lunes, 4 de mayo de 2009

Película #178


ALEKSANDRA
7 y 8 de Mayo
Sala Avenida-Jaraíz
21:30 hrs



Dirección: Alexandr Sokurov
País: Rusia y Francia
Año: 2007
Duración: 92 min.
Género: D
rama
Guión: Alexandr Sokurov
Producción: Andrei Sigle
Música: Andrei Sigle

Fotografía: Alexander Burov
Montaje: Sergei Ivanov
Vestuario: Lidiya Kryukova
Fecha Estreno: 11-10-2007
Estreno en España: 30-05-2008



SINOPSIS:

Chechenia, hoy en día. Tropas de posición rusas. Aleksandra Nikolaevna (Galina Vishnevskaya) ha ido a visitar a su nieto, uno de los mejores oficiales de su unidad. Ha viajado hasta allí para pasar algunos días allí descubriendo, en esa convivencia, un nuevo mundo. Se trata de un mundo de hombres en el que no hay mujeres, no hay cariño, no hay consuelo. La vida es insignificante y cada uno la esconde celosamente de los demás. Quizá no hay energía o tiempo para los sentimientos. Cada día, cada hora, todo se debate entre la vida y la muerte. Y a pesar de todo esto, se trata de una comunidad en la que viven personas.

Reparto:
Galina Vishnevskaya (Aleksandra), Vasily Shevtsov (Denis), Raisa Gichaeva (Malika), Evgeni Tkachuk, Rustam Shakhgireyev, Alexander Aleshkin, Konstantin Gaiduk, Valentin Kuznetsov, Sergei Lobsev, Ali Aliev, Sultan Dokaev, Alexander Udaltsov.

Lo Que Andan Diciendo Por Ahí:

Aleksandra no es una película fácil de ver; la paleta de Sokurov tiende a la monocromía; saturado en exteriores todo se vuelve sepia; en interiores tiende al verde. Sokurov juega continuamente con el sonido y con el fuera de campo. La película provoca un continuo desasosiego; el ambiente es inquietante, amenazador y algo surrealista. Hay que aceptar la absurda situación de ver a una anciana en ese lugar y circunstancias; también hay que aceptar, y aprender a interpretar esas miradas y diálogos. Finalmente hay que concluir que también se trata de una fábula, que Aleksandra sería la madre Rusia que aboga por la familia, que a todos quiere y que lamenta –sin estridencias– muchas cosas. También hay que recordar que el cine de Sokurov tiene un carácter onírico y que tal vez Aleksandra no haya acudido a ese campamento, pero que a su nieto, sea quien sea, le gustaría que fuera.
Fernando Gil-Delgado




Aleksandra es tan bella como El arca rusa pero resulta menos opaca en sus objetivos. Resulta obvio que la abuela refunfuñona que se monta en un cochambroso tren para visitar a su nieto en el frente de Chechenia es la vieja Rusia, resistente al polvo y a las circunstancias adversas.
Sokurov, que es un patriota de los que no quedan, se muestra claro en sus opiniones políticas, aunque sugiere que lo importante, ya saben, no son las naciones sino las personas. Por eso permite que Aleksandra se familiarice con las mujeres chechenas y compruebe que han sufrido tanto como ella.
Sergi Sánchez


Sokurov ha querido que su película tome por título el nombre de su protagonista y para dar vida a Aleksandra ha elegido a la soprano Galina Vishnevskaya, quien junto a su marido Mstislav Rostropovich ya fue objeto de un sentido homenaje por parte del cineasta en Elegía de la vida (Elegiya zhizni. Rostropovich. Vishnevskaya, 2006). Hay algo rosselliniano en esta decisión, en esta voluntad de confrontar a la mujer, a la actriz y a todo lo que ella representa con el paisaje real de la guerra, en la necesidad de hacerla descender a un territorio que no es el suyo y registrar sus reacciones desde una escala íntima que obligatoriamente debe pasar por la observación y por el rechazo, por el contacto físico, por la experiencia sensorial.

Cris, de Alicia y los Espejos

¿Quién es Sokurov?

Alexander Sokurov es un cineasta ruso que dice que el cine no le gusta; afirmación sorprendente para quien define su propia vida en función de un abundante número de películas realizadas, más de treinta, desbordantes de preocupaciones morales, éticas y estéticas. Es un hecho que Sokurov prefiere no hablar mucho de cine y que ve poco cine; quizás será éste uno de sus secretos, y los secretos por definición no se revelan. En 1997, "Madre e hijo", una de las películas contemporáneas más celebradas, octavo largometraje de ficción en su filmografía, le consagró como el más importante cineasta ruso de la actualidad. Es que, como el mismo afirma, las personas tenemos una idea extremadamente simple y breve de lo visible; Sokurov dedica su esfuerzo a desvelar ese misterio.
Maria Joao Madeira


Algunas, de las muchas películas del heredero de Tarkowski

* Aleksandra (2008) Director, Fotografía, Guionista
* El arca Rusa (2004) Director, Guionista
* Tauro (2001) Director
* Moloch (1999) Director
* Una vida humilde (1997) Director
* Elegía oriental (1996) Director
* Hubert Robert: una vida afortunada (1996) Director
* Voces espirituales (1995) Director
* El sueño de un soldado (1995) Director
* Elegía de Rusia (1992) Director
* La piedra (1992) Director
* Elegía simple (1990) Director
* El segundo círculo (1990) Director
* El día del eclipse (1988) Director
* Elegía de Moscú (1986) Director
* Sonata para Hitler (1979) Director

CACAREOS

¡Vete tú!

