos, como mozo de almacén, y fundó un cineclub en 1947, pero algunos problemas económicos (el alquiler de películas le condujo al impago por fracaso) hacen que sea enviado por su padre adoptivo a un correccional en Villejuif, del que fue sacado por André Bazin, que conoció en ese trabajo de divulgación cinematográfica.
A continuación publica críticas en los Cahiers du cinéma en 1953. Dirige ya al año siguiente, 1954, su primer cortometraje: Une visite.
En 1956, Truffaut fue ayudante de dirección de Roberto Rossellini. En 1958, rodóLos cuatrocientos golpes, que sirvió de carta de presentación al mundo del movimiento de la nouvelle vague, que encabezó junto aClaude Chabrol, Éric Rohmer, Jean-Luc Godard, Alain Resnais o Jacques Rivette.
En su ópera prima aparece ya una característica de Truffaut, su preocupación por la infancia, tan conflictiva en su caso, y por los más desamparados; y fue desde su primer largo Los cuatrocientos golpes (documento que radiografía autobiográficamente la realidad francesa tras la Segunda Guerra Mundial), pasando por la revisión de las teorías de Jean-Jacques Rousseau en El pequeño salvaje, hasta la sensibilidad que demuestra en la visión que un adulto puede llegar a tener de los niños y su mundo acometida enLa piel dura.
Apareció como actor en varias de sus películas, comoLa habitación verde, La noche americana o El pequeño salvaje. También realizó un papel en Close Encounters of the Third Kind, película de 1977 deSteven Spielberg, en la que interpretó al sabio francés "Claude Lacombe". Es conocido también por ser el autor de un extenso libro de entrevistas a Alfred Hitchcock, El cine según Hitchcock, que convirtió en una referencia en los estudios de cine.
Entre sus películas, cabe destacar la serie en la que aparece el personaje de Antoine Doinel, interpretado por el actor Jean-Pierre Léaud, quien inicia con catorce años su carrera de actor enLos cuatrocientos golpes: será el actor-fetiche y alter ego del propio Truffaut:El amor en fuga, El amor a los 20 años, Besos robados, Domicilio conyugal...
Lector apasionado, llevó al cine muchas novelas: a) policiales estadounidenses (La novia vestía de negroyLa sirena del Mississippi de William Irish,Vivamente el domingo(o bien, más cercano al francés, Ojalá el domingo llegue pronto, de Charles Williams,Disparen sobre el pianistade David Goodis yUna chica tan decente como yode Henry Farrell); b) satírico-costumbristas, destacadamente de Henri-Pierre Roché Jules y Jimy Las dos inglesas y el amor; c) de ciencia ficciónFahrenheit 451 de Ray Bradbury; d) un relato de fantasmas de Henry James, en La habitación verde, que es un filme que revela lo más profundo de sus inquietudes: la amistad, la pasión, la muerte.
El resto de las películas de Truffaut surgen de guiones originales, a menudo en colaboración con su gran colaboradora, Suzanne Schiffman, o Jean Gruault. Son películas de temas muy diversos, que van desde Diario íntimo de Adèle H., basada en la vida de la hija de Víctor Hugo, con Isabelle Adjani, o La noche americana, un auténtico homenaje al cine, que fue premiado con el Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1973, y tambiénEl último metro, película que se desarrolla durante la ocupación alemana de Francia y con la que ganó diez Premios César concedidos por la Academia del Cine Francés.
Fue el propio director que dijo: «no hay buenas historias, solo hay buenas película»
Jean-Pierre Léaud (París-1944) es un actor de cine francés, conocido por su colaboración con los directores franceses François Truffaut (en siete películas) y Jean-Luc Godard (en nueve películas).Léaud ha actuado también en películas de otros influyentes directores, como Jean Eustache, Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Aki Kaurismaki, Tsai Ming-Liang, Olivier Assayas, Albert Serra...
