jueves, 12 de marzo de 2009

Comenta, bandido!

Suelta lo que
lleves en el buche


Bueno, camaradas, parece que esto empieza a coger carrerilla. Ya hemos modificado el sistema de comentarios para que cualquier hijo de vecino con dedos y certificado escolar pueda regurgitar el alpiste a su manera, sin cuentas ni registros ni mamarrachadas.

Para el polluelo de tres días, hete aquí una guía de cómo dejar un comment:
  1. Léete el artículo (necesario para poder piar con autoridad)
  2. Al final del mismo verás algo como esto
  3. Pincha en comentarios
  4. Se te abrirá un marco de comentarios. Escribe lo que te salga del pico.
  5. Para firmar, selecciona en "Comentar como" la opción "Nombre/URL". Escribe tu nombre, alias de guerra o crotal del corral. NO HACE FALTA QUE PONGAS NADA EN URL.
  6. Pincha en "publicar comentario" y voilà, tu canto viajará por el ciberespacio para deleite del orbe. También puedes escribir como "Anónimo", aunque así nadie conocerá nunca la identidad de semejante genio.
Agradecemos la participación a todos los que han vertido sus comentarios sobre las películas que se han ido proyectando en las últimas cuatro semanas, tiempo de vida de nuestra página, pero esperamos mucho más.
Precisamente uno de los objetivos del blog del Gallinero, aparte de darte información, es procurar que tengas abierto un nuevo cauce de participación. Opina, colabora, insulta, piropea... pero por favor, no te mantengas indiferente, ¡haznos saber que estás ahí!

cineclubgallinero@gmail.com
Esa es la dirección de correo electrónico de la asociación. En ella puedes ponerte en contacto con nosotros y comentarnos todo aquello que crees que le falta o le sobra a este tinglao.
Ni siquiera hace falta que seas socio, aunque nos vendría muy bien que te apuntaras.


El blog está abierto a todo tipo de gallinácea. Mándanos tus artículos, ensayos, fotos, entrevistas o cacareos de tu granja. Tu verborrea será pienso vitaminado para nosotros.

Nos vemos las plumas.

209 comentarios:

  1. kilmoulis12/3/09 18:01

    no hay nada como prender la mecha..... esta gente es muy combustible. aunque es mejor leer antes de quemar, que no dirían los cohen

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  2. Jojojo...! Mas pillao toqueteando el post.
    Venga, muchachada, a ver qué sale de esas mentes ociosas.

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  3. El Granjero13/3/09 12:49

    Esto empieza a ser algo serio, en el mejor sentido de la palabra.De aquí, gracias al cine, puede surgir un vehículo de divertimento cultural y de intercambio de maiz,pienso, gusanos y otras exquisiteces que conforman el alimento espiritual de nuestra granja.¡A por ellos, que son pocos y cobardes!(me refiero a los zorros)....continuará

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  4. La Mujer Pantera17/3/09 21:30

    Yo también,lo confieso,en muchas ocasiones pertenezco a la clase pasiva:Prefiero mirar a ser mirada,leer a escribir, ser amada en lugar de amar.Que sean otros los que se esfuerzen a ser yo la esforzada.Pero cuando se trata de sobrevivir soy tan activa como cualquiera y prefiero correr a ser corrida,comer a ser comida y odiar antes que ser odiada.¡Pero esto último cansa tanto!Por eso prefiero la laxitud y por eso amo el cine, porque puedo ser todos los que salen en la pantalla sin moverme de la butaca.¡Viva El Gallinero!, y cuanto más alborotado mejor.

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  5. Comienza la sesión:
    El aire no circulaba, estaba simplemente, y su compañía era incómoda. Los hombres apagaban la sed, esa sed infinita, con vasos de aguardiente de incógnita graduación y el sudor les quemaba mientras manaba desde las sienes al cuello, al pecho y al bajo vientre, dejando manchas oscuras en camisas y pantalones junto a otras ya residentes y de edad indefinida. Esperaban. La estancia: un local de paredes de adobe que algún día estuvieron encaladas, a juzgar por los restos de cascarillas blancas que las salpicaban; y por todo vestido púas y sombreros de paja que colgaban de algunas de ellas. Sobre una repisa de ladrillo un botijo, huérfano de agua y rico en telarañas. Los hombres, unos de pie, otros tumbados, tres veces más de lo recomendable por la lógica del espacio, esperan, y espantan el olor a pobre humanidad con apestosos cigarros de petaca. En la puerta cerrada del habitáculo hay pegada una fotografía de tonalidad sepia y uno de los segadores jóvenes se escapa a través de ella y alterna en ese bar elegante con perfumadas mujeres y caballeros que toman refrescos de colores y Gin-Tónic. Una de las jovencitas con pamela le seca la frente y le invita a sentarse con ella bajo la fresca brisa del abano y a reclinar la cabeza ardiente sobre su mullido regazo. Duerme, duerme, con música de piano… y despierta sobresaltado tras un portazo y un vozarrón:
    - Vamos, se acabó la siesta y la vagancia, a ganarse el jornal.
    Jaht

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  6. Colaborador19/3/09 16:12

    POR AFINIDAD Y POR ALUSIONES

    Malpensando


    Últimamente no dejo de toparme con gente que dice hacer cosas para no pensar. Ven cierta televisión para no pensar, leen ciertas novelas para no pensar y se meten en un cine a condición de que el director no les exija el más mínimo esfuerzo intelectual. Esto es extraño, ya que, según los neurólogos, la actividad cerebral no puede interrumpirse así como así. De modo que, me temo, lo que esa gente busca no es tanto dejar de pensar como desactivar su capacidad crítica, su derecho a cuestionar e indignarse. Eso sí puede anularlo la mala literatura, el mal cine y la mala televisión. Lo que esas personas no quieren pensar es que, quieran o no, piensan.

    Es la misma gente que dice detestar los informativos por estar llenos de horrores y tristeza. Los no-pensantes exigen informativos alegres como contraste a sus vidas tristes. Hace poco se puso de moda cerrar los telediarios con un pantallazo feliz, esperanzador, un happy-ending para evitar que uno se plante en el prime-time con mal cuerpo. Cualquier imagen sirve, sea una ballena azul o un amanecer en Andorra, cualquier postal que limpie la pátina de mierda que suelen dejar Internacional y Nacional.

    Son, me temo, síntomas del maldito buenismo, la parte idiotizante de esta democracia nuestra, empeñada en infantilizarnos por todos los medios (de comunicación). Acabaremos generando un mundo de tam tams hipnóticos para que nadie se distraiga de su nada cotidiana. Haremos informativos bonitos, para que, si has tenido un mal día en el curro, te chutes tu dosis de realidad brillante. Para que, imbéciles todos, el mundo nos moleste lo justo.

    A la mierda, hablemos de otra cosa. No me apetece pensar en esto.
    Jose A. Pérez (Público)

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  7. Papá Gallo9/12/09 14:14

    !Cómo me gusta este corral!

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  8. Demoledor; me has asustao verdaderamente. Mas dejao sin huevada.

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  9. El Granjero22/2/10 12:31

    Monsieur Asustagallinas, he de reconocer que el ejercicio entomológico que ha hecho con la película Avatar tiene su mérito, aunque esos argumentos que utiliza están tan trillados como las mismas razones que apunta para destriparla. Ya sabe: pitufos, Pocahontas, indios y naturaleza...

    Es una película que ni ha venido, ni creo que venga, al Cineclub El Gallinero. Pero yo también la he visto y tampoco (como a usted) me dejó indiferente. Considero que es una fórmula nueva del cine de entretenimiento, por la lograda mezcla de las 3D, los efectos especiales, la ciencia-ficción e incluso los mensajes subliminales, esos que a usted le alteran la bilirrubina. Sé también que el proyecto está basado fundamentalmente en el dólar y que será superado en un futuro muy próximo. Es un arranque digno, creo, del nuevo cine de aventura, diversión y espectáculo; aunque soy consciente de que sólo es un género más de los muchos que afortunadamente viven dentro del CINE.

    También considero, señor Asustagallinas, que si nos ponemos exquisitos y exigimos máxima invención y creatividad sin referentes, ¡a estas alturas!, entraríamos exclusivamente en el arte experimental y usted y yo sabemos que las vanguardias son duras de roer y dejan también de serlo en su primera exposición. Si no nos repitiéramos sólo habría un cuadro cubista, una película neorrealista, un puente con arcos y sólo podríamos escuchar a Bach.

    "Mira que eres panoli, tú harías buen papel como socio en el corral del Cine Club “El Gallinero”"
    ¿Haría el favor de explicarse?
    Verá usted, a pesar de mis bigotes, yo me considero la gallina más vieja de ese corral y aunque hago buen caldo estoy llena de prejuicios, dígame que me equivoco y que mi interpretación es torticera. Porque si lo de asustar gallinas ya lo considero un demérito, lo de poner huevos clandestinos y envenenados en nidal ajeno sería una cobarde provocación.

    Le ahorro la consulta al diccionario de la RAE:

    Panoli: Dicho de una persona: Simple y sin voluntad.

    Un cordial saludo y visítenos siempre que quiera.

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  10. Silvestre25/2/10 16:47

    ¡Joder con el Pollito!¡Qué revoltoso que es el "jodío"! Me recuerda a los que vendían en el "mercaíllo"; los había de todos los colores y ninguno mudo.Pero el que siempre me pareció más apetitoso fue aquel pastelito amarillo que un día, tras muchos años de amargura, hizo las delicias de mi paladar. Se llamaba Piolín.

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  11. EPIGRAMAS DEL BEBEDERO
    Un "pollito" poco fuerte
    pedía con afición
    al santo San Wayne John
    le diese una dulce muerte.
    Sin duda el santo lo oyó
    porque la espichó ese día
    de un hartazgo que se dio
    cuando un "Avatar" sufría.

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  12. Gallo de ciudad10/3/10 19:10

    ¡Animo y enhorabuena! Hace poco que conozco esta bella comarca de La Vera y me he convertido en un asiduo visitante mensual, siempre que puedo me escapo un finde y si puede ser un puente, mejor, como cinéfilo empedernido que soy, los primeros días crei que no podria soportar sin la gran oferta de peliculas de mi ciudad. Pero para mi sorpresa descubrí El Gallinero y su excelente programación y hoy he encontrado vuestro blog para mayor alegria, lo que me permitira saber la programación por adelantado, cada finde que vaya a Jaraíz. Vuestra labor es encomiable. El cine no puede morir nunca. Adelante compañeros de corral.

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  13. El Granjero10/3/10 20:05

    Gracias, muchas gracias por vuestra participación e interés en la buena marcha de la granja, pero lo cierto es que cumplimos (13 de Febrero)un año de blog y "naide" se acordó. Ya "sos" vale. Por cierto y hablando de SOS(la marca de arroz), "pa" la comunión de la muchacha tenemos "pensao" una paella de las nuestras, esas que se hacen con mucho pollo.Así que a portarse bien y os quiero ver a todos en las pelis que ponemos en el Gallinero, que está la cosa "jodía" y voy a empezar a pasar lista, porque no vamos a tener bastante "p'al" guiso con esa volátil que "m'han" dicho tiene la pata quebrá.

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  14. Reginaldo16/3/10 16:00

    No se le puede condenar porque el testigo principal de la parte acusatoria, que aboga por sentarle en la silla eléctrica, se había ausentado, por razones de "fuerza mayor"(¡y que las pipas estaban rancias!), en el momento del supuesto crimen.

    Así pues, yo, uno de los doce, de profesión fontanero, doy por desatascado el debate: ¡Larga vida a Francis Ford Coppola!

    Por cierto, este no es el primer guión del maestro, en el 80% de sus películas firma él, si bien muchos son adaptados; incluida la traslación que hizo de la novela de Joseph Conrad (El Corazón de las Tinieblas) para Apocalypse Now.

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  15. EL DESPERTAR DE CUALQUIERA: cualquiera se despierta cuando suena el horrible y desesperado canto de su despertador electrónico de 7 a 8 de la mañana, se despierta, porque no se levanta, sino que tras propinar una paliza al mismo continua apaciguado sobre su colchón de latex con barras de titanio espacial y cámara de nitrógeno de metalicopileno. Tras la octava vez que suena el canto de las sirenas, cualquiera se levanta aturdido por tal y se arrastra en dirección al cuarto de baño, pero para su desgracia queda atrapado en el atasco del pasillo donde ya se encuentran esperando nadie y alguien para entrar al cubículo de reanimación matutina ocupado por uno.
    Nadie grita enfadado: "¡uno sal ya de una vez si no quieres que tire la puerta abajo!.
    Alguien ruega desesperado: "¡por favor uno, no aguanto más, necesito entrar!".
    Cualquiera emite algún que otro sonido casi imperceptible al oido humano.
    Cualquiera opta por desayunar primero, para su sorpresa y mayor irritación, no quedan cereales, hay una caja vacía en el armario, alguno del piso que se la ha terminado con un hambre voraz, insensiblemente la ha dejado ahi como alma que lleva al diablo para jugar con las ilusiones y los sentimientos de los demás. Cualquiera coje la caja vacía y tras romperla en mil trozos la deposita en el lugar donde descansará en paz hasta su reencarnación en una caja de detergente o de tabaco... "Quién sabe lo que le depara el futuro", pensó cualquiera. Finalmente se fabrica un café inflamable como el petróleo y del mismo color. Cualquiera sabe con seguridad que su café está ardiendo, puesto que ha depositado sus dedos sobre el vaso de cristal incandescente donde se encuentra el líquido y ha sentido lo que es el calor hasta sus últimas consecuencias.
    Aún así el estres del trabajo hace de cualquiera un reo de las prisas y se bebe su café quemándose toda la boca como una prueba de su fe por llegar a tiempo al trabajo. Finalmente sale de su casa en pijama, casi dormido,desaliñado y con la boca anestesiada. Sin poder mediar palabra, toma el viejo autobús que como cada día llegaba con retraso para transportarle a cambio de unas monedas al lugar donde desempeña su labor diaria, a su tártaro particular a modo de barquero Caronte.

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  16. UN DÍA EN EL TRABAJO DE CUALQUIERA.
    Como la compuerta de una nave de aquellas que a miles se contaban en el desembarco de Normadía, se abre la puerta del mugriento autobus, con un sonido característico, odioso, como a oxido y a visagra desengrasada... Los trabajadores corren atravesando los charcos debido al aguacero que está callendo, llueve a mares, hace frío.Suenan las alarmas de los anti-aereos,hay que resguardarse.
    La mayoría de aquellos intrépidos soldados laborales sabía que la atmósfera los bombardearía con proyectiles de H20 esa misma mañana, quizás porque ya habían pasado dos días desde que se anunciaba lluvia para toda la semana, sin embargo, pocos tuvieron la precaución de acudir a la contienda armados de paraguas o protegidos por chuvasqueros.
    Una vez resguardados en el interior de las instalaciones hacen cuenta del número de bajas en combate y tras pasar lista y fichar se reagrupan en el porche para fumarse un cigarro y guardar unos minutos de silencio ante la desoladora imagen del campo de batalla. Cualquiera piensa: "Qué tiempos aquellos en los que fumábamos alegremente dentro, sin temor a ser discriminados y sobre todo, sancionados por ello".
    Tras tres horas de duro trabajo por parte de los soldados, cabos y sargentos, el general en jefe de la compañía y su equipo ejecutivo llegan al lugar de los hechos a revisar el trabajo de sus tropas. " Llega bien relajado el cabrón, claro él no ha tenido que madrugar, ha podido desayunar agusto sin quemarse la lengua y ha llegado tranquilamente en su coche con asientos de cuero y función masajeadora, sus flácidas y sendentarias nalgas estarán agradecidas. Seguro que su coche también cuenta con gps para no perderse entre la inmensidad de la selvática ciudad, además parece que tiene quien le sujete el paraguas para aguantar durante el trayecto de cuatro metros que hace andando desde su coche hasta la base de operaciones" pensó Cualquiera.
    Finalmente cuando todo se tornaba imposible, cuando parecía que la jornada no iba a acabar nunca y la cordura de Cualquiera ya pendía de un hilo, suena la sirena de la libertad y todo cambia de color y de forma, sale el sol, se iluminan las caras de los trabajadores que saben que han obtenido un merecido descanso. Han ganado la batalla, pero no la guerra...

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  17. mi estado ocioso me permite aterrorizarme con los conflictos existencialistas del hombre y quiero compartirlo con mis compañeros de corral.
    Por ejemplo: la forma verbal "creo", del verbo "creer", a mi no me aporta semánticamente ninguna seguridad, puesto que creer algo no es estar seguro de algo, no quiere decir que algo sea así, ni si quiera que se ha comprobado o contrastado hipotético-deductivamente hablando, creer implica opinión, implica un juicio de valor relativo, no entraña objetividad, imparcialidad, ni lo mas importante verdad, puesto que puede ser o puede no ser, implica posibilidad subjetiva.
    Así, por mucho que el rey del vaticano y delegado de Dios en la tierra tenga su mayor fe y crea al máximo en un nivel de 10/10, que más da, solo cree, igual que el ateo más radical y laicista, simplemente no cree, pero no sabe, sin embargo es una posición fácil el creer o no creer, es dar una opinión, es simplemente por intuición como cuando uno hecha la lotería, porque los indicios solo son eso, indicios, por ejemplo:
    En general, la mayoría de los romanos en el S.I a.C. estaban seguros de que la tierra era plana porque no habían podido comprobar que en realidad era redonda, estaban equivocados, algo que era verdad para ellos, cambió y se convirtió en falso, por tanto realmente eso era una verdad imperfecta, eso era un "creo".
    y sobre que algo sea bueno o malo, en todo caso puedo creer una de esas dos posiciones, pero dependerá de mi concepto de bondad o maldad que no tiene por qué ser el mismo criterio que sigan otros semejantes.
    Conclusión: es la verdad relativa y evoluciona? o existe la verdad universal e inmutable?

