jueves, 21 de noviembre de 2002

Película #24

PONIENTE
21 y 22 de Noviembre del 2002
Sala Avenida
Jaraíz de la Vera

FICHA ARTÍSTICA

Lucía----- CUCA ESCRIBANO
Curro----- JOSÉ CORONADO
Miguel----- ANTONIO DECHENT
Perla --
--- MARIOLA FUENTES
Paquito----- ANTONIO DE LA TORRE
Adbembi----- FARID FATMI

Pepe----- IDILIO CARDOSO
María----- ALFONSA ROSSO
Saïd----- MAROUANE MRIBTI




FICHA TÉCNICA

DIRECTORA-----CHUS GUTIERREZ
PRODUCTORA-----ANA HUETE & OLMO FILMS
COPRODUCCIÓN-----AMBOTO AUDIOVISUAL
AYTE. DE DIRECCIÓN-----ALVARO DE ARMIÑÁN
DIRECTOR DE PRODUCCIÓN-----JAVIER RUBIO
FOTOGRAFÍA-----CARLES GUSI
SONIDO-----AITOR BERENGUER
DECORACIÓN-----VICTOR MOLERO
VESTUARIO-----BINA DAIGELER
MAQUILLAJE-PELUQUERIA-----PALOMA BOSQUED
MONTAJE-----FERNANDO PARDO
ELÉCTRICOS-----JOSU CEJUELA
EFECTOS ESPECIALES-----RAOUL ROMANILLOS
MÚSICA-----TAO GUTIERREZ
NACIONALIDAD-----ESPAÑOLA
AÑO DE PRODUCCIÓN-----2002

SINOPSIS

Lucía, una joven maestra que vive en Madrid, regresa a su tierra con su hija Clara tras la muerte de su padre.

Allí se reencuentra con el pueblo de su infancia, "La Isla". Al lado de su mundo delimitado por el mar y el constante soplar del viento, Lucia descubre otro universo. un universo de plástico.

Entre esta mezcla de universos vive un mundo pluriétnico fruto de sucesivas migraciones, unos que acaban de llegar, otros que llegaron hace ya varios años y algunos de ellos que han vuelto a su tierra de origen y parecen haber perdido la memoria de su tiempo de exilio. En el aire se respira el miedo, el miedo al otro, el miedo a la diferencia.

Lucia decide quedarse en el pueblo-isla para continuar el negocio de su padre, pretexto que ella aprovecha para dar un nuevo giro a su vida.

En esta nueva vida se encuentra con Curro, un hombre sin raíces, que se crío en Suiza en los años de la emigración económica española y que también busca un sitio al que pertenecer. Los dos se sienten solos y desarraigados por lo que su encuentro despierta en ellos una atracción que les llevara a vivir una apasionada historia de amor.



Estaba Pasando

En esas fechas otoñales, nuestro Cineclub El Gallinero contó con 82 espectadores para ver esta película de cine social que hacía la número cinco, como directora, en la carrera de Chus Gutierrez. Cerraba también un mini-ciclo (cuatro títulos) dedicado a la mujer como realizadora de cine.
En este pais sucedían cosas que ennegrecían el medio ambiente y el sentido común:

1. El "Prestige" se hundía a 145 millas de Galicia (21 de Noviembre).
2. Era absuelto, por ignorante, un pastor que recogió manzanilla.
3. La Guardia Civil detenía a 45 inmigrantes en Lanzarote y Fuerteventura; dando así etiqueta de rabiosa actualidad a la película que proyectábamos.
4. Los obispos aprobaban un documento contra el terrorismo con ocho votos en contra.

El mundo no nos iba a la zaga en creación de noticias absurdas e intranquilizadoras:
  1. Argentina levantaba "el corralito" para las cuentas corrientes.
  2. La elección de Miss Mundo se trasladaba a Londres tras dejar más de 100 muertos en Nigeria. Un editorial había escrito que de estar vivo Mahoma escogería pareja entre las candidatas..y se armó el follón.
  3. Sharon, Putin y Bush seguían diciendo lo que había que hacer y a Chávez, en Venezuela, le convocaba la oposición (Coordinadora Democrática) una huelga general.

Y ME PARECE A MI 

Arde El Egido


Como un reguero de pólvora deseoso de una colilla, así se desarrollaron los hechos de principios del 2.000 que dieron base argumental a esta película en la que Chus Gutiérrez toma partido por los perdedores, sin dejarse cegar por la fácil compasión que nos inspiran la víctimas, y haciendo un análisis racional de las circunstancias adversas en que se desenvuelven los trabajadores en el submundo de los invernaderos.
Ciertamente, el afán de querer contar muchas cosas hace que algunas aparezcan muy esquematizadas pero la buena voluntad y el mensaje arrollan, y se comprende en este caso, con el purismo cinematográfico y el guión perfecto.

Mujeres al borde del abandonoMalos tiempos y malas tierras para luchar por la igualdad. En un ámbito intolerante con el ser humano y sus derechos, no es fácil siquiera que alguien esté dispuesto a escuchar tu punto de vista. Tener la razón no es arma que sirva en este campo de batalla y si utilizas sus métodos no llegarás demasiado lejos: la fuerza bruta es su especialidad y su falta de escrúpulos está blindada.