Su personaje en las películas del ciclo Doinel puede considerarse como un alter ego de Truffaut, ya que estas películas contienen muchos aspectos autobiográficos que remiten a la vida de Truffaut; así, por ejemplo, en Los 400 golpes: el preadolescente con serios problemas familiares y escolares, el ausentismo escolar (en el caso de Truffaut, para asistir al cine), los pequeños robos... En las posteriores películas de la serie quizá no sean tan claras las referencias a la vida de Truffaut, pero se adivinan en detalles como la deserción (y posterior encarcelamiento) del protagonista, la azarosa vida sentimental del mismo, su interés por la lectura,...
Su filmografía es valorada por la crítica como la mejor de un actor europeo. Sin embargo, el actor no ha sido muy valorado por la crítica. Tal vez porque, como hizo Kaurismaki, hay que darle papeles distintos a los habituales, en los que siempre hace de sí mismo. Precisamente fue para una película del finlandés que Jean Pierre Lèaud estuvo entre nosotros: Le Havre
Y no podíamos dejar pasar por alto la aparición, en un papel secundario (La femme au chien), de la magnífica Jeanne Moreau París 1928 - París 2017) actriz, guionista y directora francesa.
Ganó el premio del Festival de Cannes a la mejor actriz por Moderato cantabile (1960), el premio BAFTA a la mejor actriz extranjera por Viva María! (1965), y el premio César a la mejor actriz por La Vieille qui marchait dans la mer (1992).
Moreau hizo su debut teatral en 1947, y se estableció como una de las principales actrices de la Comédie-Française. Comenzó a interpretar pequeños papeles en películas en 1949, con actuaciones importantes de la mano de Fernandel, Meurtres? (1950) y junto a Jean Gabin en la película Touchez pas au grisbi (1954). Obtuvo prominencia como la estrella de Ascensor para el cadalso (1958), dirigida por Louis Malle, y Jules y Jim (1962), dirigida por François Truffaut.
Su filmografía más brillante data de los años 1950 y 1960 cuando fue la musa de Louis Malle, François Truffaut, Michelangelo Antonioni, Luis Buñuel, Jacques Demy y Roger Vadim entre otros realizadores de la Nouvelle vague francesa. También trabajó con Elia Kazan, Orson Welles, Peter Brook, Wim Wenders y otros famosos directores. Entre sus filmes esenciales deben mencionarse Los amantes de 1962, La novia vestía de negro, Ascensor para el cadalso, Il marinaio del Gilbilterra de 1967 con Orson Welles, La noche con Marcello Mastroianni, Diario de una camarera de Luis Buñuel, Viva María! (con Brigitte Bardot), La reina Margot (1954), Diálogos de carmelitas, Las relaciones peligrosas con Gerard Philipe, Moderato cantabile...
Y me parece a mi
¡Corre, Antoine!
Yo podía haber sido uno de aquellos niños que corrían por París, tras el profesor de educación física, y se iban desmigajando por las esquinas de una ciudad que prometía más de lo que daba. La educación de Antoine Doinel, si bien desde una Francia urbanita y republicana, tenía muchos puntos en común con la triste, ultrarreligiosa y opresora de la España franquista del final de los cincuenta del siglo pasado.
Los niños eran parte del laboratorio docente de la época, también en la Europa de postguerra, en el que más que ilustrarlos se les adiestraba. Los padres dejaban en manos de los centros escolares todo tipo de licencias; desde castigos corporales consentidos, hasta sanciones que podían implicar privación de libertad de las criaturas, en centros con nombres eufemísticos que resultaban peores que el término carcelario que trataban de evitar. Aquí se les denominó reformatorio, correccional o internados.
Si la ópera prima de Truffaut resulta tan conmovedora, al margen de los aciertos técnicos y novedosos del grupo de críticos y allegados a Cahiers du Cinéma, lo es por la transmisión tan íntima del personaje del adolescente de 14 años, que no era otro que el propio François, poco más de una década atrás.