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  18. Pamplinas21/4/10 16:12

    El 24 de marzo, en este blog esccribió Don Tomás Glez de Mera, agradecía a Don Wain, sus relatos, y contaba algo de su aburrido LLanes, y de un posible traslado a la Vera. ¿Alguien sabe más de este buen Señor?.
    Desde ese día observo a todos los que acuden al cine por si se puede encontrar dentro en la sala, el asistente, o el mismo Don Tomas. Entran poquitos, así que no se puede desconfiar.
    ¿Debo seguir alvergando alguna esperanza?

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  19. pamplinas21/4/10 16:15

    Albergar que me equivoqué.

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  20. D. Tomás Glez de Mera5/5/10 22:14

    Estimados Señores/as socios y seguidores del Cine Club de Jaraiz:

    Desde los pasados días, mi asistente, el Sr. Yébenes, se encuentra realizando algunas de las gestiones que le tengo encomendadas en esa anhelada comarca. Naturalmente me tiene al corriente del SOS que han lanzado Vds. para intentar agotar la programación de esta temporada. Parece ser que andan Vds. con la soga al cuello. He dado intrucciones para que se informe bien, no quiero ser víctima de la picaresca, y en su caso realice una pequeña aportación con el fin de insuflar un poco de oxígeno en su caja de resistencia. No es mucho, seguramente apenas alcanza para una película, comprenderan que a los indianos también nos afecta la crisis. No corren buenos tiempos para el mecenazgo.
    Por cierto, manifestando mi máximo respeto por la libertad de expresión, he de expresar mi desacuerdo con el hecho de que Vds. conviertan las pretendidas sinopsis de las películas en panfletitos de contenido ecologista. La hoja de la película 211 en su sección "cacareos" iba en esa línea, arremetiendo contra un deporte del que soy amante: el golf.
    Es un hecho menor que no desmerece su esfuerzo. Cuentan Vds. con mi respeto.
    Reciban un atento saludo:

    D. Tomás Glez. de Mera

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  21. El Pollito6/5/10 19:12

    Estimado Sr. D. Tomás, ¿me permite que le llame amigo?:
    Por la parte que me toca, le agradezco a Vd. el interés que se toma por nuestra Asociación. Dada la distancia que media entre Llanes y el norte de Cáceres su procupación me parece encomiable.
    Su asistente le tiene bien informado, la situación económica de este corral no es boyante, no obstante he de aclararle que tampoco es angustiosa, puede que nuestros recursos pecuniarios a estas alturas del ciclo 2009/2010 puedan ser escasos pero andamos sobrados de empuje. Los pollos por aqui tenemos el pecho de lata y estamos dispuestos a no sucumbir al desaliento.
    En todo caso, si su contribución nos permite llegar renqueando hasta finales de mayo tenga por seguro de que será bien recibida por cada socio y socia degustadores del cine que aqui se proyecta. Si finalmente decide Vd. su traslado a la Comarca de la Vera esté seguro de que este edificio continuará en pié aunque se trate solo de una hermosísima ruina capaz de dar amparo a unos pocos murciélagos.
    En ese caso, no dude Vd. de que podrá continuar disfrutando de ese deporte en el que encuentra tanto deleite. Aqui cerca, a muy pocos kilómetros, en Talayuela, existe un excelente campo de golf en el que podrá ejercitarse con los palos. Por aqui, la mayoría pensamos que con esa instalación tenemos suficiente. Al manifestar nuestro desacuerdo con ciertos proyectos de raíz especulativa no pretendemos denostar ningún deporte, solamente aspiramos a que se utilice el sentido común para conservar la belleza y los valores de esta tierra, protegiendola en la medida de lo posible de modelos importados. Cuando sea Vd. vecino nuestro lo comprenderá y podrá disfrutar de lo que esta tierra ofrece sin necesidad de introducir atractivos bastardos.
    En cuanto a lo que nos interesa, esta tarde podremos gozar de la película "La cinta blanca", un lujo para paladares exquisitos. En cuanto llegue correré a informarme por parte de nuestra tesorera. Para que lo voy a negar, ardo en deseos de deconocer cual ha sido su aportación. Por poco que haya sido se lo agradeceré en el alma.
    Reciba un saludo.

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  22. El Pollito9/5/10 9:37

    Durante los últimos días viene merodeando por las instalaciones de granja un erizo. Por lo visto este esquivo y espinoso huésped es bien conocido por el Trucha que le tiene en alta estima dada su querencia por los libros. Tanto es así que nuestro perro guardián le permite fisgonear durante la noche entre los surcos y caballones del huerto en busca de caracoles, larvas de insectos y lombrices de tierra. Hasta ayer, los pollitos, no veíamos con buenos ojos tanta tolerancia, estaba claro que el intruso se estaba dedicando a depredar una fuente de alimento necesaria para nuestro goce y medro. ¿Existe alguna experiencia más placentera para un pollo en crecimiento que el patear y escarbar entre la tierra húmeda en busca de mirucos?
    Pues bien, ayer, jornada lluviosa durante la que me fue imposible salir de la corraliza, andaba aburridísimo y sin saber en que dar cuando me tropecé con el erizo que buscando amparo del aguacero se había recostado en seco contra unos fardos de alfalfa y leía absorto. Leía un libro de color azul, en la tapa podía verse un rostro angelical e inocente, de rostro de Ingrid Bergman.
    Me dejé caer a su lado y, aunque el bicho pareció no percatarse de mi presencia, pude notar como recogía sus espinas con el propósito de hacerme un hueco. Allí, bajo la luz polvorienta de la bombilla que ilumina el establo, mientras la lluvia repiqueteaba en las uralitas del techo, permanecimos los dos leyendo, sin hablarnos, durante horas. Él pasaba las hojas y yo acabé por olvidarme de lo incómodo que puede resultar permanecer tanto tiempo arrellanado junto a un tipo de pelaje tan áspero . La lectura de este libro ha sido una experiencia maravillosa. Es un libro sobre el cine, mejor dicho sobre la experiencia de ver cine. El cine como “fuente de encantamiento, espacio de libertad y medio para conocer al ser humano”. No es un libro pretencioso, un manual propio de cinéfilos, sino un texto dirigido a los amantes del cine. No se enreda en sesudos aspectos técnicos, históricos o biográficos, sencillamente habla de películas, escarba en su contenido, les busca significado. Por sus páginas, de amena lectura, pasan películas del cine clásico (“Tu y yo”, “Luz que agoniza”, “Candilejas”, “Noches blancas”, “King Kong”,…) y otras del cine más actual (“Deseo y peligro”, “El sexto sentido”, “Encuentros en la Tercera Fase”, “Hola, estás sola”, “La linterna roja”, “Volver”,…) Una a una son desmenuzadas en busca de sus claves más secretas, el lector va asombrándose al descubrir aspectos en los que no se había detenido a reflexionar. Otro aspecto muy interesante es que muchas de las películas son analizadas en clave femenina.
    Bien entrada la noche y mediante un sorprendente ejercicio de sincronía, finalizamos la lectura a la vez. El erizo volvió hacia mi su hocico puntiagudo y me miró con ojillos cómplices.
    ―¿Te ha gustado? Toma, te lo regalo, quizá haya por este Gallinero algún otro pollo que quiera leerlo.
    Luego se incorporó, sacudió las espinas y sin despedirse se alejó con andares jibosos, muy pegado a la pared de madera del establo. No he vuelto a verle.
    El libro del que os hablo, queridos parientes del gallinero, es el siguiente: “Sesión continua”, Gustavo Martín Garzo, Edit. Pasaje de las letras, Valladolid, 2008.
    Podemos hacer una cosa, si alguien está interesado en tenerlo y no lo encuentra que me lo diga, puedo hablar con el Trucha, ya sabéis que es perro mundano y podrá encontrarlo en alguna feria o mercado. Si solo deseáis leerlo (ahora que estamos próximos a cerrar la 7ª temporada puede ser una buena excusa para seguir enganchados a esta aficción que nos une) también podéis poneros en contacto conmigo, escribidme una nota en este blog y nos ponemos de acuerdo, gustoso os prestaré el ejemplar que me ha dejado el erizo. Lo tengo aquí, a vuestra disposición, protegido de la humedad, bien guardado al calor de unos pocos fardos de alfalfa. Todavía conserva su perfume de libro nuevo.

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  23. El Pollito10/5/10 22:53

    Me encuentro ocioso, como casi siempre, y me pongo a revolver entre la resma de sacos del pienso que la Sra. Pilkington nos ha ido sirviendo durante estos últimos meses.
    Son sacos vacios y arrugados, unos de papel, otros de plástico y otros de yute, que la granjera tiene apilados en una carretilla junto al remolque, con el propósito de reutilizarlos algún día o enviarlos al contenedor del reciclaje.(Es muy ecologista la Sra. Pilkington)
    Todos estos sacos conservan la etiqueta con el contenido de cada mezcla. Como no me encuentro con ánimo de ponerme a espulgarme, leo y anoto aquellas composiciónes que me provocan el reflejo involuntario de relamerme el pico:
    - "Quemar después de leer" (nos lo zampamos el 4/5 de noviembre, ¡que rico!
    -"Déjame entrar" (fue de provecho el 12/13 de noviembre)
    -"Anticristo" (buena mezcla, aunque los tropezones de clítoris estaban algo crudos)
    -"Si la cosa funciona" (¡rico, rico)
    -"Frozen River" (se notaba que era comina congelada, pero no desmereció el producto)
    -"Katyn" (la degusté con deleite)
    -"Parque Vía" (un salvado innovador, me sorprendió su aliño)
    -"Buscando a Eric", (algo tenía este grano que estimuló mi buen humor)
    -"Antes de que el diablo sepa que has muerto" (Muy bien sazonado el alpiste)
    -"La cinta blanca" (un verdadero festín)

    Es una lista en la que cabrían otras, pero había que elegir.

    Una vez releidas todas las etiquetas noto la falta de algún producto nacional o condimentado en castellano. La Sra.Pilkington parece desconfiar de la dieta mediterránea y no prodiga estos piensos en nuestros comederos.
    "Parque Vía", "Retorno a Hansala", "Mapa de los sonidos de Tokio"... y poco más. Recuerde querida granjera que tiene un compromiso con los pollos (del gallinero) y con los pavos (de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura). No se trata de programar unicamente pensando en la subención, pero también podemos programar pensando en la subención. Creo que "nuestro cine", la películas rodadas en España o en castellano, también merecen nuestra atención. Podremos pensar en ello de aqui a octubre.

    Por cierto,como cada temporada, uno de los mayores placeres ha sido el hecho de haber podido compartir cada banquete con vosotros.

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  24. Pamplinas11/5/10 22:45

    Creo que ningún año me está dando tanta rabia dejar el Cine Club el Gallinero como esta séptima temporada. Algo de culpa tendrá también este blog, que me tiene “blogadicta”.
    Me costará prescindir del Pollito, del Granjero, de su hijo, de Jath, de Avefría, de los relatos de Don Wayne, de Llon, de los comentarios de Sinuhé de las frases apócrifas de Kalimero y para colmo... nadie me presentará a nuestro posible benefactor Don Tomás Glez de Mera.
    Agradeceros a todos/as los que de manera desinteresada me habéis hecho reir, aprender, ilusionarme…
    Mis pelis predilectas de esta temporada: La caja de Pandora, Retorno a Hansala, Frozen River, Desgracia, Parque Vía, Buscando a Eric, Invictus , Katym, y La Cinta Blanca.

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  25. saludos alados camaradas, quiero saber si alguno de ustedes ha visto la película-documental de Michael Moore "bowling for columbine", si todavía no han invertido su respetado tiempo libre a deleitar su cerebro con ello, se lo recomiendo, todavía recomiendo aún más otro documental llamado "zeitgeist" que me resultó muy interesante e impactante a la vez.
    El primero, que podrán encontrar perfectamente en internet ya que es del año 2002. Trata sobre la enferma sociedad americana contaminada de miedo desde los albores de su creación, miedo que se manifiesta a través de la conocida segunda enmienda que otorga a todo ciudadano americano el derecho a comprar y conservar todo tipo de armas de fuego para "proteger" su territorio. Un miedo que los poderosos utilizan a todas horas manipulando y exagerando la información que emiten los medios de comunicación para poder controlar a las masas. Y como puede ser el país más poderoso del mundo a la vez el más anacrónico?, las consecuencias son y continuarán siendo terribles, pero como ellos dicen: "las armas no matan, matan las personas". Alguien debería informales de que un rifle de asalto M-16 o un AK-47 o una UZI no son para cazar.
    Del segundo prefiero no adelantaros nada, es muy interesante.

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  26. un vaso medio lleno de whisky sobre la mesilla de noche con la marca rojo carmin de alguien que depositó sus labios hace tiempo y dos pastillas somnifero es lo único que quedaba en esa fría y caótica habitación sin vida, una gran cama con unas sabanas revueltas amplificaban el desorden, reinaba el silencio. Solo se perciben los sonidos de la gran ciudad, sirenas, motores, obras...
    Llaman a la puerta: "¡Servicio de habitaciones!, ¿hola?, ¿puedo entrar?, vaya... se ha dejado la puerta abierta".
    Los pasos lentos de la trabajadora hacen crujir el suelo de parquet, despacio se va acercando a la estancia principal de la suite, sortea una botella de whisky que yace rota, los trozos de cristal están esparcidos por todo el suelo. No se para a recogerlos por la aungustia que está azuzando el ambiente cargado, la intriga y la tensión se hacen tan palpables que la limpiadora respira hondo antes de continuar su trayectoria. Su gesto ha cambiado de color y de forma, parece advertir lo que va a encontrar unos metros más alante. El carro de la limpieza parecía custodiar la entrada mientras la pobre mujer merodeaba por aquella instancia muerta y oscura. El cielo nublado asoma por una ventana abierta, parece que llueve.
    "¡ay Dios mioo!, ¡esto no puede ser!, ¡despierte!, ¡despierte!".
    Pero ningún estímulo vital parecía transmitir algo de tranquilidad a aquella pobre mujer a punto de jubilarse, el cuerpo sin vida de la actriz yacía pacíficamente sobre la desordenada colcha rodeada de pastillas varias, revestía un color casi tan pálido como el de su cabello oxigenado, un hilillo de sangre asomaba por la comisura derecha de sus carnosos y morados labios, su mano colgaba al vacio y sus esmaltadas uñas acariciaban la putrefacta atmósfera de la habitación. La dulce actriz que había estado mucho tiempo esperando a su apuesto y apasionado príncipe, se había despedido aquella noche del mundo interpretando con creces su mejor papel, la bella durmiente.

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  27. El Pollito26/5/10 23:09

    Muy bueno el relato Rapaz, y muy cinematográfico. Parece que estás comprometido con los criterios de este blog.
    Adula un poco al Sr. Llon, puede abrirte una pestaña en la que ir archivando los relatos, somos unos cuantos los que estamos esperando para disfrutar de tu talento.
    Tienes clase chavalín, no te hagas de rogar.

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  28. Nació el mismo día que murió su madre, su padre le odió por ello durante mucho tiempo. Él pensaba que Cletus había sido enviado por el diablo. Pero tras cierto tiempo de reflexión y de rehabilitación en alcoholicos anónimos, pasados los años de oscuridad y desesperación, Jackob había superado los doce pasos y comprendió que ni el diablo paraba por el estado de Nebraska, donde las leyes de Dios no existían y las del hombre habían sido olvidadas por completo.
    Cletus fue criado por la familia del hermano de su madre quien lo acogió en su seno con gran cariño y devoción, recibió la misma educación que cualquier niño del lugar, ni más ni menos.
    Siempre fue un niño precoz aprendió a montar en bici a los séis años, a los siete ya sabía disparar con el viejo rifle del tío Roy, una antigualla de la guerra del Vietnam. El viejo tío estaba orgulloso de haber ejecutado a más de cincuenta charlies "defendiendo" a su país al otro lado del mundo y guardaba unas viejas medallas en el granero junto a su borroso recuerdo de la selva ardiendo en una atmósfera de olor a Napalm recién elaborado.
    Esas historias marcaron la infancia de Cletus quien a los quince años tuvo su primera experiencia amorosa y su propio revolver Colt del calibre 32.
    A los dieciséis Cletus volvió a casa con su desconocido padre ausente durante toda su vida. Jackobs se veía preparado para enmendar el abandono de su propio hijo, a quien tantas veces llamó Satán.
    A los dieciocho años Cletus estaba cansado de discutir y recibir palizas de su nuevo y borracho padre.
    Una noche decidió escribir su destino en una hoja de reclutamiento militar, Iraq le esperaba con los brazos abiertos, ahora sí podría emular a su viejo tío Roy quien debía sentirse orgulloso.
    Dos años de servicio, estuvo de compañía en compañía con tal de no regresar nunca, arriesgando su vida para salvar su destino. Pero sabía que algún día llegaría el día de volver, el día en el que todo acabaría.
    Cuando el ejército de los Estados Unidos de América consideró que se podía deshacer de un veterano de guerra con problemas psicológicos, así lo hizo. Nada importaba, si él no queria volver, tampoco importó que esa fuese su única manera de sobrevivir en su caótico mundo, ni siquiera se ocuparon de devolverle un lugar en la enferma sociedad en la que había vivido tantos años.
    A los veintidós volvió a su casa, donde su padre sucio, borracho y viejo le esperaba sentado en el porche. Esa noche una bala del calibre 32 esparció los sesos de Jackobs por la moqueta del salón y como él mismo predijo, todo acabó, era hora de enfrentarse a su destino.

