La fiesta de despedida
12 y 13 de Noviembre
Sala Avenida - Jaraíz -
21 : 00 Horas
DIRECTOR
Tal Granit, Sharon Maymon
GUIÓN: Tal Granit, Sharon Maymon
MÚSICA: Avi Belleli
FOTOGRAFÍA: Tobias Hochstein
REPARTO: Ze'ev Revach, Aliza Rosen, Levana Finkelstein, Raffi Tavor, Ilan Dar, Yosef Carmon, Hilla Sarjon
GÉNERO: Drama. Comedia | Comedia negra. Vejez. Enfermedad. Comedia dramática
PREMIOS:
2014: Festival de Venecia: Premio del Público
2014: Seminci: Espiga de Oro (Mejor película) y mejor actriz (Rosen & Finkelshtein)
DURACIÓN: 95 Min.
PAÍS: Israel
SINOPSIS
En una residencia de ancianos de Jerusalén, un grupo de amigos construye una máquina para practicar la eutanasia con el fin de ayudar a un amigo enfermo terminal. Pero cuando se extienden los rumores sobre la máquina, otros ancianos les pedirán ayuda, lo que les plantea un dilema emocional y los implica en una aventura disparatada.
Y me parece a mi
Dile a Dios que se ponga
Tal Granit y Sharon Maymon nos contaron en la presentación de esta comedia de lo postrero: "Los actores principales pasan todos de los setenta y hemos tardado cinco años en tenerla preparada. Nos decían que nos diéramos prisa porque se les acabaría el tiempo. Afortunadamente todos han podido disfrutar del estreno"
La fiesta de despedida nos habla, con un lenguaje claro y un humor que se agradece, de la eutanasia; esa puerta hacia la muerte digna que los gobiernos y los poderes religiosos se empeñan en cerrar. La manera de tratar el tema es irreprochable: respetuosa y con una calidez humana de la que carecen los que dicen defender la vida; a los que habría que ver tomando decisiones si fueran ellos, o los suyos, quienes tuvieran que pasar por la tortura de seguir penando innecesariamente.
El jurado de la Seminci se fijó en el trabajo de esta compenetrada pareja, no solo por un merecido reconocimiento por lo bien hecho, también porque ayuda a desdramatizar el tema y a darle otra dimensión (naturalidad y dulzura) de la que carece.
Para quienes duden, por el supuesto dramatismo de la propuesta, asegurarles que fue la película que más carcajadas provocó, dentro del Calderón, en la 59 edición de la Seminci.
No os la perdáis.
Jaht
¿Quién es quién?
Con "La fiesta de despedida", el cine israelí, acomete su quinta participación en el cineclub. No es una de nuestras fuentes cuantitativas pero, a juzgar por los títulos, que el curioso lector de este blog estará deseando que desgrane, sí es un cine de gran interés y calidad.

La fiesta de despedida fue vista por 81 espectadores.
La nota media, según los seguidores del Gallinero, fue de:8,60
¿Sabe alguien algo de Don Wayne?
ResponderEliminarPues eso, que si alguien sabe que fue del legendario Don Wayne, que hace mucho no le barrunto por este gallinero. ¿Qué no sos acordais? Que si mujeres, aquel que era mu buen mozo, que iba siempre con sombrero y ya no me acuerdo si llevaba o no bigote,
Que comenzó relatando lo de las Firminas, el que las coleccionabas. ¿No sos acordáis de la historia de La Consuelo? Aquella anciana, que coleccionaba sus recuerdos amorosos, cual piezas de puzles de colores. ¡Joobar l Que sí mujeres, que sos tenéis que acordar del que mentaba de aquellos dos zagales, Mateo y Arturito que le dieron sin querer a una hornacina del Cristo, en el Teatro Calderón, que se lió una güena, y de aquel otro zagal, que en las horas de escuela se dedicaba a hacer aviones de papel, y empapelaba tooo el pueblo de ellos ¡Que a los padres les tenía muu preocupaos! Pos si debía habernos contao ya más de 40 relatos. Sos tenéis que acordar seguro.
Pos que si alguien sabe argo de él, que si es que tiene algún achaque, o se cambió de gallinero, o igual anda paquí cerca y no se ha enterao que ya hemos empezao la temporá de cine...Si arguien saber argo, que haga el favol de mantenerme informá, querría yo il a visitale si está pachucho, o si se le jueron las ocurrencias de la cabeza pa recordarle, o si hay que il a avisarle.