Resulta difícil no empatizar con una víctima de las circunstancias; maltrecho por la falta de cariño materno y el desorden familiar; por una formación tendenciosa y autoritaria; por la inexistencia de referentes luminosos, salvo el de su amigo René... Si a la edad de Antoine, con la universidad de la calle, y el cine, como únicas alternativas, no te has ganado el derecho a ostentar la categoría de travieso ni has conseguido ver el mar es que este mundo no va bien; y el cero en conducta debería ser para quienes ostentan poder sin merecerlo.
Lo que se deriva de "Los 400 golpes" es la constatación de que "solo el amor convierte en milagro el barro"; y de que sin rebeldía es bastante improbable que nos acerquemos a la libertad.
Sin duda, una obra maestra de la historia del arte.
Nuestra cita de fin de año para celebrar el nacimiento del séptimo arte con un cine concierto familiar donde se proyectan 3 cortometrajes de los pioneros del cine, acompañados en directo:
El Piano Irresistible (Alice Guy)
There it is (Charlie Bowers)
Sherlock Junior (Buster Keaton)
Jueves 18 de Diciembre/2025
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas
El Piano Irresistible
Un hombre que acaba de mudarse, empieza a tocar el piano mientras el vecindario, en un principio molesto e impasible, comienza a dejarse llevar por la música...
AÑO: 1907
DIRECCIÓN:Alice Guy
FOTOGRAFÍA: Alice Guy
GÉNERO: Comedia | Cortometraje. Cine mudo. Orígenes del cine. Música
DURACIÓN: 4 Min.
PAÍS: Francia
There It Is
Cuando llega a Scotland Yard la noticia de que Fuzz-Faced Phantom está haciendo de las suyas, Charley MacNeesha y su asistente MacGregor cruzan el océano para investigar. Se tendrán que enfrentar a una serie de extraños acontecimientos.
AÑO: 1928
DIRECCIÓN: Charles R. Bowers, Harold L. Muller
GUION:Charles R. Bowers, Harold L. Muller
REPARTO: Charles R. Bowers, Kathryn McGuire, Melbourne MacDowell ...
GÉNERO:Comedia | Cortometraje. Cine mudo. Fantasmas
DURACIÓN:17 Min.
PAÍS:USA
Sherlock Junior
(El Moderno Sherlock Holmes)
Película sobre el mundo del cine, Keaton es un proyeccionista que sueña con ser un detective cuando, milagrosamente, se encuentra dentro de la película que está proyectando. Allí intentará salvar a su amada de las garras del villano. Una de las más aclamadas cintas de cine mudo llena de gags visuales y con un portentoso Buster Keaton.
AÑO: 1924
DIRECCIÓN: Buster Keaton
GUION:Clyde Bruckman, Jean Havez, Joseph Mitchell
REPARTO:Buster Keaton, Kathryn McGuire, Joe Keaton ..
FOTOGRAFÍA: Elgin Lessley, Byron Houck
GÉNERO: Comedia | Cine mudo. Sherlock Holmes. Mediometraje
DURACIÓN:45 Min.
PAÍS:USA
Y me parece a mi
El Cine es un espejo que se puede traspasar
Superados los cien años desde su estreno podemos afirmar que este Sherlock Junior ha envejecido muy bien; por más que algunos sopesen pérdida de valor por el hecho de que algún chiste, de aquellos días, no desencadene la carcajada inmediata, y con lágrimas, en los espectadores contemporáneos. Imaginad ahora que a ellos, en sus saloncitos con explicadores, se les hubiera adelantado un pase, por ejemplo de: La vida de Brian (Monty Python), Parásitos (Bon Joon Ho) o El buen patrón (León de Aranoa-2021), que no dejan de ser buenas e inteligentes comedias; ¿se hubieran desternillado?
El esfuerzo, teniendo en cuenta su calidad de pioneros, se antoja titánico. Sobre todo cuando asistes a las persecuciones trufadas de inconvenientes que parecen irresolubles, y que se salvan en el último instante con ingeniosas soluciones o milagros del azar. Los especialistas eran acróbatas con galardones, o con medallas olímpicas, y supongo que también asiduos usuarios de los hospitales; los encargados de plantear los decorados, set de rodaje, localizadores de exteriores: creativos ingenieros; y los autores de efectos especiales, auténticos magos.