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  29. El Pollito1/6/10 17:41

    Voy a insistir:
    Rapaz no te estás trabajando bien al Sr. Llon. Es una pena que los dos últimos los relatos (La Bella Durmiente y la Historia de Cletus, "el Pacífico") se vayan a quedar "perdidos" entre el largo listado de innumerables entradas del blog. Por su calidad y perfil cinematográfico merecen ser mimados en una de las incubadoras que el Sr. gestor del blog puede habilitar al efecto.
    Aclárame lo de "rapaz". ¿eres un chavalín o un depredador aguilucho capaz de poner en peligro la paz del corral?
    En cualquier caso considero que eres demasiado reservado y muy tímido. Rompo una lanza en tu favor: ¡Sr. Llon haga Vd. algo!

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  30. Estimado señor pollito. Agradezco mucho su especial interés, aunque para mí usted en la vida animal sería comida, en la vida real aprecio mucho sus intervenciones en este foro cinematográfico, le admiro, por tanto, es un honor recibir tales palabras de su dueño.
    Continuando en orden a las cuestiones planteadas, he de decir que no es mi estilo adular o rogar nada a nadie ni creo estar en situación de hacerlo, si es menester del administrador de la página, que haga lo que considere conveniente, no me importa que mis relatos, el pienso que aporto al corral, se pierdan en la inmensidad del gallinero mientras perduren en lo profundo de las memorias avícolas de algunos que los han regurgitado como usted señor pollito, en tal caso estaré plenamente agradecido y satisfecho.
    Por último he de terminar aclarando que no soy tímido, quizá menos de lo que debería en ciertas ocasiones. En cuanto al nombre "Rapaz", me pareció que podía representar bien la pluma afilada que porta quien está detrás. PDT: eternamente agradecido a quien considero una eminencia de esta página,"pollito", la otra es Don Wayne, me encantan sus relatos y con quien vanidoso de mi, no podría jamás compararme.

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  31. El Pollito (temeroso)3/6/10 17:33

    ¡Válgame Dios, qué miedo!
    ¡Y yo que pensaba que lo de rapaz se debía a que era Vd. unos de los hijos del granjero, un rapaciño, un chavalete, un muchacho inberbe.
    Ahora veo sus verdaderas intenciones. Acabo de sentir el aliento de su ganchudo pico en mi pescuezo.
    Corro raudo a esconderme en el interior de los establos, bajo los ponederos...

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  32. podría usted esclarecer el concepto: "verdaderas intenciones"? , pues creo que en absoluto señor pollito debería usted estar temeroso por lo que a mí respecta, poco más que le idolatro en el comentario anterior.

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  33. Pamplinas7/6/10 17:37

    NO SE CONSIENTE. Vamos que me explico. Detrás de estos personajes: Rapaz, Don Wayne, Sinuhé, y El Pollito; hay unas personas que piensan, sienten, saben y por tanto escriben de una manera envidiable.
    Así que los espectadores, lectores y viciosos de este blog no vamos a consentir las comparaciones.
    Al igual que ocurre con el Cine El Gallinero, ninguno de vuestros relatos nos deja impasible.

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  34. El Pollito9/6/10 22:49

    ¡Del susto, Sr. Rapaz, compréndalo Vd., mi reacción ha sido fruto de un tremendo susto!
    De pronto vi como una sombra de Rapaz se cernía sobre El Gallinero y me sentí amenazado. Reconozca que aquella afirmación suya de “en la vida animal serías comida” es aterradora. Vd. parece tenerlo muy claro pero para mí la vida real y la animal a menudo se me desenfocan y confunden (será por la falta de madurez, digo yo, seguro que cuando llegue a gallo adulto ya no me pasa). El caso es que el pánico me dejó paralizado, no podía soportar la idea de ver las trémulas carnes de mi pechuguita desgarradas por un pico avieso, mis muslitos tiernos y blancos como carne de rana presas de una implacable avidez depredadora.
    Pero mi madre, que es una gallina maternal y muy sabia, casi como de cuento, ya me lo ha explicado todo. Con una actitud muy didáctica, me aclarado sus intenciones al identificarse como “Rapaz”, la figura literaria que contiene el término referida a la pluma “afilada cual pico de halcón” (así me ha dicho) y que yo no había alcanzado a interpretar en sus justos términos a pesar de los esfuerzos de Vd. por hacérmelo entender. Me ha dicho también que existen muchas clases de rapaces, y que no todas ponen en peligro a los habitantes imberbes del gallinero. Algunas rapaces, por lo visto, están especializadas en serpientes (solo serpientes), otras basan su dieta en ratones y topillos (exclusivamente roedores), no son pocas las que se nutren de langostos, abejas, mantis y cosas así (ni hablar de zamparse otra cosa que no sean insectos), he creído entender que por estas tierras hay una variedad especialmente dotadas para la captura de peces en charcones, gargantas y embalses (tencas, bogas y barbos despistados). Por último me ha informado que hay rapaces de gran envergadura que se alimentan únicamente de conejos.
    Mi amigo “el Trucha”, que es un perro ilustrado, me ha acabado de convencer mostrándome fotos y aleccionándome con profusión de nombres científicos: Buteo buteo, Circaetus gallicus, Pernis apivorus, Pandion haliaetus, Aquila heliaca… En fin, que le voy a contar, una charla farragosísima, pero muy esclarecedora e instructiva.
    Ya ve, que tonto soy, y que ignorante. Mi madre me ha recomendado que no sea cobardica y que vuelva a salir al sol del corral, que me fije bien y observe con qué soltura y confianza se mueve el resto de la pollada ante la figura de Vd. Incluso ha llegado a asegurarme que su presencia es beneficiosa para toda la granja dado que ahuyenta a las alimañas y a los inquilinos poco deseables (visones, garduñas, ratas, culebras, etc.) y que son estos los que en verdad pondrían en peligro la producción de huevos y la integridad de mi tibio obispillo. También dice mi madre que ni el Sr. Granjero, ni la Sra. Pilkington permitirán nunca que merodeen sobre los cielos de la granja aves que puedan poner en peligro la explotación avícola. Añadió que para eso tienen escondida una escopeta detrás de la alacena. ¿Es verdad eso que me ha contado de que el vigilante de la finca, el Sr. Llon, guarda un viejo Mauser bajo el jergón de su litera?
    Todas estas explicaciones me han tranquilizado bastante por eso vuelvo a piar y asomo la cresta. ¡Que tontito soy! ¡Por Dios, que fatigas he pasado! Discúlpeme, no volveré a salir corriendo en su presencia.

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  35. El íntimo y oscuro manto de la noche había cubierto el cielo que por el día habia estado parcialmente nublado.
    Mientras éste cambiaba lentamente de color, en el viejo gallinero todo el pelotón avícola se movilizaba a son de un canto gutural marcial que el gallo kiriko emitía para la ejecución del "plan Z".
    Las viejas gallinas de Don Wayne, el señor Llon y el Granjero iban a la guerra.
    El General " El Pollito" arengaba a sus intrépidas tropas con el ánimo de transmitir la sensación de fuerza, coraje y valentía a sus camaradas. El del plumón erizado, pretextaba ser la única alternativa existente ante la grave situación que estaba viviendo el pueblo gallináceo. No era posible una rendición que contemplaba vivir bajo el Yugo o morir arrodillados (de un hachazo en el cuello).
    Todo comenzó cuando varias semanas atrás el Granjero, últimamente con gesto preocupado y hasta la cabellera de deudas, había recibido una carta de la Administración Pública. Tímido y humilde, abrió como pudo la correspondencia intentando causar el menor destrozo posible.
    Un instante después, serio y en total silencio leía el texto. No pudo evitar, sin inmutar su gesto, derramar una lágrima que, amarga y resbaladiza, corrió por el papel casi plastificado de la orden de embargo patrimonial dejando un rastro de desesperación y tinta aguada a su paso.
    Esa lágrima fue el desencadenante de éste conflicto, esa lágrima que conmovió a todos, esa misma que colmó el espíritu aviar de rabia e indignación ante el suceso ocurrido.
    La señora Pilkington al recibir la horrible noticia se derrumbó a plomo sobre el crujiente suelo marrón terrizo del establo. Tras dos semanas de lo ocurrido la hospitalaria señora solo se consolaba a base Prozac y otros antidepresivos que le habían sido recetados por su médico de cabecera el doctor Sinhué. Ni comía, ni dormía, ni lloraba, ni reía.
    Sabían que era una misión suicida, pero nada es imposible cuando quedan esperanzas.
    En la gran ciudad una gran masa de políticos y banqueros frotándose las manos, esperaban impasiblemente sentados y con los brazos cruzados ante la ejecución forzosa que pondría en auge la especulación urbanística.
    La despreocupación por la agravada situación económica de éste y su gallinero se palpaba en una atmósfera burócrata hostil, ya que ninguna alternativa se le ofrecía salvo la coacción pública.
    El gallinero, ese tan preciado como inhóspito lugar donde tantas experiencias se habían vivido, donde tantas sensaciones, sentimientos y valores habían sido puestos a prueba cada semana y donde tantos relatos habían hecho realidad una dogmática conexión con el pasado, presente y futuro de tantos y tantos lugares del mundo iba a ser finalmente embargado.

    CONTINUARÁ...

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  36. ¡Virgen del Copetín Bendito! ¡Los habitantes del Gallinero llamando a la revuelta! No podía imaginar que las cosas anduviesen tan mal.

    ¡Por los Clavos de Cristo, sigue Rapaz, que me tienes en ascuas!

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  37. Querido amigo Gerardo la musa viene y va, nunca sabes donde para o donde va a parar. No puedo exigirla nada porque es muy sensible y no obedece a imperativos de índole alguna, he de tratarla con ternura si quiero que vuelva. Solo sé que cuando lo haga, lo sabrás porque te lo haré saber personalmente.

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  38. El Pollito27/6/10 20:42

    Venerada Sra. Pilkington:
    Yo no quiero ser un chivato ni un delator de esos tan malísimos que andan por ahí, por los guiones de las películas clásicas (esas que ya no se ven ni en los gallineros más vejestorios), llevando y trayendo confidencias a los notables representantes de la autoridad.
    Ya digo, no quiero actuar como un vulgar soplón, pero en este caso no me puedo callar. Estos días de atrás, cuando hubo las tormentas, pude observar como algunas gallinas de las cluecas se levantaban de los nidales para pasearse tan frescas por la corraliza y más lejos. Por lo que tengo oído, están esperando al verano y piensan desparramarse pa toas partes. Y claro, como Vd. sabrá, que pa eso es una profesional como un silo de grande, si durante las tormentas estivales los huevos se quedan al descubierto se “atruenan” y se quedan hueros, al menos eso me ha contado mi abuela, una gallina jubilada que vive en Navas del Madroño. Y digo yo que qué va a pasar para el próximo ciclo de cría, el octavo, si las gallinas andan toas extraviadas y tos los pollos del verado se han “perdío”.
    Así que abra Vd. bien los ojos y vigile. Vigile atenta el Gallinero, que no se le despiste ni una. Con los gallos no hay problema, que si no es por una cosa es por otra pero andan todos “tisiquines”, además esos no incuban más que la modorra propia de la época.

    P.D.:¡Ah! por favor no comente Vd. esto con el resto de las pitas que luego me miran de rojo o me picotean como siempre.
    ¡Jesus Bendito! ¡Cuántas preocupaciones!

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  39. Paloma mensajera28/6/10 22:48

    Pollito, te vas a enterar…
    Eres un acusica, un entrometido, un fresco, un impertinente, un descarado, un sinvergüenza y un cagao…
    ¡Ya te cogeremos!

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  40. Hemos cruzado nuestro rubicón, por tanto camaradas he de enunciar: "Alea iacta est".

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  41. BREVE DESMANTELAMIENTO.
    La democracia no existe amigos mios, es un invento del capitalismo. Creo que muchos de vosotros ya los sabiaís, pero me temo que muchos otros hemos sido vilmente engañados y manipulados. Lo que hoy día existe aunque publicamente se llamen democracias en realidad son plutarquías, son sistemas gobernados por los señores más ricos y poderosos desde la sombra, el 1%, los dueños de las empresas más poderosas que cotizan en las bolsas de nuestros países. Por tanto no nos dejemos engañar, los políticos que vemos habitualmente en nuestros televisores contándonos la manera de solucionar el mundo y llenando nuestro cerebro de mentiras, son solo la cara pública de este sistema, son un instrumento de manipulación de las masas. Títeres, meras marionetas instruidos en el arte de la retoria y la oratoria que bailan al son del grupo de los poderosos. Los medios de comunicación son otro de los instrumentos esenciales para llevar a cabo la dominación total de la masa por parte de ese 1%.
    Los medios de comunicación manipulan, transforman y reciclan la información para transmitir miedo, inseguridad, alarma. Recordemos que un pueblo asustado es un pueblo manipulable. En ese momento es cuando entran a escena los actores de los que hemos hablado antes, prometiendo seguridad y bienestar al pueblo. La masa acepta y está de acuerdo, sin embargo no es más que otro truco para que el 1% pueda hacerse más poderoso a traves o bien de la aprobación o bien de la derogación de ciertas leyes, lo que el pueblo manipulado verá como beneficioso pero que en realidad no va a hacer más que restringir una vez más nuestra libertad y hacer aún más ricos al 1% de la sombra.
    Sin embargo, hay algo a lo que ellos temen, y es que son un 1%. Temen que algun día la masa pueda rebelarse contra sus decisiones, contra su cada vez menos sutil manipulación, recordándoles por qué están ahi. Pero es difícil puesto que a parte de estar engañados, los individuos no se rebelan porque todos quieren llegar a ser algún día como el 1%. Todavía se puede hacer algo, ya que desde antes de que se planease este sistema plutárquico, ya existía el voto por persona, una persona un voto, eso es a lo que el 1% teme ya que es algo a lo que no pueden hacer frente. Si el pueblo se rebela ellos pierden.

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  42. La impenetrable e invisible barrera del corazón de Sanja se derrumbaba a medida que cronos avanzaba, la herida que había roto su alma cicatrizaba paulatinamente. Los recuerdos borrosos de un pasado gris, triste y desolador iban desapareciendo. Pero los de una guerra, una familia deshecha, sangre y muertos habían quedado grabados a fuego en su memoria. Ya habían pasado 11 años desde que su familia fuese aniquilada. Pero sus terroríficos sueños no habían cesado de repetirse cada noche.
    Sanja evitaba dormir para recordar una realidad: Cabezas y brazos y trozos de personas ensangrentados en el suelo negro de asfalto, llamas abrasadoras, edificios derruidos, gente corriendo sin destino alguno.
    Era solo una niña de 8 años cuando todo empezó, una madrugada del 24 de Marzo de 1999. Sus padres quienes se encontraban en el centro de la ciudad trabajando desaparecieron y nunca se volvió a saber nada de ellos.
    La niña dormía placidamente en casa de una acogedora familia de vecinos cuando un estruendo alumbró toda la habitación a oscuras y los ojos como platos de Sanja se abrieron para observar desde la traslúcida ventana el fin del mundo, el apocalipsis, el caos provocado por aquel infierno de meteoritos venidos desde el cielo. ¿Sería un castigo divino? se preguntaba la pequeña.
    En un pequeño refugio la familia aguantó aquellos meses de penurias y desesperación, sin apenas luz y agua, sin apenas comida, sin apenas fuerzas y esperanzas, sin apenas vida.
    Los Bombardeos de castigo de la Otan bajo el nombre en clave Deliberate Force acabaron con la vida de miles de civiles inocentes de los que nadie se acuerda ahora. Un éxito para esta organización occidental que solo registró dos bajas, a diferencia de las miles de la República Federal de Yugoslavia. Los bombardeos duraron más de dos meses desde el 24 de Marzo hasta el 11 de Junio de 1999.