Porque pienso yo que…no se le habrá ocurrió irse o tener tratos con el otro hombre, ese que dicen que también va a proyectal en el Cine Avenida.
¡Hacel el favor e informarme. que ando yo un tanto intrigaaaa!
Pamplinas.
Pues si, mujer, si, por lo que sé el tal Don Wayne anda últimamente algo pachucho...
ResponderEliminarMuchas gracias Päavo Atroz ( mire que tié usté un nombre raro). Pos ya ando yo corriendo a buscal el bote de los melocotones en álmibar, que pa estas tierras es costumbre, de lleval a lo que están asina de esa manera, y ya verá Atroz, cómo se nos pone güeno, pos no nos pué dejá sin más historias, como la de esos personajes, La Nieves y el Diego. ¿Se acuerda usté Päavo? Los que quedaban pa diseñal los papeles del cine, las psinosis creo que se llama, a lo que nos dan en la entraá del Gallinero, que por cierto este año como que son de más caliá; pero eso que le venía contando, que aluego van La Nieve y el Diego, y se peleaban pol que ella que si ya, y el que si espera a telminal, pero andiluego que si se iban y se miraban y no sé pero que aquello telminaba tooo mu bien, y quedaban pa repetil más. Pero… Cómo no vamos a quedal sin más historia como la de eso do enamoraos, aunque el era casao. Amadol que iba a vel a la Reme a otro pueblo, con la escusa de lleval al su muchacho a vel el cine, y esa pos esa como que da mucha pena, primero pol la mujel, y después pol la Reme, y después por el hombre, porque mira en qué lio se había metío, y al final por el Antolín, porque el pobrecito muchacho, pa mi que al final se queda sin vel ma cine, y sin comel ma almendras garrapiñá.
ResponderEliminar¡Ahhhh no! Que ya le pondremos entre tooo remedio a lo que tenga el Don, y si los melocotones no hacen remedio, pos ya he yo de il a pial con el Ave Fría que esa de tanto viajal, pos menúo remedios que se sabe!.
¡ Mira que el Don Guayne, pachucho, y tooos aquí sin sabel ná de ná!
CUENTOS DEL ALBERGADERO
ResponderEliminarMIEDO A VOLAR
En cuanto pisa la pista del aeropuerto le asalta un vértigo atroz. Se trata de un mecanismo reflejo, siempre le pasa lo mismo. A medida que remonta la escalerilla del avión su tez va tomando el enfermizo color de un pergamino. Recorre con paso renuente el pasillo interior del aparato para acabar ridículamente empotrado en el asiento. Las operaciones de despegue son un trago que tiene atravesado. A medida que el avión va ganando altura, un desproporcionado ataque de ansiedad y pánico le paraliza por completo. Va cobrando forma ese augurio infausto e irracional que le lleva a ponerse en lo peor: un fallo mecánico, una tempestad, un fuego a bordo, una acción terrorista, el dramático desvanecimiento del piloto… Una funesta sensación de inseguridad, de inminente desastre, que le corroe y que a duras penas es capaz de superar. Se le agarrotan los músculos. Siente como la sangre se le va secando en las arterias. Le falta el aire, le tiemblan las piernas, un agudísimo apretón se le instala en el vientre. Su espalda comienza a supurar un sudor frío que le deja congelado. Lo pasa fatal. Sobrepasados los primeros estratos de nubes, lo único que desea es escapar como sea de la asfixiante carlinga. A dos mil metros de altitud, se incorpora, da dos pasos y empuja la portezuela que se abre de lado. Una violenta ráfaga de aire le abofetea con fuerza. No se lo piensa dos veces, salta al exterior. Solo cuando siente que su cuerpo se precipita en el vacío, el paracaidista, se libera de sus miedos.
Ahora sí, ahora sí, este gallinero ya empieza a ser lo que era.
ResponderEliminarEstupendas críticas al pienso, buena aceptación del público, y sorprendentes historias.
Ya empieza una a sentirse a gusto en casa. Qué bien se está con ustedes. Esperando la próxima.
Besos pa toas las aves del Corral.
Pam.