Buster Keaton y su equipo de guionistas fabrican un entramado con gran sentido y apelan a la dignidad, entonces también en desventaja ante el engaño, como ideal de comportamiento cívico. Y la peripecia del proyeccionista, con aspiraciones de investigador, serviría para nombrar géneros que vinieron después: Cine dentro del cine, películas con música en directo, detectives, acción continuada... Algunos de los gags siguen teniendo un vigor y una frescura increíble. Como muestra el del billete de dólar, que encuentra el asistente mientras barre el hall de la sala de cine, y sus disyuntivas.
Si además tienes la suerte de ver El moderno Sherlock Holmes en una sesión de cine mudo, como la que nos ofreció en las vísperas de las Navidades del 2025 el Cineclub El Gallinero, con un pianista como Jorge Gil, de Filmoteca Española; saldrás de la Sala convencido de que has asistido a un evento vivificante, poco común e impagable.
GÉNERO:Documental | Documental sobre cine. Orígenes del cine. Secuela
DURACIÓN:103 Min.
PAÍS: Francia
SINOPSIS
Segunda entrega de la exitosa Lumière! L'aventure commence (¡Lumière! Comienza la aventura),que se pasó en El Gallinero. Este nuevo filme nos revela otro centenar de películas realizadas por los hermanos Lumière, todas ellas inmaculadamente restauradas. El largometraje pretende sobre todo profundizar en la historia de la invención del cine en el mundo y confirmar que las obras cinematográficas más grandes y bellas se encuentran en los orígenes de este arte.
¿Quién es quién?
Thierry Frémaux (Francia-1960) es el director actual del Instituto Lumière, del Festival de Cine Lumière y, desde el 2000, del prestigioso Festival de Cannes.
Frémaux tiene un diploma de estudios de aplicaciones (equivalente a una Maestría en Estudios Avanzados) en historia del cine de la Universidad de Lumière en Lyon.
En 2017, Frémaux reunió una colección de las primeras películas de los Hermanos Lumière en un largometraje completo "Lumière! La aventura comienza". También expresó la versión francesa de la película.
Después de declinar la dirección de la Cinemateca francesa en 1999 , fue nominado por Gilles Jacob, presidente electo, como delegado artístico del Festival de Cine de Cannes, tras la salida precipitada de Olivier Barrot. Thierry Frémaux, sin embargo, negocia no tener que dejar la cabeza del Instituto Lumière.
Año 1838. En la ciudad de Wisborg viven felices el joven Hutter y su mujer Ellen, hasta que el oscuro agente inmobiliario Knock decide enviar a Hutter a Transilvania para cerrar un negocio con el conde Orlok. Se trata de la venta de una finca de Wisborg, que linda con la casa de Hutter. Durante el largo viaje, Hutter pernocta en una posada, donde ojea un viejo tratado sobre vampiros que encuentra en su habitación. Una vez en el castillo, es recibido por el siniestro conde. Al día siguiente, Hutter amanece con dos pequeñas marcas en el cuello, que interpreta como picaduras de mosquito. Una vez firmado el contrato, descubre que el conde es, en realidad, un vampiro. Al verle partir hacia su nuevo hogar, Hutter teme por Ellen.
¿Quién es quién?
Friedrich Wilhelm Murnau (nacido Friedrich Wilhelm Plumpe; Bielefeld, Westfalia; 1888-Hollywood; 11 de marzo de 1931) fue un director de cine alemán. Fue uno de los más influyentes y valiosos directores de la época del cine mudo; hizo más de quince películas en Alemania, pero en sus últimos años rodó otras cuatro en los Estados Unidos (1926-1931), de un modo así mismo sobresaliente.
