domingo, 15 de diciembre de 2019

Película 496 # Año XVII


Liberté

Jueves 19 de Diciembre/2019
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas


DIRECTOR

Albert Serra

GUIÓN: Albert Serra

FOTOGRAFÍA: Artur Tort

REPARTO: Helmut Berger, Marc Susini, Baptiste Pinteaux, Iliana Zabeth, Lluís Serrat, Laura Poulvet, Théodora Marcadé, Catalin Jugravu, Francesc Daranas, Xavier Pérez, Alexander García Düttmann, Montse Triola, Safira Robens 

GÉNERO: Drama | Siglo XVIII. Erótico 

DURACIÓN: 133 Min.

PAÍS: Francia 



SINOPSIS

1774, unos años antes de la Revolución Francesa, entre Potsdam y Berlín. Madame de Dumeval, el Conde de Tesis y el Duque de Wand, libertinos expulsados de la corte puritana de Luis XVI, van en busca del legendario Duque de Walchen, un seductor y libre pensador alemán, solos en un país donde reina la hipocresía y las falsas virtudes. Su misión: exportar el libertinaje en Alemania. Pero antes deben encontrar un lugar seguro donde continuar sus prácticas licenciosas. ¿Las novicias de un convento cercano se dejarán también arrastrar ellas por esta noche oscura donde sólo reina la ley del deseo insaciable? 


¿Quién es quién?

    Albert Serra (Bañolas, Gerona, 1975) es un director y productor de cine español, que se trasladó a Barcelona, con 18 años,  para estudiar Filología Hispánica, Teoría de la Literatura española y comenzar los estudios de Historia del Arte.

Su primer largometraje fue Crespià, the film not the village (2003), que no llegó a estrenarse comercialmente. Honor de cavalleria (2006), su segunda película, se presentó en el Festival Internacional de Cine de Cannes de 2006. Història de la meva mort, de 2012, se basa en una adaptación que mezcla el mito de Drácula, la figura de Casanova y los libertinos siglo XVIII. 
La muerte de Luis XIV, estrenada en 2016, ha sido aclamada en Francia. El autor la ha presentado por toda España en circuitos especializados.
Sus otros films son: El cant dels ocells (2008), El Senyor ha fet en mi meravelles(2011) y Roi Soleil (2018).

El director catalán es un controvertido e innovador cineasta, amante de lo experimental y de la provocación, para despertar en el público sensaciones nuevas, aunque algunas se muevan en el campo de lo desagradable e incluso repulsivo.
En una entrevista, firmada por Nando Salvá para el Periódico  y que recomendamos para conocer mejor  a este ínclito debutante de El Gallinero, entre otras cosas, a la pregunta de si el título de esta película es irónico, Albert responde: 
-El título es una pequeña provocación, sí. Recuerdo que no hace mucho, durante un coloquio, una señora del público intervino muy enfadada para decirme que, para ella, era inconcebible que lo que muestra la película se pudiera identificar con libertad; supongo que esa es precisamente la reacción que buscaba generar. En cualquier caso, yo soy de los que piensan que, para ser verdadera, la libertad no debe predicarse sino ejercerse, sin nombrarla demasiado.
Y a la pregunta de Nando de si es cierto que siempre ha dicho que su relación con el público se basa en la indiferencia, contesta:
-Sí, me importan muy poco las reacciones que mi cine cause. Habrá quien se ofenda con 'Liberté', y me parece bien. Hay gente que se merece que la ofendan. No hago películas para gustar a los espectadores, y de hecho no me gusta gustarles. Un director que busca la aprobación del público es un director incapaz de rodar algo interesante. 
¿Podrá competir esta obra de Serra con la ilustre saga: Fuga del Avenida, que alberga títulos tan señeros como: Tiro en la cabeza, Batalla en el cielo, Los límites del control, El sabor de la sandía, Last days o Holy motors...? Así pues estáis avisados, nada de rasgarse vestiduras a posteriori.


Y sí, efectivamente, este Helmut Berger es aquel austriaco, nacido en 1944,  al que Luchino Visconti convirtió en actor y pareja, y que aparece en maravillas como: La caída de los dioses (1969), El jardín de los Finzi Contini (1971), Luis II de Baviera (1972) o Confidencias (1974). También en el amplio reparto de El Padrino III (Francis Ford Coppola-1990)


Y me parece a mi
 
El sexo sucio a todos nos iguala

Difícil esta recreación histórica de las andanzas nocturnas de unos nobles libertinos en el último cuarto del siglo XVIII. Complicada para el espectador que, para soportar las dos horas de devaneos lúbricos, sadomasoquistas y de onanismo recalcitrante, debe taladrar la grisácea neblina que antecede al lento amanecer; hacerse cómplice con viejos rijosos, brutos palafreneros, damas ninfómanas y novicias sedientas de experiencias; esconderse tras un árbol para ver sin ser visto, a menos que desee participar en el desenfreno; aguzar el oído y el olfato e imaginar qué está pasando tras la cortina de susurros, suspiros, quejidos y el entrechocar de las carnes.

Si vas a que Albert Serra te lo ponga fácil, te lo cuente claro o te haga de cicerone, mejor que no entres en este bosque perdido en el camino entre Postdam y Berlín; en el que los aromas de eucalipto pernoctan junto a bálsamos parisinos, tufaradas equinas y rancios efluvios excrementicios.

Considerar a estos cortesanos defenestrados, punto de lanza de un movimiento redentor es una licencia legítima, aunque discutible, que se toma el gerundense, que gusta de las recreaciones de época y enfrentar los códigos morales, por inauditos que parezcan, con algo que él considera más peligroso: el fariseísmo, la mojigatería, el puritanismo y la mentira blanqueada de virtud.
Jaht



2 comentarios:

  1. Tzaran de la Vasel16/12/19 20:35

    Se le ha olvidado a Usted citar "Tetro", película 205.
    Aquella noche de 18 de marzo de 2010 a poco de arrancar la cinta del Francis Ford, hubo algún notable pollo que dio la espantada pateando con fuerza el entarimado del Avenida. ¿Nadie lo recuerda? Sí, hombre, sí, fue un episodio muy comentado...

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  2. En realidad, no es una película que ver; es una participación temporal que abre el escenario hasta el patio de butacas. Ahí estás tú, cambiando el culo de lugar, incómoda, cansada, cediendo terreno, perdiendo la batalla.

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