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  43. El Pollito4/10/10 20:51

    ¡QUÉ MAL SE VIVE COMO POLLO DE CORRAL AJENO!
    ¡Cómo te maltratan! ¡Y qué mal te alimentan! ¡Así no hay quién medre!
    Entras en un Gallinero cualquiera y te ponen de comer un pienso cochambroso, elaborado sin procurar esmero. Piensos muy vistosos si, rebozados y edulcorados con mucho colorín, como las chucherías de los zagales, pero sin contenido alimenticio. Te los anuncian tanto por la tele y los periódicos que tú, tontito, como tienes tanta hambre, entras al corral y acabas por picotear. ¡No tardas en darte cuenta de que esas dietas veraniegas no hay quién se las trague! ¡Qué asquina!
    Y luego está el tormento ese de tener que compartir comedero con pavos y pavas sin modales. No es que yo me tenga por ave del paraíso, pero, por favor, un respeto. Les da lo mismo tragar una secuencia de intriga que un puñado de palomitas. Son capaces de engullir de tacada una escena amorosa junto a una detestable sopa elaborada a base gusanitos con Coca-Cola. Les cabe en el buche de todo y a la vez. No paran de rumiar haciendo mucho ruido, hablan, se ríen con jolgorio y algarabía, se levantan, entran y de salen, se mueven tanto que parecen tener piojina bajo la pluma, dan patadas, juguetean con los móviles... ¡Dios que andorga tienen los jodios. Y es que en esas condiciones uno se indigesta… Por que digo yo que una cosa es un Gallinero y otra una pocilga. ¡Como me acuerdo entonces de las nutritivas y sosegadas ingestas de fresquísima sandía en mi querido Cine Club!
    Ese ha sido mi verano cinematográfico. En fin, que llegado octubre, me toco los muslitos o las alas y veo que me estoy quedando en carnutas. En el reflejo de un bebedero me he visto la cresta: la tengo toda de un amarillo tan pálido que doy pena. Las patas se me están desescamando y del plumaje para qué hablar: todo despelochao. De seguir así acabaré en la consulta de un veterinario: desahuciado. No me van a querer ni en su matadero los de VeraVic. ¡Ay Señor, que lástima!

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  44. Dora Douglas27/10/10 23:32

    “Siga el baile, siga el baile,
    la comparsa de los negros,
    al compás del tamboril”

    Lo dijo: Juan José Campañella (La luna de Avellaneda, 2004)

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  45. Dora Douglas5/11/10 21:19

    WALTER BRENNAN: ¿De dónde viene forastero?
    GARY COOPER: De ningún sitio en particular.
    WALTER BRENNAN: ¿Y a dónde se dirige?
    GARY COOPER: A ningún sitio en particular.

    WILLIAM WYLER
    “El forastero”, 1940

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  46. El Pollito14/11/10 10:25

    APRECIADO AMIGO JOHN ESMIZ:
    Inasequible al desaliento, de vez en cuando me acerco a la fachada del Gallinero con la esperanza de poder calentar mi despelochado y húmedo plumaje en el interior de los cubiles. Vano intento, las puertas de acceso permanecen cerradas y los muros fríos. Busco entonces a otros congéneres, que como yo deambulan desnortados por las callejas, nos agrupamos en cualquier sórdido garito y al calor del alcohol y el humo del tabaco conseguimos entibiar algo nuestros cuerpos. No desesperamos, acabará por escampar.
    Así ocurrió el pasado viernes cuando la Sra. Paloma “Mexajeras” divulgó entre el grupo la noticia de que parte Vd. camino de un largo viaje en busca de nuevos pastos. Parece decidido que en la aventura le acompañará la bella señorita Pocahontas.
    En el día de hoy ha sido convocada una Asamblea de urgencia a la que asisten: Don Wayne (serio y grave), Kalimero (gamberro como siempre), el Asustagallinas (provocador), El Trucha (recién salido de la charca), El Apache Chiricahua (ha llegado a caballo desde Coria), El Gorila de la Niebla (tan leído y taciturno), la Sra Dora Douglas (tímida por recién llegada), D. Tomás (enigmático como siempre se ha negado a quitarse el antifaz). Estaban también varios más cuyo nombre no recuerdo, soy malísimo levantando actas.
    Solo teníamos un punto en el orden del día: desearles a Vds. dos una feliz singladura, que sean felices allí donde desembarquen, conquisten con éxito esas tierras y habitúense pronto a la jerga de los nativos, los cacareos que emiten por allí a buen seguro serán distintos a los nuestros.
    Un abrazo y hasta siempre.
    Pollito

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  47. Si de verdad quieren ver un documental que les ponga las plumas aún más de gallina, vean con detenimiento el documental llamado Zeitgeist, podrán encontrarlo en Google vídeos, o bien subtitulado o bien doblado al español con un programa de ordenador un poco arcáico a través de una voz un tanto tenebrosa.
    Pueden darle la veracidad que a ustedes les parezca pero no carece de motivación alguna y lo considero bastante esclarecedor de la dura realidad internacional que vivimos hoy día. Está subdividido en tres capítulos, el primero es un análisis crítico de la religión cristiana, el segundo trata sobre los atentados del 11 m, desmantelamiento de la trama, y el tercero es una crítica al capitalismo norteamericano y occidental en general.El documental tiene ya su tiempo, creo que incluso hay segunda parte, pero pienso que es imprescindible verlo, no dejemos que nos engañen con patrañas.
    el enlace es:
    http://video.google.com/videoplay?docid=694045731731727135#

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  48. Perdón quería corregir un error, el segundo capítulo no trata del 11M es del 11S, perdonen el lapsus sufrido.

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  49. ¿Que ha pasado con la entrada de Fellini? Era una entrada genial. Luego se habían ido añadiendo sucesivos comentarios. Los últimos no los he podido leer porque la entrada y el enlace has desaparecido del blog.

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  50. El Granjero30/11/10 21:10

    Señor Gerardo, hemos recibido y leído su correo, aunque con dos días de retraso, lo suficiente para que sus recomendaciones y explicaciones no entren en las dos próximas sinopsis que ya estaban redactadas.
    Sus cacareos tendrán cabida en "Nadie sabe nada de gatos persas".
    Por cierto, ¿no serán esos mininos los que rondan últimamente fuera de la empalizada del corral? No vienen mal por el tema de los ratones, pero los pollos están "acojonaos".

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  51. El Pollito14/2/11 10:44

    ¡Pues sí señor, amigo Jaht, tenía Vd. razón, "Pa Negre" se lo ha llevado de calle! Le felicito por su intuición. ¿Para cuándo el bote de melocotón?

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  52. El Granjero15/3/11 16:27

    Doy fe de que esa película revoloteó por encima de nuestra alambrada y pasó con nosotros un par de días del invierno de hace tres años. Había, en el viaje en barco de los ignorantes ilusionados, una danza y canción, acompañada de panderos, difícilmente olvidable.
    La protagonista era Charlotte Gainsbourg, la misma de Anticristo.

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  53. El Enterao15/3/11 20:09

    Aclaración dirigida a socio citado por el Sr Kalimero recientemente (FRASE APÓCRIFA LXXXVIII):
    “-STAN”: sufijo\stān\[persa].1. Lugar, emplazamiento de.2. Tierra, país. Elemento adoptado a partir del persa por diversas lenguas de Asia Central para formar los nombres de los países. Así, el país o tierra de los afganos es Afganistán, el de los tadzhik, Tadzhikistá o el de los kazajos, Kazajstán.
    Los “–Stan” son siete y forman un grupo muy dispar. Cinco de ellos nacieron recienyemente como fruto del desmembramiento de la Unión Soviética. Tan solo Kazajstán parece tener un futuro próspero gracias a sus enormes reservas de petróleo. Turmekistán vive anclado en el autoritarismo. Pakistán, es un país poderoso, inestable y violento, posee un gran ejercito y armamento nuclear. Tadzhikistán y Kirguizistán van camino de convertirse en naciones dependientes de los acreedores internacionales. Afganistán lleva 23 años metido en conflictos su suelo es rico en todo tipo de armamento y minas de fragmentación y antipersona, hay millones de ellas incrustadas como trufas por todo el territorio.
    El denominador común de los –Stan es la aridez de sus bastas extensiones desérticas y sus imponentes cadenas montañosas (Hindu Kush, Pamir, y Sadif Kuh) . El agua de los deshielos alimenta los ríos (como aquí). En la antigüedad las rutas por las que viajaban la seda y las especias cruzaban serpenteando estos territorios. Ciro, Dario, Alejandro Magno, Atila, Gangis Kan, Tamerlán, Babur, etc no se privaron del placer de hacer turismo recorriendo sus caminos…
    Y ya sabe, si quiere Vd. saber más pregunte, pregunte, que una vez gané un concurso en la tele.

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  54. Dora Douglas20/3/11 22:42

    EL POLI: ¿Qué hacen aquí?
    EL TURCO (Jason Statham): Estamos paseando al perro.
    EL POLI: ¿Y qué hay en dentro del coche?
    EL TURCO (Jason Statham): Los asientos y un volante.

    GUY RITCHIE
    “Snatch, cerdos y diamantes”, 2000

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  55. " ¿Cuál fue el momento en el que perdí el rumbo, el norte, las riendas de mi vida? ¿Cuál fue el momento en el que todo dejó de tener sentido, color y sabor y se convirtió en oscuridad?" Se preguntaba para sí sentada sobre sus propios pies en el hueco de la gran ventana de su habitación por donde triste y sola miraba hacia el gris horizonte, y por donde los últimos rallos de sol de ese largo día de verano venían a morir sobre aquel suelo amoquetado repleto de recuerdos de la infancia.
    Una lágrima que lentamente resbalaba por su cara fue a parar al frasco del cual estaba bebiendo para acabar con su pesadilla entrando en un sueño eterno dulce y tranquilo donde todo aquello que no había podido conseguir hasta ese momento existía, donde todos sus deseos se hacían realidad y donde encontraría a la persona que daría color, sabor, y sentido a su vida, donde recobraría sus sentimientos...
    pero la realidad para quién descubrió el cuerpo sin vida de quien antaño había sido una niña alegre, simpática e impresionable, fue bastante diferente.

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  56. Aquel atardecer con los últimos rayos de sol el tañir de las campanas sonaba al compás de los lentos y dolorosos pasos que transportaban el lustroso feretro de aquel que algún día fue un gran hijo y hermano, un gran padre y marido, un gran compañero y amigo, una gran persona.
    Como si algún día fuese a regresar nos despedimos de él, como si algún día fuese a llamarnos para reunirnos con motivo de la tertulia habitual acompañada de nuestras bebidas espirituosas favoritas, como si nunca hubiese muerto.
    como si nunca hubiese sucedido regresamos meditabundos y cabizbajos a casa pensando lo que nunca nos dio tiempo a decirle pero que era tan importante que supiese.
    como si fuese a aparecer en cualquier momento miramos su silla vacía, como si de repente fuesemos a mirar para atrás al escuchar su voz y alegrarnos por ello.
    Como si no hubiese muerto.
    Pero... no regresará, no nos llamará, sucedió, no aparecerá y al girarnos para ver de donde procede su voz, descubriremos que proviene de las cuerdas vocales de otro ser humano diferente y que solo sigue vivo en nuestros recuerdos, en nuestra memoria, donde nunca morirá.

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  57. AQUELLA NOCHE.

    Sobresaltado y desorientado con agitado aliento Eric se incorpora en el acto sobre su cama y muy seguidas toma bocanadas de oxigeno cargado en esa habitación de aire cálido y seco como si el fin del mundo fuese a producirse instantes más tarde y fuesen las últimas partículas de oxigeno que entrasen en sus grises pulmones de adolescente fumador. Las gotas de sudor de su frente recorrían los pequeños surcos de su frente provocados por el terrible sueño que había hecho que sus cejas se frunciesen y provocasen en él un aspecto de sufrimiento, que hacían que se plasmase el horror en su joven cara de veintidós años.
    En seguida piensa que todo ha sido un mal sueño y que no pasa nada, lo que su mente ciertamente madura para su edad le permite meditar sentado sobre la cama con sus brazos apoyados sobre sus rodillas flexionadas mientras su cara reposa sobre sus suaves y tiernas manos en forma de cuenco.
    A continuación, muy perezoso se frustra enormemente por tener que levantarse y abandonar su sitio en la cama mientras su amada descansa al otro lado de la misma y hace un gesto de querer pero no poder decir “hasta mañana, te quiero”, por su estado de semiconsciencia pasiva, se mueve y cambia su postura invadiendo el lado de la cama que Eric acaba de abandonar, con lo que el antigüo espacio de éste sentado ahora sobre el final de la cama donde la mayor parte del tiempo se encuetran reposados ciertos piés se convierte en irreversible, ya que su compañera no había si quiera respetado unos minutos de cortesía su anterior sitio del colchón.
    Con movimientos cortos y algo torpes y somnolientos, en la oscuridad de la noche apenas iluminada por la luna llena, acierta a encontrar su ropa para vestirse, con poco equilibrio se pone sus pantalones a punto de besar el suelo de no ser por la cercanía de una pared para poder apoyar su mano izquierda mientras con la derecha consigue definitivamente subir el pantalón.
    Se calza con alguna que otra dificultad y finalmente se pone de pie. Intenta hacer el menor ruido posible a través del oscuro y largo pasillo que lleva hasta la puerta que da acceso a la vivienda, todo se encuentra en paz y tranquilidad salvo por algunas respiraciones exageradamente profundas provenientes de alguna de las otras habitaciones de la instancia. Eric valiéndose de la pared y gracias a sus ojos con visión nocturna incorporada llega a la puerta que abre con la mayor de las discreciones y sin hacer ningún ruido salvo por el pequeño chasquido inevitable que emite la cerradura al bloquear la puerta desde las escaleras.

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  58. Enciende la luz y con un ritmo mayor baja las mismas hasta llegar a la calle desierta, sin vida alguna salvo por algún que otro automóvil que circula a través de la calzada debido a circunstancias que nunca nos han concernido.
    A las tres de la mañana de un lunes Eric pone rumbo a casa con paso firme y decidido, con el fin de que su trayecto no sea demasiado largo y tortuoso. La luz de las farolas de la calle crea una situación demasiado incómoda, pues sus lentes de contacto blandas se habían adherido con fuerza a sus ojos sin oxígeno, conducta prohibida y sabida por todos aquellos que usan lentillas. Nadie duerme con lentillas, pero Eric se había quedado dormido con ellas, lo que ahora le dificultaba en gran medida su visión del mundo y apenas podía abrir los ojos para ver donde pisaba. Para que nos hagamos una idea, la visión de la que Eric disponía era como ponerse una caja en la cabeza y mirar por alguna de sus pequeñas ranuras.
    Cuando a penas faltaban unos metros para llegar a su verdadero hogar tras haberse obligado a sí mismo a exiliarse de la casa de la familia de su querida amada, ocurrió algo totalmente inesperado para aquel muchacho menudo que recorría las inhóspitas calles sin demasiado equilibrio. Cómo un hecho que a penas duró dos segundos pudo causarle tanta impresión, solo él lo sabe. Algo ocurrió que contradice todo lo que su mente extensamente escéptica, empírica y crítica del mundo tenía concebido en su interior hasta el momento, algo que le hizo replantearse todas esas ideas que inundaban su interior.
    Un chiquillo de corta edad, de unos ocho o nueve años circulaba en dirección contraria a él sobre la misma acera, a una distancia de unos cincuenta metros, se le veía totalmente desorientado, perdido. Parecía de otra época, la visión de su imagen estaba en blanco y negro, era demasiado paranormal, como si fuese una imagen de una vieja televisión de los sesenta. Era muy tenebroso y estaba ataviado con una ropa muy antigua, ropa con la que antiguamente los padres vestían a los hijos de dicha edad, como hace treinta o cuarenta años, con calzonas muy cortas y camisa blanca y una especie de tirantes. Tenia el pelo negro como el carbón lo que oscurecía aún más su propia imagen, su cara era pálida como el hielo, el pelo cortado a cazón cubría casi sus ojos negros que no podían apreciarse a penas, solo unas enormes ojeras negras remarcadas que cubrían sus pómulos. Aquel escenario era demasiado tétrico y fúnebre, cargado de misterio oscuro en el que la confusión se hacía patente. En ese momento, Eric en estado de shock se percató de que aquel joven infante no avanzaba, se mantenía totalmente inmóvil en el sitio, como si esperase a alguien o que algo ocurriera.