Estudió literatura, historia del arte, filosofía y música en la prestigiosa Universidad de Heidelberg, antes de instruirse en teatro y cinematografía junto a Max Reinhardt, con quien llegó a colaborar. En 1909, para no perturbar a su familia con el apellido Plumpe, adoptó el nombre artístico F. W. Murnau.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, se interrumpió la carrera teatral, pues Murnau se unió al combate como piloto aéreo, y sufrió un grave accidente aéreo en Suiza.
Al finalizar la contienda, Murnau pudo adscribirse, aunque sólo en parte, a ese movimiento expresionista, dentro del cine alemán, que se desarrolló durante la década de 1920, produciendo una obra variada y originalísima, ya en Berlín, en la que asimismo se nota el eco de Max Reinhardt. En todo caso, debe verse también como una prolongación del romanticismo alemán.
Su prestigio le condujo a ir a la capital del cine estadounidense con un contrato con la Fox, entre 1926 y 1931 (aunque intentó trabajar de nuevo en Alemania, de la que no estaba desconectado en absoluto). Poco después de la finalización del rodaje de su último film americano, y antes del estreno, Murnau murió tras un accidente automovilístico, en Santa Mónica, el 11 de marzo de 1931.
Fue enterrado en Alemania, en el cementerio de Stahnsdorf, cerca de Berlín, en el mausoleo familiar con sus padres y hermanos. En los años 70 la cripta fue profanada y el ataúd abierto, pero décadas más tarde sucedió algo peor. El 15 de julio de 2015 se descubrió que la entrada al mausoleo había vuelto a ser forzada. Ahora, además de volver a abrir el ataúd con una palanca, se habían llevado el cráneo. Los restos recientes de cera derretida sobre el ataúd apuntan a un ritual satánico.
Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, era una adaptación peculiar de la célebre novela Drácula de Bram Stoker, lo que provocó la denuncia de su viuda por infringir los derechos de autor, pues no se pagaron los debidos derechos. Murnau perdió el pleito y fue condenado a destruir todas las copias, pero unas pocas se almacenaron y conservaron, lo que permitió que en la actualidad Nosferatu esté perfectamente disponible para el público en general.
Casi tan importante como Nosferatu en la filmografía de Murnau fue Der Letzte Mann (El último), de 1924. A menudo considerada la segunda mejor película de todos los tiempos por los críticos internacionales, la película introdujo la cámara de punto de vista subjetivo, donde la cámara "ve" como los ojos del protagonista, y los efectos visuales para representar la alteración del estado psicológico de un personaje.
Der Letzte Mann es, con su Tartufo, de 1926, el film más ambicioso del director. En ambos casos, resalta el tema de la apariencia, pegada casi a la piel de sus personajes. En Herr Tartüff, basado en la comedia de Molière pero de un modo muy alemán, vuelve a trabajar con el mismo equipo (Carl Mayer, Emil Jannings], para narrar la hipocresía de un individuo presuntamente virtuoso que quiere adueñarse de una fortuna.
La última película alemana de Murnau fue la carísima Fausto (1926), con Gösta Ekman de protagonista, Emil Jannings como Mefistófeles y Camilla Horn como Gretchen. La película de Murnau imita el ritmo clásico de la historia de Fausto de la versión de Goethe, pero su narración es muy personal. Cuidado, tranquilo e innovador, la película contiene muchas imágenes memorables y efectos especiales alarmantes, con una cuidada atención a los claroscuros.
Murnau emigró a Hollywood en 1926, donde trabajó para la 20th Century Fox. Realizó en 1927 Amanecer (Sunrise), citada como una de las mejores películas de todos los tiempos, que recibió el primer Óscar a la mejor calidad de producción, otorgado al propio director.
Este discípulo de Max Reinhardt fue un maestro de la puesta en escena, en el empleo de los espacios urbanos y de la naturaleza como expresión emocional y lírica, así como en el manejo psicológico de unos personajes marcados, en general, por el fatalismo y la búsqueda en un contexto infausto.