Aventuran las leyendas que allá en tiempos de Pirro tuvo lugar la primera y, desgraciadamente, penúltima abstención militar.
Al sagaz y expansionista rey de Epiro no se le ocurrió otra cosa que declarar la guerra a Roma en vísperas de que los poderosos lanzadores de Ioamina se enfrentaran en el terreno de juego con los veloces atletas de Igoumenits y los hábiles espadachines espartanos. Esto sería comparable a que hoy Zapatero le declarara la guerra a Marruecos dos días antes de un Madrid-Barça.
Cuentan las crónicas de entonces, tan veraces como las de ahora, que a la convocatoria bélica, en primera instancia, sólo acudieron 837 de los 19.000 soldados llamados a filas, alegando razones de peso para su ausencia: fiebres del heno, torceduras, corazas abolladas, diarreas (entonces se decía diarrhoea), sabañones…. y todo tipo de disculpas de funcionarios de la época.
¿Y qué hizo el sabio estratega?: ¿suspendió los Juegos Olímpicos, pasó por las armas a los desertores o aplazó la guerra? Efectivamente, Mahatma, postergó, sine díe, la invasión.
Tras esta decisión el general, que tenía la popularidad por los suelos, tras su desafortunada frase: “Sí, otra victoria y estamos perdidos”, subió en las encuestas y fue muy querido por los dos pueblos: por el suyo y por el que iba a invadir.
Ergo, señores gobernantes, tomen nota y programen juegos deportivos y espectáculos en lugar de guerras, y pasarán a la historia como Pirro y no como Bush.
Y vosotros queridos insumisos y anti-militantes del Pan y Circo aprended alguna alineación del Sevilla y una terna torera de la Feria de San Isidro; pueden ser armas más que efectivas en la lucha por la paz.
Jaht







5 comentarios:

  1. Jojojo! Qué buen cacareo, a la sazón, viva Deus; y si vive que baje ex machina y lo vea.

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  2. Ah, bendito sea el cine internacional NO Gringo (osease, de los Estados Unidos). Nada contra la Meca en Hollywood, pero me gusta explorar las posibilidades afuera de ese pais (o inclusive el mio). Que ganas de tener mas cine internacional a mi alcance, interesante recomendacion. :)

    Saludos.

    -L.

    http://diariomalnacido.blogspot.com
    http://orgasmo-agridulce.blogspot.com

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  3. Linda relación con el tema musical que citaste.
    Muchos exitos.

    Leandro

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  4. Hora iba siendo que llegara cine ruso al Gallinero.Los padres de tantos avances en técnicas cinematográficas y en lenguaje visual no habían tenido su sitio en nuestra programación. Era de justicia. Alexander Sokurov ha sido el elegido y su aportación nos ha dejado un grato recuerdo.

    Aleksandra es una película con un alto sentido alegórico, simbólico y onírico. Y aún así, curiosamente, es de un realismo impactante.La fotografía quemada y asfixiante del propio director y su peculiar banda sonora, nos hacen sentir próximos: la incomodidad, el sudor, el polvo y los ruidos de la guerra en el campamento ruso.

    La abuela Aleksandra quiere saber personalmente qué está pasando. Quiere recopilar información, conocer el "trabajo" de su nieto y los demás soldados. Un ejército regular en un campo de batalla sin enemigos visibles.

    Nadie da respuestas a la curiosidad de la anciana. No existen las respuestas. ¡Todo es tan absurdo!. Los jóvenes militares dan vueltas por el campamento, perdidos, cansados, esperando ordenes y sumidos en la confusión. Se acercan a Aleksandra buscando calidez, como perritos desvalidos. Limosnean migajas de humanidad.

    Como siempre, demasiadas víctimas para que alguien pueda cantar victoria. La Madre Rusia, abochornada e impotente, vuelve a la soledad y a la paz hipócrita. Chechenia se desangra. Nadie se alegra.

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  5. El Jarandillano12/5/09 2:28

    Esta la he entendido menos, porque como tenía letras y hablaban tan raro..pero vamos, yo creo que a la mujer vieja es que la querían matar los jodíos. Y en fin los paisajes y eso estaban bonitos, como cuando se la lleva el otro por el camino aquel. Y oye que el tío sabía hacer trenzas y aluego cada uno se acostaba en su cama. Pero esta también ha estao bonita..

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