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  59. De repente en cuestión de un segundo el muchacho comienza a correr deprisa hacía Eric y unos cuatro pasos antes de llegar a él gira a su izquierda para cruzar pos el paso de cebras pero un camión que transporta pollos a un matadero cercano se acerca a toda velocidad sin verlo, sin percatarse de ningún modo que delante suya y con plena visibilidad hay un chiquillo cruzando la calzada, sin considerar grave la situación y el impacto que va a despiezar el cuerpo de aquel oscuro infante.
    En seguida Eric una milésima de segundo antes decidió que no quería ver más, el miedo se apoderó de él, cerró los ojos y a continuación los abrió como platos y el chiquillo había desaparecido, ya no estaba allí. El camión se perdía detrás de él siguiendo el curso de la carretera y volviendo a dejar todo en silencio, en paz y tranquilidad, convirtiendo de nuevo la calle en un desierto sin vida. Eric sin darse cuenta, había retrocedido dos pasos.
    Tras esta visión se quedó boquiabierto, el aire le faltaba y el pulsó se le aceleró bruscamente, el corazón le dio un vuelco, parecía querer salir de su cuerpo y su tez bronceada del sol de verano quedó casi tan pálida como la tenebrosa imagen que había presenciado.
    Pensativo y muy asustado avanzaba ahora a grandes pasos hacia casa, bien despierto por el momento de tensión vivido. Atraviesa el lugar donde había visto esperando a aquel antiguo muchacho, con cierto aire de negación pensando que eso a él no le había pasado nunca y que no podía ser, pensando como un excéntrico racionalista que sería el cansancio unido a la incómoda situación de las lentillas lo que habría provocado aquella inexplicable alucinación sin relación alguna con alguna historia de su pasado o de algún hecho que conociese. Hasta se preguntaba que había cenado y si eso podría haber influido. Pero la realidad es que eso había ocurrido, la mente es muy poderosa, pensaba Eric. Pero aunque lo negase, también pensaba que podría ser el ánima de alguien que murió con esa edad en esa época y con esa misma ropa y que vagaba por la zona hasta conseguir justicia, un fantasma que no podía descansar en paz. Ese tipo de cosas solo pasaban en las películas pensaba Eric. Pero lo que verdaderamente le asustaba es que esto que había ocurrido era real y no un sueño. Era real y no una película.

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  60. Dora Douglas6/5/12 23:45

    MATT KING (George Clooney): ¡Da a tus hijos suficiente dinero para que hagan algo en la vida, pero nunca tanto como para que no hagan nada!
    ALEXANDER PAYNE, “Los descendientes”, 2001

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  61. Dora Douglas12/6/12 23:09

    SAM “ACE” ROTHSTEIN (Robert de Niro): "Hay tres maneras de hacer las cosas: la correcta, la incorrecta y la mía".
    MARTIN SCORSESE, “Casino”, 1995

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  62. Dora Douglas23/6/12 17:45

    JUANA (Rossy de Palma): "El bigote no es solo patrimonio de los hombres. De hecho, los hombres con bigote son maricones o fachas, o ambas cosas a la vez".
    PEDRO ALMODÓVAR, “Kika”, 1993

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  63. El Gorila de la Niebla28/6/12 0:19

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.81

    No sé cómo les puede gustar un local tan burdo como el de Sam; claro que los camioneros son tipos brutos y violentos, y debe de ser por eso por lo que Sam pone películas brutas y violentas. Es algo que me contraría: yo soy una persona pacífica. En parte, si no quise volver allí fue por esa razón, porque ponía películas de violencia, de esas en que la sangre brota continuamente manchando toda la pantalla. Se lo dije y no me hizo caso. Le dije que tenía que poner las películas clásicas, las de antes, que eran las buenas. Le dije que se fijase cómo se hacía una película tan excelente como Quién teme a Virginia Wolf, tan intensa, y sin verter una gota de sangre. Le dije que quitase esas payasadas que solía poner, del tipo Bruce Lee contra Lin Chu. Le dije que eso volvía a la gente tonta, y que les pusiese Casablanca a los camioneros y a sus chicas del bar, que iba a ver cómo se lo agradecían. Le dije que esas películas de sangre no podían traer nada bueno. Le dije que me hiciese caso, que yo era el tipo que más películas había visto de toda la provincia de Ourense Le dije que las películas de antes, las que se hacían en blanco y negro, relajan el espíritu y hacen que uno se encuentre a sí mismo en la pantalla. Se lo dije y me mandó a la mierda, a mí, que me lo debe todo.

    Fran Alonso, “Males de cabeza”, pág.95, Edit. Factoría K de los libros, Vigo, 2007

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  64. El Gorila de la Niebla3/9/12 18:28

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.82

    Y entonces le vimos: alto, con sus anchos hombros tapando casi por completo la entrada de la cocina, sus ojos negros recorriéndonos uno a uno a todos los que allí estábamos, con una mirada entre desconcertada y curiosa, y quizá algo irónica; su grueso y pesado uniforme de soldado de infantería, empapado como el enlodado fondo de un río, feo y arrugado, con el ancho cinturón ciñendo su esbelta figura el tosco chaquetón, dentro del cual apenas se podía mover libremente. Y su rostro: enérgico, como el del padre, con barba de dos días, por lo menos, pálido y demacrado, sin perder por ello sus rasgos duros: su cuadrada mandíbula, sus labios gruesos siempre apretados, su recta y firme nariz. Aunque tenía yo otros dos hermanos mayores que él, Bruno había sido para mí no un hermano, sino «el hermano mayor» que todos los muchachos desean y exhiben ante sus amigos; el ejemplar macho dotado en grado óptimo de todas las virtudes de la especie; la meta final del interminable proceso de infancia y adolescencia; que respira y come a nuestro lado y, a veces, hasta duerme en la misma cama, pero que, sin embargo, llegamos a pensar que tiene algo diferente a nosotros, y que acaso ello sea la sangre, de modo que nos llena de estupor cuando descubrimos que es roja como la nuestra; pero ni aún entonces cambiamos de parecer; buscamos una explicación y la hallamos en el razonamiento de que al héroe, al superhombre, al «chico bueno» de las películas del Oeste, cuando cae en plena lucha ­no herido gravemente, sólo hasta el punto de dar un motivo a su rostro para que se contraiga­, lo que sale de su pecho defendiendo la justa causa contra la maldad poderosa y numerosa es también de color rojo.

    Ramiro Pinilla, “Las ciega hormigas”, págs.. 59/60, Tusquets Editores, Barcelona, 2009

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  65. El Pollito3/9/12 23:32

    Ya he venío. Tol verano por ahí perdío y sin nada que llevarme al papo. ¡Tengo un hambre! ¿Qué hacemos?

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  66. El Gorila de la Niebla10/9/12 21:33

    BOCATA LITERARRIO CON CINE DENTRO.83

    Margaret preguntó a los policías si les permitirían fumar. Ninguno de los dos tenía inconveniente, y mientras Manuela salía del despacho para ir a buscar un cenicero, ya que la ley antitabaco imperaba en el recinto universitario, la señora Hogarth sacó del bolso un paquete de More, unos cigarrillos largos y mentolados. Esperó a que la subinspectora volviera para ofrecerle primero a ella y después al inspector. Acto seguido se llevó dos a los labios y los encendió. Con gesto familiar pasó uno a su compañera.
    El humo es bastante favorecedor, pesó la subinspectora, recordando las películas de gánsteres que más le gustaban, en cuyas secuencias las volutas de los cigarrillos eran unas extraordinarias colaboradoras, proporcionaban misterio, difuminaban la crueldad de la catadura de los asesinos y nimbaban con pequeñas nubes de gloria a los detectives honestos o a los policías incorruptibles.

    Carme Riera, “Naturaleza casi muerta”, págs. 52/53, Edit. Alfaguara, 2011

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  67. Dora Douglas10/9/12 21:52

    CRAIG SHEFTER (Norman): ¡Estoy enamorado de Jessie Bums!
    BRAD PITT (Paul): ¿Con la de peces que hay en río?

    WILLIAN WELLMAN, “El río de la vida”, 1948

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  68. Ella Ladel Garbo15/9/12 19:40

    HAY VIDA EN LA TURBINA

    Al principio, por muchas vueltas que le dieron, nadie se explicaba cómo un bicho tan grande había conseguido entrar en la cámara de la turbina. Cuando Pedro levantó la compuerta con intención de revisar una maquinaria que llevaba meses parada se llevó un susto de muerte. Al verlo bajar por la escala de hierro que daba acceso a la balsa, la fiera también debió de llevarse su buen julepe porque comenzó a revolverse y a chapotear con violencia provocando turbulencias en el agua que pillaron por sorpresa al hijo del molinero obligándole a remontar la escalera a toda prisa y a dejar caer el cierre de madera dando un sonoro portazo. Abandonó la sala de molienda en estado de evidente agitación encaminándose con prisa hacia la vivienda. “Ahí abajo, metido en la poza, nadando entre las palas de la turbina, hay un bicho muy grande”. Las mujeres que trasteaban en la cocina le miraron incrédulas. No podía ser, los accesos a ese lugar, tanto la entrada de agua desde arriba, desde el cuérnago, como el aliviadero de salida, permanecían cerrados por sólidos barrotes de hierro que impedían el paso de maleza y de intrusos a la dependencia donde estaba instalada la rueda que proporcionada energía a toda la maquinaria. Se evitaban así averías y accidentes. La madre, la esposa y la hija de Pedro al percatarse de la excitación que embargaba al hombre comprendieron de inmediato que este no bromeaba. Benigno, el anciano molinero, que fumaba pensativo sentado en el banco de madera, no mostró curiosidad alguna, ni siquiera levantó la cabeza.¿ “Y qué puede ser”?, preguntó Marga. “No he tenido tiempo de verlo, entra poca luz en el pozo. Al notar mi presencia ha comenzado a dar zamarcazos en el agua. Yo también me he asustado y he salido a escape. Solo puedo deciros que es grande, una nutria o una culebra corpulenta”. “No es posible”. “Pues os digo que ahí está. Debiéramos ir y sacar a esa alimaña”. Pedro sale un momento y regresa escopeta en mano, abre el arma e introduce en los cañones un par de cartuchos que saca del bolsillo. “Traeros también una linterna”. Antes de salir la abuela arrampla con un cuchillo de cocina que extrae del cajón de la mesa. En actitud algo depresiva, el viejo Benigno, ni se mueve de su asiento, sabe bien que toda esa parafernalia es innecesaria para dar captura a una trucha.

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  69. Ella Ladel Garbo15/9/12 19:41

    Benigno, el molinero, conoce la presencia del pez, allá bajo, desde hace años. Debió colarse por entre el enrejado siendo un alevín. Al pececito debió de gustarle la guarida por lo que decidió quedarse, el instinto le decía que una celda tan bien blindada como aquella le mantenía protegido, a salvo de los merodeadores que husmeaban a toda hora por las orillas del río, pescadores incluidos. En un principio debió de alimentarse a base de larvas y de los escasos insectos que entraban en el habitáculo arrastrados por la corriente. Cuando el molinero se percató de su presencia había adquirido ya un tamaño regular. Hacía de eso cuatro o cinco años; el pez todavía habría podido salir entre los barrotes, pero decidió quedarse. Cuando Benigno soltaba el freno para iniciar la molienda, la trucha buscaba refugio en el remanso que se formaba en un rincón junto a la compuerta, eludía así acabar despedazada por el amenazador giro de las palas. Pasó el tiempo, creció y ya no tuvo más remedio que adaptarse al habitáculo. Cada tarde, acabada la faena, Benigno levantaba la trampilla y afilando la mirada buscaba a la trucha entre la penumbra. Con el ingenio mecánico detenido el animal salía de su refugio y daba vueltas en torno al eje en busca de una comida escasa para su tamaño. El molinero empujaba entonces por el hueco las barreduras de polvo blanco que habían quedado sobre el entablado al acabar el trabajo. Otras veces sacudía por la trampilla los restos de harina que quedaban en los sacos vacíos. Sobre las magras aguas en que nadaba la trucha se formaba una nata que la corriente arrastraba mansamente. Los días de fiesta, antes de subir a misa, el hombre se acercaba al molino, tomaba un puñado de harina de la tolva y lo lanzaba por la escotilla. «Ahí tienes compañera, no te vayas a quedar hoy sin tu rancho», le oía decir la trucha desde su cripta subterránea. Así hasta que se jubiló y el viejo molino, con su muela, su turbina, su eje, su tolva y sus poleas, se detuvo para siempre. Eso había ocurrido el otoño pasado, a poco de cumplir Benigno setenta y seis años…

    Pedro y las tres mujeres regresaron a la casa poco después. El hijo calzaba unas botas de caucho de esas que usan los pescadores y que llegan hasta la cadera. Venía empapado. De la mano, colgando por las agallas, traía una trucha, un pez grande y hermoso, de color verde oscuro, salpicado de ocelos rojos, que traía la boca abierta mostrando largas y amenazadoras filas de dientes. “Mire padre, este era el enigma”, comenta satisfecho depositando el cuerpo inerte de la trucha sobre la pila de fregar. Luego añade: “Andará por los tres kilos. Poco ha costado atraparla, no tenía donde ir. Vamos, no me joda usted, tener una bicha como esta bajo los pies y no haberse ni enterado…” Esa noche las gentes del molino cenaron pescado. Benigno no lo probó. Los demás, los que si comieron, se mostraron todos de acuerdo en que la carne de aquel pez tenía sabor a pan.

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  70. El Gorila de la Niebla22/9/12 14:07

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.84

    —No quiero dinero. Me vendría bien, como a todo el mundo, pero no quiero dinero. Si de repente consiguiera un montón de plata me lo gastaría en comprar devedés. Pero yo voy más allá, señor. Al futuro, a ver si me entiende. Y mi futuro está en el cine. Como actor secundario, si fuese posible. No soy muy agraciado, pero puedo hacer de malo. Si me han de matar en el último rollo, no me importa. O de amigo del chico. Soy muy gracioso cuando me lo propongo. Para cantar y bailar no valgo, eso soy el primero en reconocerlo; pero gracioso, sí. Y muy trabajador: en un par de días me aprendo el papel; un día más si es en catalán. Ahora, si ya tienen el reparto completo, puedo entrar en el equipo técnico. En cada rodaje interviene un batallón. Al final de la película salen todos en fila, con su nombre y apellidos. La lista dura media hora. A nadie le importa un carajo, pero ahí están, inmortalizados. Aunque hayan contribuido a un bodrio, se les reconoce el trabajo. Yo quiero estar en la lista, señor, ¡la lista de los elegidos!

    Eduardo Mendoza, “El enredo de la bolsa y la vida”, pág. 130, Edit. Seix Barral, Barcelona, 2012

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  71. Dora Douglas22/9/12 14:18

    MARCELLO MASTROIANNI (Gabriel): ¡Siempre acabamos cediendo a la mentalidad de los demás!
    ETTORE SCOLA, “Una jornada particular”, 1977

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  72. El Pollito26/9/12 20:08


    Ahí vamos, pedigüeñeando, como siempre. Y es que uno ha nacido pa mendigar y como que no se halla si no reclama sustento. Empiezo a pedir por este piquito y ya veremos lo que sale porque que el Edu ese es un pavo mu apañao y algo podrá hacer, digo yo, aunque sé que la cosa esa d´entenderse con los de los silos no es cosa fácil.
    Propongo productos simples, sin mucho refinamiento ni aliño. A saber:

    “Rebelle”, Kim Nguyen, Canadá, 2010
    “Le quattro volte”, Michelangelo Frammartino, Italia, 2010
    “El elefante blanco”, Pablo Trapero, Argentina, 2012
    “Si quiero silbar, silbo”, Florin Serban, Rumania, 2010
    “César debe morir”, Hnos. Taviani, Italia, 2012
    “Drive”, Nicolas Winding, U.S.A., 2011
    “Café de Flore”, Jean-Marc Vallée, Canadá, 2011
    “Amor bajo el espino blanco”, Zhang Yimou, China, 2010
    “Superstar”, Xavier Giannoli, Francia, 2012
    “El hombre de hielo”, Ariel Vromen, U.S.A., 2012
    “De tu ventana a la mía”, Paula Ortiz, España, 2011
    “Evelyn”, Isabel Ocampo, España, 2011

    Esta es la manduca que m´apetece de momento, pero no es más que una sugerencia. A estas alturas soy capaz de zamparme cualquier cosa. Parte del panizo no se podrá servir al momento en las artesas por estar demasiado caliente, otro por problemas con las distribuidoras, otro por las perras. En fin, yo me avengo a lo que sea, que hay gente muy competente patuleando dentro de la malla. Desde junio sin probar bocao, arrastro una gusa que no me sostengo en pie, estoy tan en carnutas que hasta los de Avecren me miran con cara de repugnancia.
    Confiemos en que todo vaya p´alante y que al final no se nos joda la canasta de los huevos. Os quiero a todos pollos hermanos. Andad espabilaos y que el Santísimo Cristo de la Salud os libre de las garras de Veravic y de A.M.A.CO. (Asociación Nacional de Mataderos de Aves y Conejos).

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  73. El Gorila de la Niebla28/9/12 20:03

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.85

    Entonces Elvira era alta y tenía unas hermosas formas de mujer, un cuerpo que había evolucionado hacia la plenitud de los treinta años sin los estragos de maternidad. Solía vestir vaqueros ajustados y tenía una nutrida colección de esos jerseys finos con botones que llaman rebecas: pertenecía a una época en la que incontables mujeres decidieron, en algún cine sombrío, parecerse a Joan Fontaine, aunque la belleza seria y española de Elvira tuviese muy poco que ver con la expresión un poco boba de la actriz.

    César Martín Ortiz, “Un reflejo en la ventana o diez mil grullas de papel” (relato recogido en “Nuestro pequeño mundo”), pág. 16, Editorial Regional de Extremadura, Mérida, 2000.