Jorge Gil Zulueta (Barcelona 1966), acompaña este clásico en una nueva
adaptación de fragmentos de la música original de Hans Erdmann
(utilizada en la premier de Berlín de 1922) junto a piezas de Giuseppe
Becce (uno de los compositores pioneros del cine “mudo) y piezas
originales compuestas para la ocasión.
El primer cine del terror (perteneciente a la etapa denominad como ‘muda’),
sentó unas bases a veces difícilmente superables, al tiempo que se le
homenajea constantemente. Siempre con la necesidad de rescatar ese
primigenio cine para el público actual, la mejor forma de hacerlo es a
través del cine -concierto.
"Mi nombre es Jorge Gil Zulueta y empleo el mismo como artista, aunque en ocasiones he empleado el nombre artístico de George Hill para mis proyectos relacionados con el piano blues y el ragtime. Por tanto, soy pianista, pero también docente e investigador musical, labor que desempeño con el actual doctorado de la Universidad Complutense de Madrid para mi futura tesis sobre los pianistas españoles en el cine mudo.
El piano siempre ha sido mi medio de expresión y con él, de forma transversal, me gusta conformar proyectos que tienen un componente didáctico importante…de hecho mis conciertos son siempre comentados. De esta manera diseño programas de conciertos temáticos en función de los repertorios que voy manejando.
Un componente importante es el acompañamiento musical de diversas películas de cine mudo y el otro es el que desarrollo desde hace 3 años: recuperar y reivindicar el repertorio de Scott Joplin con ragtime clásico, profundizando en su estilo y evolución hasta llegar al jazz."
Estaba pasando
Muere la actriz Marisa Paredes a los 78 años
El cine español despide este martes a una de sus grandes intérpretes, Marisa Paredes, que ha fallecido a los 78 años. Una de las actrices más emblemáticas del universo de Pedro Almodóvar, pero de muchos más. Trabajó para cineastas como Fernando Trueba, Arturo Ripstein, Jaime Rosales, Jaime Chávarri, Guillermo del Toro y Roberto Benigni. Una mujer comprometida política y socialmente, que fue presidenta de la Academia de Cine en una de sus etapas más controvertidas, con el inicio del conflicto bélico en Irak.
Alguna de sus películas: Ópera prima (Fernando Trueba), Las bicicletas son para el verano (Jaime Chávarri); Tras el cristal (Agustí Villaronga); Tacones lejanos, La flor de mi secreto, Todo sobre mi madre, Hable con ella, La piel que habito (Pedro Almodóvar); Profundo carmesí, El coronel no tiene quien le escriba (Artur Ripstein); La vida es bella (Roberto Benigni); El espinazo del diablo (Guillermo del Toro)...
Es primavera y toda la familia está alborotada por el inminente compromiso de la querida hija mayor, Marcella, quien, por su parte, sólo espera casarse rápidamente con un simpático chico de clase media, Giulio, y librarse por fin de esa incómoda familia.
¿Quién es quién?
Paola Cortellesi (Roma-1973) es una actriz, guionista, cómica, imitadora, cantante y directora italiana.
Según el periódico argentino Clarín, en la presentación de su película en este país:
“El filme es un homenaje a las historias que me contaron mis abuelas, quienes fueron testigos en sus patios de muchas mujeres maltratadas por sus maridos, que se creían sus dueños.” Así lo repite Paola Cortellesi, cuando le preguntan sobre su filme taquillero e interpelante Siempre habrá un mañana (2023), ópera prima.
En Italia superó a Barbie y Oppenheimer y es el mayor éxito logrado por una directora italiana. La vieron más de seis millones de italianos en 2023.
Desde niña supo que quería ser actriz. La familia no estaba de acuerdo ya que era un mundo nuevo para ellos y, sin embargo, la acompañaron en su vocación con afecto y discreción.
