viernes, 13 de febrero de 2009

Emprendemos la marcha


Días de Gallinero


Viernes 13 de Febrero de 2009. Escribo desde la trinchera. Tras varios años de resistencia y anonimato he sido nombrado para llevar a cabo una misión que algún día dará fe de que realmente existimos y no somos fruto de los delirios nostálgicos de algunos abuelos que supieron de esta aventura en los principios del siglo 21: se me ha encomendado iniciar un diario, los más jóvenes del batallón lo llaman blog, en el que todos, los que somos y los que se sumen, podremos contar nuestras cuitas y celebrar nuestras victorias. En primer lugar os diré que lo de "batallón" es una licencia poética pues no sé si llegamos a escuadrilla. En nuestros mejores tiempos fuimos, casi, una compañía; pero por el camino han ido cayendo cientos de camaradas, víctimas de los bombardeos, del aburrimiento, de Carlos Reygadas o de su poca convicción en nuestras posibilidades de triunfo. No obstante, las decenas que aguantamos seguimos convencidos de que la causa merece la pena y de que algún día conquistaremos nuestros objetivos; por ello seguimos en el combate, con la lucidez que da la locura.

Todo este preámbulo fantasioso para deciros que somos una Asociación Cultural dedicada al Cine de Autor, que se nos conoce por El Gallinero, que comenzamos la andadura en el 2002 y que transitamos terrenos hostiles sembrados de minas, con poco agua y muchos escorpiones. Esto hace que cada película que conseguimos proyectar sea una apreciable muesca en nuestro fusil, del que han salido ya 166 proyectiles cinematográficos (balas, granadas y algún obús) de 35 mm.
En estos días inciertos (sí, ya sé que lo dijeron antes los Celtas Cortos) nuestro empeño es seguir vivos, poder estrenar todos los años 30-35 filmes y seguir “contando películas”. Para ello es imprescindible la presencia militante del socio (somos 44) y la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Jaraíz. Todas las ayudas (Bancos, Junta de Extremadura) son bienvenidas. El proyecto está abierto a todo el mundo y de él también forman parte los que asisten, de vez en cuando, pagando el precio total de la entrada. Siempre hemos estimado que un número próximo a los cien socios fieles (el que paga la cuota y asiste a las proyecciones) nos garantizaría una mayor autonomía y alejaría definitivamente del Gallinero la sombra angustiosa de la miseria y del fracaso.

Pues bien, este grupo de lúgubre cacareo, somos los chicos y chicas (algunos no tanto) que formamos el Cineclub más insólito y meritorio del país; de este difícil país en el que el cine no es una asignatura (como en Francia) y en el que, para algunos, ni siquiera es cultura. No os dejéis impresionar por los términos castrenses, somos gente sosegada y pacífica. Tampoco somos supersticiosos, prueba de ello es que hemos elegido para nacer un Viernes 13, el día menos indicado para el mundo de la farándula . Si nos quieres conocer mejor pasa, pregunta todo lo que quieras y si luego decides quedarte has de saber que hay una yacija y un plato para tí.

José Antonio Herrero Tornero

4 comentarios:

  1. Pues yo soy de los legendarios. De los que empezó con La Cuadrilla (Ken Loach)y no está nada mal que andemos ya merodeando las 180 películas. No conozco proyecto cultural independiente tan longevo y sustancioso en Extremadura. ¡Viva El Gallinero!

    ResponderEliminar
  2. ¡No me lo puedo creer!. ¿Que en un lugar remoto de Extremadura existe un Cineclub de los de antes? ¡Qué envidia!.Os sigo desde Soria, cualquier día pido asilo político en Extremadura.

    ResponderEliminar
  3. kilmoulis13/3/09 19:52

    Siempre habrá, en cualquier sitio que se precie, un señor de Soria; el testigo por antonomasia. Pues ¡bienvenido Juan! y no te pierdas lo mejor, el CERVEZORUM posterior, no al post, sino a la película, en el que se empieza hablando de la peli y rápido se pasa a la piel en anagramática alcohólica.

    ResponderEliminar
  4. Pues estuve el otro día viendo una preciosa película (Rebelde) y, a juzgar por el número de asistentes, juraría que estáis en los estertores. Os deseo lo mejor y ojalá que esa sensación de desperdicio cultural que sentí, en una tierra tan necesitada, solo fuera un espejismo.

    ResponderEliminar