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  74. Dora Douglas1/10/12 22:59

    LUIS TOSAR (Costa): ¿Por qué bebes tanto Antón?
    KARRA ELEJALDE (Antón): ¡Pues porque siempre tengo mucha, mucha, mucha sed!
    ICÍAR BOLLAÍN, “También la lluvia”, 2010

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  75. El Gorila de la Niebla4/10/12 22:25

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.86

    NUNCA QUISE SER MONJA. A no ser que la monja fuera Ingrid Bergman en Las campanas de Santa María, Audrey Hepburn en Historia de una monja, Shirley MacLaine en Dos mulas y una mujer o Julie Andrews en Sonrisas y lágrimas. Visto el casting de monjas que inspiraron en mí algún tipo de vocación religiosa, es evidente que lo que yo deseaba es ser una monja que colgara los hábitos en cuanto se acabara el rodaje de la película. Monja de camerino o monja de caravana, si se rueda en exteriores.

    Elvira Lindo, “En misa de ocho”, 2011

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  76. Dora Douglas7/11/12 17:11

    GLORIA STUART (Rose Dawson): ¡El corazón de una mujer es un profundo océano de secretos!
    JAMES CAMERON, “Titanic”, 1997

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  77. Dora Douglas15/11/12 16:33

    LU YI (Hang Zhibang): ¡Este gobierno es más salvaje que los bandidos!
    TSUI HARK, “Siete espadas”. 2005

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  78. Dora Douglas17/12/12 20:26

    JOHN GOODMAN (John Chambers): ¡Hasta un mono puede aprender a ser director de cine!
    BEN AFFLECK, “Argo”, 2012

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  79. El Gorila de la Niebla19/12/12 22:46

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.95

    TELEPIZZA EL SECRETO ESTÁ EN LA PASTA

    AENOR, Certificado de Calidad.

    Leo en las cristaleras de un Telepizza
    que ya calienta motores para hacer su agosto esta navidades.

    Espero a un amigo con el que he quedado para ir al cine
    y como mi amigo se retrasa, no puedo evitar mirar adentro
    y revivir, no sin cierto masoquismo,
    el tiempo que trabajé en uno de estos sitios
    para sacarme una pelillas
    y no seguir apretándoles el cuello a mis padres
    con el coste de los estudios.

    Unas pelas, eso era, porque de allí
    era imposible salir con un sueldo,
    las nóminas había que perseguirlas a lazo
    porque no aparecían por ninguna parte
    o se habían quedado sin tinta en la impresora
    o el ordenador no pitaba
    o no se podían entretener en ese momento
    o directamente te decían
    que fueras a pedir un extracto
    al banco de la cuñada donde nos ingresaban la paga.

    Si la pillabas y sabías leer aquel galimatías,
    siempre faltaban cosas,
    descuentos por desgaste de vestuario que jamás me dieron,
    horas extra que no aparecían…

    tenía un contrato de treinta horas semanales
    pero si me descuidaba con los cierres
    me iba a cincuenta.

    Le comenté al supervisor,
    que además era el delegado sindical de UGT en Telepizza,
    que me habían dicho que las horas extras
    tenían que cotizarse a la Seguridad Social
    y me dijo que eso sería en El Corte Inglés,
    y que estaba hasta los huevos de los sindicalistas baratos
    y que, venga, a limpiar que hoy cierras tú.

    Y ahí estaba yo,
    pensando en cómo se esfumaban mis horas extras
    y limpiando el suelo con la salsa Jalisco,
    que algo se insecticida llevará
    porque dejaba a las cucarachas patas arriba
    nada más destapar el bote
    y además dejaba un brillo a las losas que ni la lejía Tres Sietes.

    AENOR, Certificado de Calidad.

    En más de una ocasión pretendieron que hiciera de repartidor
    en aquellos vespinos de escape suelto, sin luz,
    sin espejo ni freno trasero
    y el mango del manillar partido,
    pero con la excusa de que no conocía la ciudad
    evitaba tener que salir a hacer el kamikaze.

    Un día,
    uno de los repartidores tuvo un accidente con la moto
    y se abrió la cabeza en canal.

    Llamó su madre desde la UCI.

    Habló con el jefe que estaba a mi lado,
    dibujando ceritos y cruces
    como si le estuvieran encargando una pizza marinera.
    —Vaya, otra baja.
    ¿Cree usted que dentro de tres días
    su hijo podrá volver al trabajo?
    Se lo digo por no cambiar el cuadrante de la semana.

    AENOR, Certificado de Calidad.

    Yo he visto, como el de Blade Runner,
    utilizar condimentos que llevaban meses caducados,
    lomo verde y ensaladas marrones
    a las que se les quitaba la pegatina de la fecha de caducidad,
    redes con más mierda que el rabo de una vaca,
    masas con una costra amarilla de dos dedos
    que se deshacían y se volvían a amasar con harina de roble
    para que parecieran nuevas,
    a repartidores con las manos llenas de grasa
    desmenuzando queso, carne o pimientos,
    al encargado cogiendo una masa, croquetas, alitas
    y hasta pizzas enteras que se habían caído al suelo
    y terminaban en el horno.

    —A 500 grados todo es alimento, decía,
    el horno lo rejuvenece y lo limpia todo.

    Le hablaba de las normas de higiene
    que nos habían dado en el curso de manipulador de alimentos.

    —No te digo yo por dónde me paso el cursillo, chaval,
    aquí lo que hay es que llegar a presupuesto,
    ¿o es que no quieres cobrar a fin de mes?

    AENOR, Certificado de Calidad.

    Sigue insistiendo,
    machaconamente, ante mis ojos, la pegatina,
    y detrás de ella, ahora, por primera vez,
    me fijo en los nuevos esclavos de temporada
    que se afanan detrás del cristal,
    gastándose bromas y atendiendo pedidos,
    al menos parece que la camaradería de los explotados
    y humillados sigue siendo aquella que un día
    también yo compartí allí dentro.

    Mientras, también llega mi amigo jadeante,
    y me dice que después del cine, si quiero,
    podemos ir a un Pizza Hut cercano y comernos una pizzas.

    Déjalo, mejor pensamos otra cosa,
    llevo años a régimen.

    Antonio Orihuela, “Todo el mundo está en otro lugar”, 2011

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  80. El Gorila de la Niebla25/12/12 22:47

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.96

    Cuando Judy Garland hizo “El Mago de Oz” no sabía que casi todos los caminos de oro van a dar a la oscuridad, y “Al final del arcoíris” cuenta la última curva de ese viaje de una mujer que corría con el éxito por fuera y el fracaso por dentro: lo ganó todo, un Óscar, un Grammy, un Globo de Oro, un Tony y millones de dólares, pero nunca tuvo nada. Todo el mundo la adoraba a condición de poder explotarla, y ella, había probado el veneno de la fama, se hizo adicta a todos los demás para poder mantenerse en pie: barbitúricos, anfetaminas, alcohol, pastillas para dormir y para despertarse, maridos que fingieran quererla… No sirvió de nada y como cuenta la obra en su penúltima escena, se suicidó a los 46 años.

    “Natalia es una ladrona”, Benjamín Prado, 2011.

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  81. El Pollito6/1/13 18:52


    Pío con vistas a eventuales encargos de condumio:

    “Hasta la vista”, Geoffrey Enthoven, Bélgica, 2011 (115 min.)
    “The deep blue sea”, Terence Davies, EEUU/Reino Unido, 2011 (98 min.)
    “La pequeña Venecia”, Andrea Segre, Italia/Francia, 2011 (100 min.)
    “Blue Valentine”, Derek Cianfrance, EEUU, 2010, (114 min.)
    “Al nacer el día”, Goran Paskallevic, Servia/Croacia/Francia, 2012 (90 min.)

    Por lo que sé la pitanza es buena y podremos zamparla sin riesgo de ardores. Aunque, como siempre, algún avestruz asustador aparecerá por el majá enguellendo el pienso a parpadas y sin conocimiento, se dará el barrigazo y saldrá luego a la calle estirando mucho el cuello y poniendo pico de estreñío.

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  82. El Gorila de la Niebla7/1/13 17:08

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.97

    MANIFESTACIÓN de leprosos,
    no autorizada,
    en la Gran Vía.

    Las fuerzas antidisturbios
    de Mesala
    han acordonado la zona.

    Ni rastro de Charlton Heston.

    Almudena Guzmán, “Zonas comunes”, pág. 9, Edit. Visor, Madrid, 2011

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  83. Ella ladel Garbo14/1/13 20:57

    CUENTOS DEL ALBERGADERO

    CONTACTOS CLASIFICADOS

    DE TÚ A TÚ
    Butaca. Busco culo que me caliente.
    Pantalla. Piel blanquísima. Recibo completamente desnuda. Un regalo para tus ojos.
    Palomita. Cómeme toda.
    Banda sonora. Escucha todas mis fantasías.
    Pasillo. Recórreme de arriba abajo. Encontrarás lo que buscas. Máxima discreción.
    Linterna. Busca pila que le ilumine el patio.
    Entrada. Estoy hecha un taco. Invítame salir.
    Sinopsis. Manoséame cuánto quieras. Gratis total.
    Teléfono móvil. Te haré vibrar.
    Socio heroico. Viciosón. Me lo trago todo.
    Proyeccionista. Muy profesional. Me va el rollo. No aceptes imitaciones.
    Taquillero. Universitario. Educado. Discreto. Serio. Tarifas a elegir.
    Crítico especializado. Busco sexo. A secas.
    Celuloide. No me corto ni un fotograma.
    Gallinero. El asiento ideal para tus huevos. Ven y a conóceme. No te arrepentirás.
    Blog. Me siento solito. Cuéntame tus obsesiones.
    Distribuidora. Estricta gobernanta. 400 € mínimo. Visa no.
    Proyector. Dotadísimo. Musculatura de hierro. Hago realidad tus más íntimos sueños.
    Sala Avenida. Madurita con mucha experiencia. Caliente. Muy necesitada. Hora y media de placer garantizado.
    Carretera a Jaraíz. Bonitas curvas.
    Chico. 55 años. Busca cinéfilos para trasladarse a Jaraíz. Una vez por semana. Ir al cine y lo que surja.
    Multiorgásmica. Busco interesados en ir Navalmoral martes (Aula de Cine) y Jaraíz jueves (El Gallinero).
    Anticrisis. Tú pagas por ver una, yo pago por ver otra. Llámame luego y nos las contamos. 902551369

    DIRECTORES
    Francis F. Sadomasoquismo. Sensaciones fuertes. Tremendo.
    Jim J. Sin límites. Sin control. Desahógate. Llámame todo lo que te apetezca.
    Ken L. Irlandés. Repetirás.
    Yimou. Chino. Complaciente. Satisfacción asegurada.
    Giorgos. Griego canino. Te voy a tratar como a un perro.
    Woody. ¿Te apetece oirme parlotear? 4´91 cent. minuto.

    PELÍCULAS
    V.O.S. Francés completo.
    Canadiense. 153 min. de metraje. Sin prisas.
    Japonesa. Exotismo oriental. Atrévete.
    Koreana. Sabor sandía.
    Argentina. Un enigma para tus oídos.
    Británica. Speak English
    Uzbeka. Déjate sorprender.
    India nativa. Bollywood. Marchosa. Con mucho ritmo. Chunari, chunari.
    Clásica. Madurita complaciente. Beso en blanco y negro.
    Dos españolas. Recién estrenadas. Muy taquilleras. Especial novatos y grupos familiares.
    Búlgara. Tímidos y ocasionales abstenerse.
    Norteamericana. Supernovedad. Todo natural. Sin apaños ni efectos especiales.
    China. Preciosidad oriental. Jueves y viernes a partir de la 21 h.
    Ciclos. 6 Películas. Guionazos de ensueño.
    Lituana. Preferentemente amantes del séptimo arte.
    Atanarjuak. ¿Nos lo montamos en mi iglú?

    VARIOS
    Astróloga. ¿60? ¿90? ¿Heróico? ¿Entrada ordinaria 5´50? No te rompas la cabeza. El Tarot de Julaima resuelve tus dudas.
    Telarañas. Ácaros. Polillas. Murciélagos. Solucionamos su problema sin andamios. 639081224

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  84. El Gorila de la Niebla15/1/13 18:20

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.98

    Ignoro si Chita tuvo algún Oscar. Sí lo obtuvieron Rin Tin Tin y la perra Lassie, pero Chita no tuvo ni su estrella en el Paseo de la Fama. Aunque lo importante es que, tras el estrellato cinematográfico, tuvo una vida feliz. No como otros animales que después de trabajar en el cine sufrieron una vejez o una muerte terribles. En el rodaje de “Babe”, murieron 48 cerditos porque los engordaban tanto que pronto quedaban inútiles; en el de “Las aventuras Chatrán”, fallecieron 65 felinos; hace pocos años la elefanta Akili murió de un infarto en el rodaje de la teleserie que protagonizaba, ya que, pese a haber sido adiestrada para subir por una rampa, a la hora de bajar no supo cómo hacerlo y murió del susto. En fin, no sigo enumerando desgracias. Solo una más: Leo, el león más famoso de los filmes de la Metro, terminó en un mísero hospicio para animales abandonados. Y, según reza en Internet —citando a La Stampa—, en ese mismo lugar terminó sus días, hace años, ¡la mona Chita!, que descansa detrás de una tapia, bajo una lápida sin nombre. O sea que la Chita fallecida hace ahora un año no era la verdadera Chita de las películas de Tarzán, o quizá era una de las varias Chitas utilizadas en el rodaje de la serie. Prefiero no saberlo. Para terminar este terrible año, prefiero imaginar a Chita dedicada al arte de la pintura en una reserva de chimpancés, rodeada de cariño y fingiendo taparse los ojos con las manos pero mirando, entre la rendija formada por dos dedos tramposos, las estupideces que seguimos cometiendo los humanos.

    Ana María Moix, “La mona Chita”, 2012

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  85. Dora Douglas19/1/13 23:31

    GAD ELMALEH (Marc Tourneuil): "Seguiremos robando a los pobres para dárselo a los ricos".
    COSTA-GAVRAS, “El Capital”, 2012

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  86. El Pollito20/1/13 17:53

    El canto de los Pájaros.

    Me pone sobre la pista mi querida amiga la Avefría.
    En las dos últimas películas que han pasado por pantalla, “Si quiero silbar, silbo” y “El artista y la modelo”, sus directores (Serban/Trueba), optan por no incluir en la banda sonora ningún elemento musical ajeno a los propios sonidos del contexto. Qué coincidencia, los protagonistas de ambas cintas viven envueltos ¡por el canto de los pájaros! Los dos son personajes en busca de libertad. Silviu observa el mundo desde el otro lado de una malla metálica, roñosa y carcelaria; mientras los gorriones vuelan y gorjean constantemente sobre su cabeza. Marc, ajeno a otra cosa que no sea la libertad propia del esfuerzo creativo, trata de crear una escultura postrera y total. El canto de las aves que pueblan la campiña pirenaica le acompaña, también, durante toda la película.
    Yo no sé, pero estoy ahora pensando si, estos hombres, no nos estarán queriendo decir que menos ruido, menos músicas celestiales, que la verdadera esperanza de libertad sólo se puede encontrar en el canto de los pájaros.

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  87. El Pollito20/1/13 18:01

    Introduzco una más en la saca del pienso:

    "El Capital", Constantin Costa-Gavras, Francia, 2012 (114 min.)

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  88. El Gorila de la Niebla22/1/13 21:08

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.99

    EL FINAL DE LAS HADAS

    Ya no creo en las hadas
    —les dijo Campanilla a sus amigas—.

    Y el suelo comenzó a llenarse
    de láminas delgadas
    y semitransparentes
    del tamaño de un pie.

    Cuando escuchó los gritos
    y se palpó la espalda,
    ya era tarde
    para reconocer su cobardía
    y enmendarla.

    Todas las alas quedaron convertidas
    en amasijo de magia triturada.

    Campanilla trabaja desde entonces
    en un supermercado.

    Y dicen que parece feliz.

    Julia Conejo Alonso, “Peces transparentes”, pág. 43, Edit. Hiperión, Madrid, 2012.

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  89. Iván Repollo Mugallo27/1/13 20:56

    ORACIÓN DEL CINÉFILO

    Señor, te pido:
    Entendimiento para comprender a Matteo Gorrone.
    Amor para perdonarle.
    Paciencia para no ser injusto con su película.
    Sabiduría para callar.
    Señor, te pido todo esto porque si apelando a tu generosidad infinita te pido fuerzas y me las concedes,le busco y le meto una hostia que le reviento.
    Amén.