Siempre emigrando
Imprime caracter; ¡como tántas cosas!. Una vez que sales siempre serás un alma errante. Los que te reciben, aunque te respeten, no te considerarán de los suyos. Tú, nunca te integrarás plenamente. A la vuelta te habrán ocupado los espacios físicos y sentimentales, y los que te vieron nacer te mirarán con desconfianza. No entenderás ni a unos ni a otros, no te entenderán.
Mejor seguir flotando. Demasiado tiempo perdido en los caminos, haciendo y deshaciendo maletas.
Curro, tienes la tonsura del emigrante, y es indeleble.

El amor, como tabla de salvación

Y cuando todo parece ir mal hay que agarrarse a cualquier roca para no hundirse. En este caso la roca es el amor, o la necesidad de amar, para combatir la soledad y el miedo a la nada. Poco más queda.

De la vieja, el consejo


Mira hija: estas tierras áridas, ahora ricas, no entienden de buenos sentimientos ni de historias de superación. Entienden de beneficios inmediatos, de explotación (antes de que se acabe el filón), de ricos que ayer eran pobres y de pobres que lo seguirán siendo de por vida. Nadie quiere cambiar nada: "...asina ha sío siempre y asina tié que ser".
Te ven como un agente desestabilizador. Una peligrosa revolucionaria que les complicará la vida. Aquí no vale hablar de libertad, comprensión, fraternidad.... y esas cosas de comunistas fracasados. Tú a lo tuyo, dicen ellos y ellas; a las cosas de mujeres. Deja el trabajo para los hombres.


De los que cobran por decir lo que piensan:

He aquí una película que no gustará a Juan Azurmendi, presidente del Foro de la Emigración, y a quienes exculpan de los males que aquejan a las complejas sociedades emergentes en los llamados mares de plástico, los cultivos de invernadero de Almería, a los propietarios/explotadores de mano de obra inmigrante. Porque si algo tiene la película de Chus Gutiérrez es que su toma de partido es clara: por los desposeídos marroquíes, subsaharianos, esteuropeos; por quienes, aun estando en el bando de los autóctonos, han conocido la explotación en la emigración europea de los 60 (es espléndida, en este sentido, la muda secuencia en que Coronado, criado en Suiza, contempla las imágenes de aquellos españoles emigrantes que tanto padecieron por Europa hace sólo treinta y tantos años); por quienes creen, como la protagonista de la historia (la interesante Cuca Escribano), que es posible vivir de los invernaderos, pero sin explotar a nadie.Para llevar a buen puerto su toma de postura, que adolece, es cierto, de un esquematismo a veces demasiado obvio, cuando no ingenuo, pero sin el cual sería impensable rodar esta hipótesis de cómo funcionó el motín antiinmigrante de El Ejido, que es la base de la película, Gutiérrez recurre a un artilugio que le funciona muy bien: una estructura narrativa que poco tiene que ver con el cine social como es la del western. De hecho, Escribano lo menciona, de paso (¿Es que acaso vivimos en el oeste, en una tierra sin ley?); pero no es solo que se viva en el imperio del más fuerte: es que, como en tantos westerns, el punto de vista que se privilegia es el de quien regresa; como en muchas ficciones de cattlemen, aquí también asistimos a la voracidad de un propietario que ansía tener más tierras; y como en tantos westerns de colonización, vemos que serán los emigrados quienes contribuirán, con su esfuerzo, a la generación de riqueza. Que Poniente adolezca de un cierto botulismo de personajes y situaciones (hay muchas líneas en un guión que, a veces, se queda en la superficie) no la hace menos necesaria: para que revivamos críticamente aquellos días terribles de racismo y xenofobia... que, por desgracia, se pueden repetir cualquier día y en cualquier lugar.
Para cualquier ciudadano consciente. Lo mejor: su propia existencia. Lo peor: su esquematismo.

Mirito Torreiro - Fotogramas




2 comentarios:

  1. He estado por esas tierras y el ambiente recargado de la película se respira cerca del mar de plásticos. Tienes que cerrar los oídos para no salir corriendo de los bares al oir ciertos comentarios.
    A mí también me gusta el cine. Me alegro de haberos encontrado.

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  2. La inmigración como problema. ¿Quién tiene el problema?:
    -¿Los explotadores que se enriquecen a su costa?
    -¿Los nativos que por nada del mundo estarían dispuestos a meterse en los invernaderos a 50º?
    -¿Los políticos que les ignoran por no ser votantes?

    Os diré quien tiene el problema: -ELLOS, por ser pobres.
    -ELLOS, por haberse quedado sin futuro en sus campos esquilmados por la vorágine capitalista.
    -ELLOS, por no tener papeles. Entre otras cosas porque si se los damos les estamos dignificando y adquieren el derecho al pataleo, como cualquier obrero.
    -ELLOS, que buscan humanidad y encuentran maldad.

    Película necesaria Poniente, por encima de consideraciones artísticas que aquí quedan empequeñecidas.

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