Ya a los 19, comenzó a estudiar actuación. En 2000, como actriz cómica, sacó a relucir sus habilidades para parodiar a personajes famosos. En 2004, formó parte del icónico Festival de San Remo. En su rol de cantante, ha recibido elogios de Mina, quien dijo: “La Cortellesi tiene una de las mejores voces de Italia”.Ha realizado una carrera prolífica en el cine, el teatro y la televisión, con distintos roles. Una de las palabras que podría definirla es: “poliédrica”, de muchas facetas.
Paola no sólo es feminista en el cine: se manifiesta férreamente a favor del empoderamiento femenino. También pertenece a la organización Una Nessuna Centomila, que colabora con las víctimas de la violencia de género, y hace poco logró reunir a miles de personas de toda Italia en la Arena de Verona, en un concierto, para recaudar fondos para las mujeres traspasadas por la violencia física y psicológica. Siempre habrá un mañana es un filme que habla del patriarcado, la violencia doméstica y los derechos civiles. Fue ambientada en la Roma de la posguerra, en los ‘40. Está filmada en blanco y negro: por un lado, porque la directora lo había imaginado así; por el otro, es un homenaje sutil al neorrealismo “rosa”, con toques cómicos y sarcásticos, que logran equilibrio entre el drama y la comedia. Como la vida misma.
Dice Cortellesi: “Es un tema que nos involucra a todos: el patriarcado tiene distintas variantes. A veces no es necesario que tu marido ejerza violencia física, o no todos los hijos ven que su madre es golpeada por el padre. Pero la violencia también es psíquica, y es tan malsana como la física, ejemplificada en gestos humillantes o destratos”. Paola afirma con determinación: “Quiero que mi hija sepa desde dónde partimos las mujeres y adónde tenemos que llegar. Que aprenda a no dar nada por sobreentendido. Nuestras conquistas han costado lágrimas y sangre. No hay que bajar la guardia”.
En la reciente entrega de los premios David di Donatello, el Oscar del cine italiano, ganó cuatro estatuillas. La película aparece en un momento donde los femicidios en Italia están asiduamente en las portadas de los diarios. Las muertes de mujeres en mano de sus parejas causan conmoción, lo cual hace que el tema de la violencia de género esté tan presente. En el período en que se desarrolla el filme, los derechos de las mujeres no estaban escritos, ni siquiera se pensaban.
Paola espera que el filme siga creando conciencia. “Nacer mujer implica formar parte de un movimiento, quieras o no”, dice. “Debemos ser conscientes de cuánto hemos sufrido. Siempre digo hemos porque vale para nuestras abuelas y en menor medida, aún hoy subsiste. Los femicidios, lamentablemente, lo demuestran y en otros casos, la invisibilidad en el mundo del trabajo.” Y cierra: “Si bien mi filme fue ambientado en el pasado, mira al futuro: pensemos en hombres y mujeres, juntos, y de la mano”.
Y me parece a mi
También bajo la bota las mujeres se revuelven.
El tema es peliagudo pero Paola Cortellesi
se las apaña para introducirnos con cierta suavidad, en modo
costumbrista (comedia en ocasiones), las vicisitudes de una mujer
italiana de clase humilde en pleno período de postguerra. La
gestualidad, la música, la rebelde resignación de las "donnas", un guión
efectista que diluye en teatralidad un tema tan serio...; consiguen, en
el aliño, que el proyecto de denuncia de la violencia de género, como
elemento cultural, patriarcal y vertebrador de la sociedad italiana de
los años 40 del siglo pasado, no sea un culebrón al uso ni un dramón
apocalíptico. Sin restar, eso sí, un ápice a tan justa acusación.
La realizadora, y protagonista, utiliza un blanco y negro muy
contrastado, luminoso en ocasiones, que tiene la virtud de incorporar al
espectador muy próximo al lugar y las fechas en que tienen lugar los
acontecimientos que se relatan.
Es un film más que recomendable salvo para quienes, circunspectos,
opinen que no se deben hacer gracietas sobre anormalidades tan
monstruosas.
El inesperado final recomienda no entrar en detalle alguno de la trama para no dar excesivas pistas.