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  90. Dora Douglas27/1/13 21:11

    DANIEL DAY-LEWIS (Abraham Lincoln): "¿Nacemos preparados para la época en que nos tocará vivir?".
    STEVEN SPIELBERG, “Lincoln”, 2012

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  91. El Gorila de la Niebla29/1/13 19:15

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.100

    En la cinta, el actor Walter Matthau asesora a un amigo que acaricia la idea de tener una aventura sin que su mujer se entere. Ante la sugerencia de utilizar el lecho conyugal aprovechando cualquier ausencia, el amigo confiesa su temor de ser sorprendido in fraganti en una situación de difícil salida. La respuesta se ilustra con una presunta experiencia propia: Matthau está en la cama con una rubia explosiva cuando se abre la puerta y entra la esposa con la bolsa de la compra. Su asombro no tiene límites y, con la boca abierta, sigue la evolución de los amantes que se visten tranquilamente y alisan en tándem la ropa de la cama. Cuando por fin reacciona y empieza a tartamudear, el marido ya está sentado en el sillón leyendo el periódico, mientras su amiga se desliza como un gato hasta alcanzar la calle. A partir de aquí la escena ya es idéntica a la de cualquier otro día. La única diferencia es la mirada del marido, por encima de las gafas: «Me preocupas, querida, aquí no hay ni ha habido nadie». Ésta, tras unos instantes para evaluar la situación, mira la bolsa que lleva en la mano y suspira: «Está bien… te prepararé la cena».
    No hay evidencia que no pueda ser corroída por una negación que decida, de antemano, ser lo bastante reiterativa e innegociable. Tengo en mis manos una piedrecita de condrita carbonácea de 30 gramos. En su interior hay inclusiones de hace 4.700 años… ¡antes de la formación de la Tierra sobre la que se apoyan mis pies! Es un pedacito del meteorito Allende, caído en Chihuahua (México) el 8 de febrero de 1969. Llevo cinco días paseando entre fósiles y minerales. Se calcula que más de ochenta mil personas, entre comerciantes, aventureros, coleccionistas, museólogos y científicos de todo el planeta, se han dado cita aquí en Tucson, para cambiar, comprar y vender piezas, ideas, historias y experiencias: medusas del Precámbrico, trilobites del Devónico, helechos del Pérmico, peces del Triásico, amonites del Jurásico, dinosaurios del Cretácico, insectos del Oligoceno, mamuts del Pleistoceno…, una concentración de evidencias apabullante sobre el pasado de la Tierra. Creyentes de todas las confesiones vigentes claman aquí por la autenticidad de sus tesoros. Y esto ocurre en Estados Unidos, un país donde el (tres veces) candidato a la presidencia, el demócrata Willian Jennings Bryan, lanzara, en los años veinte, una cruzada contra la enseñanza del darwinismo en las escuelas. El eco de aquella campaña aún resuena y, según una encuesta de Gallup de 1993, un 47 por ciento de los americanos opina que fue hace unos diez mil años (años de 365 días de24 horas), cuando Dios creó al ser humano ya bien acabado, tal y como hoy lo conocemos.
    ¡Y qué hacemos con la colosal evidencia del registro fósil? Pues negarla, como Walter Matthau en la genial escena.

    Jorge Wagensberg, “El gozo intelectual”, págs. 226/227, Edit. Tusquets, Barcelona, 2007

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  92. Dora Douglas5/2/13 23:19

    LEOPOLDO MARÍA PANERO: "El colegio es una institución penal donde te ayudan a olvidar la infancia”.
    JAIME CHAVARRI, “El desencanto”, 1976

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  93. El Gorila de la Niebla6/2/13 21:28

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.101

    Antes de comenzar el largometraje, en todos los cines de proyectaba el NO-DO, en blanco y negro. El protagonista era Franco, que salía pescando o inaugurando pantanos o recibiendo embajadores o en Montejurra con boina y un abrigo que le llegaba hasta los pies. Después rugía el león de la Metro. A la mitad de la película había un descanso y bajaba un gran telón lleno de anuncios. El que yo prefería era el de La voz de su amo, que tenía pintado un perro al lado de un gramófono. Como nos aburríamos, jugábamos en el telón al veo-veo. El descanso suspendía el tiempo del cine. Era un alivio cuando volvían a apagarse las luces y la vida continuaba en la pantalla. Y al llegar el FIN regresábamos al principio, al mundo de las cosas corrientes. Había que volver a casa, como si nada extraordinario hubiera sucedido, aunque acabáramos de ver cómo salía Ulises del Caballo de Troya o cómo saltaba el Zorro desde un tejado sin hacerse nada o a Marcelino Pan y Vino llevando de comer a un crucifijo. Pero llegaba el FIN y sanseacabó.

    Esperanza Ortega, “La cosas como eran”, Menoscuarto Ediciones, págs. 242, Palencia, 2009

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  94. Dora Douglas9/2/13 19:01

    LEOPOLDO MARÍA PANERO: "Durante la infancia vivimos, después sobrevivimos”.
    JAIME CHAVARRI, “El desencanto”, 1976

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  95. El Gorila de la Niebla11/2/13 22:21

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.102

    Si acaso le parecía poco, esas palabras dichas con tanta verdad —«el uno para el otro»— le saben a plenitud, porque también las entiende como «el uno al lado del otro»: no enfrente de la mujer, como él se situó siempre, sino a su lado… «¡La pareja etrusca!», recuerda de golpe, en una explosión interior.
    Ella sigue hablando:
    —… no hubiera podido enseñarte porque no sabía, porque nos engañan, y más en mi tiempo. Yo era una chiquilla leyendo novelitas en la peinadora donde trabajaba y viendo galanes de cine. Claro, me deslumbró el primer sinvergüenza que conocí: el Tomasso.
    El viejo se queda atónito al oírla. ¿Sinvergüenza el viejo marinero?

    José Luis Sampedro, “La sonrisa etrusca”, pág. 285, Edit. DEBOLS!LLO, Barcelona, 2010

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  96. El Gorila de la Niebla20/2/13 18:37

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.103

    De pronto, Luzbel, se volvió a Clorato y le preguntó:
    —¿Cree usted en mí?
    —No.
    —¿Por qué no cree usted en mí? Ha habido gentes en todas las épocas que han hecho de mi culto una verdadera religión.
    —No creo en usted —dijo Clorato—, porque no me aburro, porque no tengo tiempo de aburrirme. En la antigüedad la gente se aburría tanto, que necesitaba ese género de creencias y de religiones para distraerse. Las épocas en que los pueblos se han divertido más han sido en las cuales han hecho menos caso de sus religiones. Créame, amigo Luzbel: ahora no tenemos tiempo.
    —Es posible que prefiera usted ver jugar al croquet a una buena misa negra.
    —No me interesa ni el croquet ni la misa negra —respondió Clorato—. Sólo me importa estar de buen humor, el trabajar en cosas que me gusten, el controlar mi capacidad intelectual, el reírme de todo y el caer en tentaciones que realmente lo sean.
    —Es usted un demonio —dijo Luzbel riendo—. ¿No piensa usted nunca en el más allá?
    —Sí señor; pero enseguida me pongo a pensar en otra cosa. Y dígame Luzbel, ¿no intentará usted reconciliarse con su antiguo Señor?
    —Tal vez. Yo no le guardo rencor. Me echó, pero nadie está libre de equivocarse. Iré si me llaman.
    —Lo dice usted con poco entusiasmo.
    —¡Psch! La tierra no es tan mala como dicen algunos: el clima es bueno, las mujeres también; cuesta mucho dejar esto. Aquello, ¿sabe usted?, es más hogar, más para viejos. Lo que más se parece al cielo en este planeta es una partida de ajedrez en un casino de provincia.
    Habían vuelto al centro de la ciudad. Times Square rutilaba de anuncios luminosos.
    —Bueno, Luzbel, espero verle una de estas noches. Déjeme su número de teléfono.
    —Lo siento, señor Clorato —dijo el Ángel Caído—, me voy mañana a Hollywood. Me han llamado para hacer de malo en las películas.
    Hubo un apretón de manos y se separaron.

    Edgar Neville, “Don Clorato de Potasa”, págs., 251/252, Col. Austral, Espasa Calpe, Madrid, 1988

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  97. El Gorila de la Niebla27/2/13 19:53

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.104

    —¡Supongo que usted no habrá levantado nunca el brazo!
    La cuestión era directa y cruda. Tocante a saludar con el brazo en alto, me parece que fue en el descanso de un cine cuando tocaron los himnos. Después, ya puestos a saludar, habré saludado no sé las veces, porque lo mismo venía Millán Astray que pasaba el paso de la Verónica; incluso habían sacado un decreto, diciendo los grados del ángulo que tenía que formar el brazo en relación con el cuerpo.

    Antonio Pereira, “Todos los cuentos”, pág. 539/540, Edit. Siruela, Madrid, 2012

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  98. El Gorila de la Niebla5/3/13 20:17

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.105

    …,Jaime Brena está en la cocina de su departamento cocinando un churrasco que encontró perdido en su heladera y que, a pesar de su mustio color, lo salvará de bajar a comprar algo para la cena de esa noche. Las empanadas del mediodía y los buñuelos de banana de la tarde hace rato desaparecieron de su estómago, que está, otra vez pendiente de que alguien se ocupe de él. Mientras el churrasco se cocina se acerca al mueble donde tiene los pocos libros que compró o le regalaron después de la separación, y los DVD. Los DVD sí los recuperó, seguramente porque a Irina nunca le gustó el mismo cine que a él. ¿Qué cine le gusta a su ex mujer? ¿Le gusta el cine a ella? No está seguro, y le sorprende cómo se le van borrando de Irina no sólo la cara sino sus gestos, las anécdotas que compartieron…

    Claudia Piñeiro, “Betibú”, Pag. 190, Edit. Alfaguara, Madrid, 2011

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  99. Dora Douglas5/3/13 20:45

    CHARLES CHAPLIN (El barbero judío): “Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble, que garantice a los hombres trabajo, dé a la juventud futuro y a la vejez seguridad. Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el poder, pero mintieron, no han cumplido sus promesas, ni nunca las cumplirán…”
    CHARLES CHAPLIN, “El Gran Dictador”, 1940

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  100. El Gorila de la Niebla12/3/13 19:17

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.106
    En la cena el amigo
    evocó un cortometraje búlgaro. Una anciana vuelve
    de la compra caminando despacio. Se detiene
    ante el ascensor averiado, duda un instante, y
    sube luego, ascenso que la cámara sigue a tiempo
    real hasta el noveno piso; cuando al fin llega
    y va a sacar la llave, la bolsa se le escurre y rueda todo
    escaleras abajo. La mujer entra en casa y le explica
    al marido. Apiadado, se incorpora y se sienta
    al borde de la cama. «¿Dónde están mis
    zapatos?» «Cómo puedo saberlo», le responde, «si
    hace tres meses que no te levantas.» Y ahí de acaba
    el corto.

    (¿La fuerza de una imagen es efecto del punto
    en que se cruzan las asociaciones, o es sólo su pureza
    la nitidez extraña y viva de una impresión?)

    Olvido García Valdés, “Lo solo del animal”, pág. 57/58, Tusquets Editores, Barcelona, 2012

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  101. Dora Douglas20/3/13 17:20

    SEAN PENN (Cheyenne): "Casi sin darnos cuenta pasamos de una edad en la decimos «mi vida será así» a otra en la que nos resignamos a decir «así es la vida»”.
    PAOLO SORRENTINO, “Un lugar donde quedarse”, 2011

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  102. El Gorila de la Niebla20/3/13 17:23

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.107
    …Ya no podía ir por las noches a Ҫukurcuma a verla, pero quedábamos cada dos tardes e íbamos al cine.
    Cuando era niño también me gustaba mucho la frescura de los cines de Beyoğlu cuando en los meses de primavera iba haciendo más calor en las calles. Primero Füssun y yo nos encontrábamos en Galatasaray y escogíamos un cine mirando las carteleras, comprábamos las entradas y entrábamos en el oscuro, fresco y solitario cine, nos sentábamos por atrás lejos de las miradas a la luz que proyectaba la pantalla, nos cogíamos de la mano y veíamos la película con la tranquilidad de quienes tienen a su disposición un tiempo infinito.
    En cierta ocasión, en los primeros días de verano, cuando los cines empezaban a programar sesiones dobles e incluso triples por el mismo precio, me había sentado estirándome los pantalones, había colocado a oscuras en el asiento vacío de al lado el periódico y la revista que llevaba y cuando llegó el turno de buscar la mano de Füsun para cogérsela, su hermosa mano se posó en mi regazo como un gorrión impaciente, sobre mi vientre, se abrió por un instante como si preguntara “¿Dónde estás?”, y en ese momento la mía, más rápida que mi espíritu, aferró ansiosa la suya...

    Orhan Pamuk, “El museo de la inocencia”, pág. 560, Edit. Mondadori, Barcelona, 2009.

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  103. Ella Ladel Garbo21/3/13 19:04


    MICRORELATOS II

    ALBOROTO
    La escandalera que se formó a la puerta del cine fue de órdago. Melecio Cancio no lo entendía. Se había pasado más de veinte minutos haciendo cola. Cuando llegó su turno, la señora de la ventanilla le había cobrado siete pesetas por la entrada. Luego, cuando trató de pasar a la sala, un tipo mal encarado que permanecía apostado junto al portón, le había arrebatado el papelito y, sin contemplaciones, se lo había roto por la mitad.

    BOSQUE
    Muchos eran los árboles del bosque. A todos les gustaba el cine. Pero no podían ir, las raíces que los tenían amarrados al suelo se lo tenían prohibido.

    CANDILEJAS
    Eso va a ser que a las candilejas les gusta poco el cine porque en cuanto empieza una película, cierran los párpados y se quedan dormidas.

    PALIDEZ
    Hay que ver lo pudorosas son las pantallas, se descorren las cortinas, notan que todo el mundo las contempla tan desnudas y se ponen paliditas, paliditas…


    THE END
    Y que decir sobre el final de las películas. Sobre este tema caben pocas discusiones. Los finales están donde están, de modo que, cuando llega un final, se encienden las luces y todo el mundo para casa. Punto y final.

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  104. El Gorila de la Niebla4/4/13 20:23

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.108

    Mientras el avión se detenía frente a la puerta de embarque una noche de verano de 1974, la mano de Karin se deslizaba hacia su mochila para extraer algunos objetos. Una boina negra que se puso de tal manera que le cayera sobre un ojo, un lápiz de labios rojo con el que pudo pintarse la boca sirviéndose de la ventana como espejo —había oscurecido en Toronto— y una larga boquilla negra preparada para apretarla entre los dientes cuando llegara el momento. La boina y la boquilla las había birlado del disfraz de Irma la Dulce que su madrastra había llevado en una fiesta de disfraces, y el lápiz de labios lo había comprado.
    Sabía que difícilmente podía imitar la pinta de una fulana mayor. Pero tampoco iba a parecer la niña de diez años que se subió en el avión al final del verano pasado.

    Alice Munro, “El amor de una mujer generosa”, pág. 205, Edit. RBA, Barcelona, 2009

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  105. El Gorila de la Niebla4/4/13 20:25

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.109

    Exigencias del guión

    Ensayaban para hacer de muertos. El director del casting los había elegido porque eran pálidos y de pómulos prominentes pero también porque habían estudiado en la London Theatre Academy. Se necesitaba una intensa preparación para hacer un buen papel de muerto, no valía una actuación tan poco creíble como la Peter Sellers en “El Guateque”, por ejemplo. Tenían que saber contener la respiración, permanecer inmóviles, no pestañear ni tragar saliva… técnicas que sólo se enseñan en el extranjero. Al cabo de unas semanas, la única mujer del grupo de los muertos se rindió, dijo que no podía seguir por problemas de salud. Sin embargo los hombres, siempre más obstinados, siguieron aguantando las largas sesiones sin rechistar. Hasta que, por fin, bordaron el papel. Lo peor era ese olor dulzón que desprendían.

    Chelo Sierra, “El síndrome de Peter Pan”, relato nº 29, Edit. Cuatro Péndolas”, Madrid, 2012

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  106. Dora Douglas6/4/13 9:59

    ZAS GILFORD (Gus): “Un hombre con una biblia es tan peligroso como un hombre con un revólver”
    MATTHEW LEUTWYLER, “The River Why”, 2010

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  107. Ella Ladel Garbo6/4/13 19:51

    ORACIÓN

    Gran Sala Avenida, la de la calle peatonal,
    acuérdate de nosotros.

    Gran Sala Avenida, la de Jaraíz de la Vera,
    acógenos en tu seno.

    Gran Sala Avenida, la del ambigú vacío, inhabitable y triste,
    ten piedad de nosotros.

    Gran Sala Avenida, la de los lavabos con olor a Zotal y los portones de madera,
    perdona nuestros pecados.

    Gran Sala Avenida, la que durante las mañanas de mayo
    escucha atenta la algarabía aérea de los vencejos,
    presta también atención al clamor de nuestros ávidos corazones.

    Gran Sala Avenida, la que mira como florece el naranjo,
    agasájanos con tus frutos.

    Gran Sala Avenida, la de las funciones para niños,
    dales cobijo y protégelos con el abrazo de tus muros.

    Gran Sala Avenida, la que guarda en su hornacina
    al proyector renqueante y anciano,
    dile que le veneraremos siempre.

    Gran Sala Avenida, templo de murciélagos y telarañas,
    que la luz poderosa y eléctrica de tu rosetón nos ilumine.

    Gran Sala Avenida, la de las noches sin calefacción,
    abriga nuestros corazones.

    Gran Sala Avenida, la de las sinopsis fotocopiables y volanderas,
    permite que su voz evangelizadora nos saqué de la ignorancia.

    Gran Sala Avenida, la de las lámparas mortecinas y los muros deshabitados,
    sálvanos de todo mal.

    Gran Sala Avenida, la de las cicatrices blancas,
    cura nuestras heridas.

    Gran Sala Avenida, la de las cortinas raídas,
    haz de nosotros seres humildes.

    Gran Sala Avenida, la que tiene por vecino a un kiosco,
    que no nos falte la caricia dulce de tu beso.

    Gran Sala Avenida, la que trata con amor a los espectadores,
    haznos partícipes de tus dones.

    Gran Sala Avenida, la desahuciada,
    no permitas que seamos víctimas de los desahuciadores.

    Gran Sala Avenida, la tapizada de rojo,
    sácanos de la rutina.

    Gran Sala Avenida, la de la calle peatonal,
    acuérdate de nosotros.

    Gran Sala Avenida, la de Jaraíz de la Vera,
    líbranos de todo mal.

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  108. El Gorila de la Niebla8/4/13 21:07

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.110

    LLORAR EN EL CINE

    La película tiene que ser como es debido: nada intelectual, fácil de seguir, previsible, clara como el agua. O una historia de amor o nada. Sentarse muy cerca para no perderse ni una coma, fundirse en la pantalla, olvidarse de todo. Creer, en fin, que todo lo que se está viendo es verdad, grande. Hermoso y absolutamente triste. Volverse sentimental, romántico, sensiblero. Del todo, si no, no es cine. No mantener, por lo tanto, una distancia crítica, ni esa seriedad tan triste. Rechazar por sistema toda desconfianza, todo interrogante. Querer ser público bueno. Con valentía y decisión.
    Y entonces, cuando los amantes se separan, cuando muere la protagonista, cuando triunfan los asesinos, el mal o la estupidez, cuando se rompen los sueños, cuando se desgarran los corazones, cuando los violines tocan en tono menor y suenan las percusiones, llorar, sinceramente. Con grandes lagrimones. Sin reflexionar, sin tener vergüenza. Cálida, intensa e interminablemente. Sentirse desesperado y tranquilo a la vez, arrastrado por la historia, incapaz de la menor resistencia, destrozado por la pena, dichoso por permitir que brote, despreocupándose de todo lo demás.
    En estos tiempos propensos al cinismo, la frialdad, la denigración y la burla, conviene experimentar los buenos sentimientos de manera voluntaria y libre. Sin cálculos. Por el mero placer de hacerlo. Esta orgullosa pusilanimidad de las lágrimas que se creen inocentes oculta un placer especial, un abandono de las barreras, una pérdida temporal de los blindajes.

    Roger-Pol Droit, “101 experiencias de filosofía cotidiana”, pág. 106, Edit. Grijalbo, Barcelona, 2003

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  109. Dora Douglas28/6/13 17:31

    ALBERT FINNEY (Mark): “¿Qué clase de personas son las que se pasan horas sin tener nada que decirse?”
    AUDREY HEPBRURN (Joanna): “¡Los matrimonios!”
    STANLEY DONEN, “Dos en la carretera”, 1967

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  110. El Gorila de la Niebla28/6/13 17:35

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.119

    EDÉN

    morirme de gusto los días
    de lluvia bailar mientras hace
    la comida mirarla soltar

    la mano tocarla morirme
    de gusto escalera pasillo cines
    de barrio dos cincuenta programa

    doble morirme de gusto los días
    de lluvia de cocina de orgasmo
    de platos fregados a medias de urgencia

    de manos comida escalera pasillo
    de cines de barrio programa doble
    dos cincuenta los días de lluvia

    los días de lluvia y de su cuerpo

    Pablo García Casado, “Fuera de campo”, pág. 38, edit. Visor, Madrid, 2013

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  111. El Gorila de la Niebla1/9/13 12:48

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.120

    «Cuando Fortuna hace girar su rueda hacia abajo, vete al cine y disfruta más de la vida.» Ignatius estaba a punto de decirse esto, cuando recordó que iba al cine casi todas las noches, girase como girase la rueda de la Fortuna.

    John Kennedy Toole, “La conjura de los necios”, pág.63, Edit. Anagrama, Barcelona, 1982

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  112. El Pollito7/9/13 19:08

    Como requiere la ley natural del Gallinero, las buenas noticias son anunciadas por el bramido de los truenos un impreciso día de septiembre. Esta tarde, la cerámica que retenía a los densos nubarrones que se cernían desde hace días sobre la granja ha quedado cuarteada. Las primeras lluvias se derraman incontinentes sobre el suelo reseco. Las aves que deambulaban perezosas a orillas de la garganta corren hacia el gallinero en busca de abrigo. Llueve, se acabó el alimentarse de briznas resecas y moscas perreras, en cuanto la tierra se ablande y se formen los primeros charcos gruesas lombrices de carne magra saldrán de su letargo en los profundos estratos del subsuelo para ascender hasta la superficie. La prole del corral ahueca el plumaje, yerguen las crestas, las gargantas cloquean gozosas en espera del banquete.
    Propongo que el festín comience por estos mirucos:

    “En la niebla”, Sergei Loznitsa, (drama) Bielorusia, 2012
    “Rebelle”, Kim Nguyen, (drama) Canadá, 2012
    “Hannah Arendt”, Margarethe von Trotta, (histórica) Alemania, 2012
    “Gloria”, Sebastián Lelio, (drama) Chile, 2012
    “Superstar”, Xavier Giannoli, (comedia) Francia, 2012
    “El hombre de hielo”, Ariel Vromen, (thriller) EE.UU., 2012
    “La caza”, Thomas Vinterberg, (drama) Dinamarca, 2012
    “Solo el viento”, Beredek Fliegauf, (drama) Hungría, 2012
    “El estudiante”, Santiago Mitre, (política) Argentina, 2011
    “Tomboy”, Céline Sciamma, (adolescencia) Francia, 2011
    “La mirada invisible”, Diego Lerman, (drama) Argentina, 2010
    “La mejor oferta”, Giuseppe Tornatore, (intriga) Italia, 2013
    “Bárbara”, Christian Petzold, (Guerra Fría), Alemania, 2012
    “Searching for Sugar Man”, Malik Bendjelloul, (documental) Suecia, 2012

    Ya huele a otoño. Ya huele a cine.

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  113. El Apache Chiricahua8/9/13 18:29

    Hay varias películas que también podrían interesarnos:
    "El último concierto", de Yaron Ziberman y la trilogía "Paraíso" ("Amor", "Fe" y "Esperanza"), de Ulrich Seidl. Todas son recientes y puede que estén en las pantallas de las grandes ciudades. La primera es americana y las otras tres creo que alemanas.

    No digo todas, pero... ¿cabría alguna en el paquete del próximo curso?

    ¡Graciaaas!

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  114. En ciertos conciliábulos ginebrinos he dejado caer la idea de organizar un Ciclo de cuatro o cinco películas de esas que nos interesaría ver este año, pero bien apretaditas en el tiempo. El Ciclo de películas tendría una temática común y se programarían, como siempre, a razón de una por semana. Podríamos programarlo hacia el mes de noviembre o febrero y darle un cierto bombo (título, prensa, publicidad… cacarear más y más alto de lo que tenemos por costumbre). Es posible que así se anime a acercarse por el cine un poco más gente o por lo menos tendríamos un poco más de presencia.
    Aturdidos por efecto de los gintonic, nadie parece haber puesto objeciones. Pensadlo de aquí al lunes 16 en esos momentos pocos en los que os encontréis más serenos.
    Como yo soy tirando a abstemio ya me lo he pensado. Propongo que el Primer Ciclo “Más Pantalla” del CineClub el Gallinero tenga como temática “Historias de Mujer”, en principio podría incluir los siguientes títulos:
    “Gloria”, de Sebastián Lelio, 2012
    “Rebelle”, de Kim Nguyen, 2012
    “Bárbara”, de Christian Petzold, 2012
    “Hannah Arendt”, Margarethe von Trotta, 2012

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  115. Avefría9/9/13 22:01

    ¡Saludos a toda la buena gente!
    Acertada selección la de Gerardo. Tienen buenísima pinta las cuatro.
    Por mi parte, me gustaría sugerir estas cuatro películas para próxima programación:

    1. “Tabu” Miguel Gomes
    2. "Meteora" Spiros Stathoulopoulos
    3. "Viola", de Matías Piñeiro
    4. "Aujoud'hui"de Alain Gomis
    Por ese orden.


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  116. ¡Saludos de nuevo!
    Pensándolo mejor y pensando en los jóvenes, creo que pondría en el tercer lugar de la lista anterior,la película “Después de Lucía” del director Michel Franco.
    Mi propuesta queda, ahora, así:
    1. “Tabu” Miguel Gomes
    2. "Meteora" Spiros Stathoulopoulos
    3. “Después de Lucía” Michel Franco
    4. "Viola", de Matías Piñeiro
    5. "Aujoud'hui"de Alain Gomis
    Salud!!

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  117. El Gorila de la Niebla1/10/13 20:08

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.124

    Deslumbrada por tantas y tan maravillosas invenciones, la gente de Macondo no sabía por dónde empezar a asombrarse. Se trasnochaban contemplando las pálidas bombillas eléctricas alimentadas por la planta que llevó Aureliano Triste en el segundo viaje del tren, y a cuyo obsesionante tumtum costó tiempo y trabajo acostumbrarse. Se indignaron con las imágenes vivas que el próspero comerciante don Bruno Crespi proyectaba en el teatro con taquillas de bocas de león, porque un personaje muerto y sepultado en una película, y por cuya desgracia se derramaron lágrimas de aflicción, reapareció vivo y convertido en árabe en la película siguiente. El público que pagaba dos centavos para conpartir las vicisitudes de los personajes, no pudo soportar aquella burla inaudita y rompió la silletería. El alcalde, a instancias de don Bruno Crespi, explicó mediante un bando, que el cine era una máquina de ilusión que no merecía los desbordamientos pasionales del público. Ante la desalentadora explicación, muchos estimaron que habían sido víctimas de un nuevo y aparatoso asunto de gitanos, de modo que optaron por no volver al cine, considerando que ya tenían bastante con sus propias penas para llorar por las fingidas desventuras de seres imaginarios…

    Gabriel García Márquez, “Cien años de soledad”, pág. 257, Edit. RAE, 2007

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  118. Los Cuentos del Albergadero1/10/13 21:50

    MICRORELATOS III

    HABRÍA QUE ACLARARSE
    Con el tema ese de su nombre, el portón del cine se encuentra algo confundido. El caso es que el público, con sus caprichos, le tiene hasta los mismísimos tablones. Resulta que la misma gente que cuando entra desde la calle le llaman “La Entrada”, a la hora de despedirse le denominan “La Salida”.

    3D
    A Melecio Cáncio la realidad le parecía demasiado plana. Por eso, desde que hace tres meses fue a la ciudad a ver una película en 3D, no se ha vuelto a quitar las dichosas gafas.

    VELOCIDAD VITAL
    En 1920, tras ver a Douglas Fairbaks en el “Ladrón de Bagdad”, Vicentito no comprendía por qué su vecino Gaspar, el mudo, se movía tan despacio.

    FAST FOOD
    Eran tantas las ganas que tenía de probar la comida rápida que se zampó una liebre.

    INFORMACIÓN
    Por el sistema de información del aeropuerto, una informadora acaba de informarnos de que no se dará más información.

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  119. El Gorila de la Niebla7/10/13 19:49

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.125

    NO SÉ POR QUÉ lloramos mejor con el cine
    que con el argumento de la propia vida
    pero cuando las luces
    se encienden cuando se abre la puerta
    los personajes salen y nos siguen
    asisten en silencio a nuestro diálogos
    a veces aplauden en general se aburren
    nos acompañan sufren con respeto.

    Andrés Neuman, “No sé por qué y patio de locos”, pág. 34, Edit. Pre-Textos, Valencia, 2013

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  120. El Gorila de la Niebla16/10/13 21:38

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.126

    En los tiempos en que había un cine en todos los pueblos, en Maverley también lo había, y, como tantos otros, era el cine Capital. Morgan Holly, además de ser el dueño, era el proyeccionista. No le gustaba tratar con el público, prefería quedarse en el cubículo de lo alto de la escalera dirigiendo la historia sobre la pantalla, así que naturalmente se irritó cuando la taquillera le dijo que dejaba el empleo porque iba a tener un hijo. Podría habérselo imaginado, porque la chica se había casado hacía seis meses y en esos tiempos no había que dejarse ver cuando empezaba a notarse, pero a Morgan le gustaban tan poco los cambios y la idea de que la gente tuviera una vida privada que la noticia lo tomó desprevenido.
    Por suerte, ella misma buscó a alguien que la sustituyera. Una chica de su calle le había comentado que quería encontrar un trabajo por las noches. No podía trabajar de día porque ayudaba a su madre cuidando a los hijos más pequeños. Era lo bastante lista para apañárselas en la taquilla, aunque un poco tímida.
    A Morgan eso no le importaba: no contrataba a una taquillera para que diera charla a los clientes.

    Alice Munro, “Mi vida querida”, pág. 75, Edit. Lumen, Barcelona, 2013

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  121. El Gorila de la Niebla21/10/13 23:02

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.127

    Y acaso porque con tanta niebla era difícil ver nada, no compramos ni un solo papel ni nada, cosa inaudita, porque en el rastro uno lanza las redes, y es raro que no acabe saliendo en ella algún pececillo incauto. Además el Rastro estaba vacío, sin duda porque la gente quedó amarrada a puerto por el mal tiempo, y no salió a faenar, como nosotros luego, hasta las dos y media de la mañana, viendo la gala de los Goya, interesados en dos asuntos. El primero, ver a una actriz que nos gusta mucho, y que protagonizó Las voces de la noche, sobre la novela de Natalia Ginzburg. Al ser una película española, nadie la ha visto. Creo que ni siquiera se llegó a estrenar en las salas, o si lo hizo, duró una semana. La actriz es pequeñita, muy guapa y discreta, quiero decir, que parece normal, sin esa tontería que se les pone a la mayor parte de los actores y actrices españoles, que no saben hablar en público sin tragediarse. En cuanto al segundo asunto, era este: el año pasado, los actores asistentes a la gala, por aquello de que los males nunca viene solos, se pusieron una pegatina en la que se leía: “No a la guerra”. En realidad era una manera de decir “No al gobierno de Aznar que nos ha metido en la guerra”, pero la recta, en la propaganda, nunca ha sido el camino más corto. Naturalmente el acto quedó reventado y no se habló de otra cosa que de las pegatinas, y poco o nada de las películas. A uno le parecía bien manifestarse contra la guerra, incluso estuvimos en la manifestación contra ella de unos días antes, a sabiendas de que esas cosas no suelen servir de mucho.

    Andrés Trapiello, “Miseria y compañía”, pág. 85, Edit. Pretextos, Valencia, 2013

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  122. El Pollo Morgan26/10/13 23:06

    ESA ESCENA EN LA QUE…

    Ahlo y Kia, dos niños laosianos, están sentados sobre el tronco de una palmera, se encuentran en plena selva, un territorio posbélico sembrado de minas y grandes obuses lanzados por la aviación que no llegaron a detonar.
    De pronto, Ahlo observa que, unas ramas más arriba, ajeno a su presencia, un simio de largos brazos toma el sol mientras se rasca apaciblemente la entrepierna. El niño saca su tirachinas, introduce un chinorro en la badana y apunta contra la espalda del mono. En un enternecedor gesto de compasión la niña le detiene:
    ―¡Déjale en paz, es el único mono que queda en toda selva!

    “The Rocket”, KIN MORDAUNT, Australia/Laos/Tailandia, 2013

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  123. El Gorila de la Niebla29/10/13 20:47

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.128

    El Tren Correo

    Me gusta ese tren de mercancías que en las películas del Oeste se detiene en una estación de madera, en medio de un paraje desolado. Por un lado de la pantalla aparece un joven rudo, caminando con botas embarradas. Nadie sabe de dónde viene. Descorre la puerta de uno de los vagones de ganado, echa dentro el fardo que lleva al hombro, se encarama de una zancada y sin billete ni salvoconducto parte en el convoy hacia un destino que desconoce. Ese mercancías está todavía dispuesto a cargar hoy a cualquier joven capaz de meter el futuro en la mochila y de tomar, sin preguntas, la vida como viene. Me gustaba aquel tren correo cuyo silbido desgarrado y dolorido oía en las noches de verano desde la cama, siendo adolescente. Su silbido era una llamada desde la lejanía, que te invitaba a soñar con Roma, París, Ámsterdam, con cualquier ciudad propicia para huir hacia la libertad…Me gustaba el Oriente Expres, con coches camas que contenían historias románticas, lleno de espejos velados con siluetas de ninfas, tocadores, el restaurante con tulipas y la cubertería de plata, cuyos pasajeros opíparos y felices siempre esperaban que durante el trayecto se cometiera un crimen de sangre mientras tomaban el té con pastelillos bajo valses de Viena. Pero el Oriente Expres es hoy el tren llamado La Bestia, que transporta carne humana hacinada desde el pozo de la miseria, a través de México, desde Veracruz a Ciudad Juárez cuyos pasajeros son asaltados, extorsionados, violados y solo esperan llegar a cualquier frontera sin ser baleados. Cada uno de aquellos trenes es hoy una metáfora de salvación ante el horizonte cerrado.

    Manuel Vicent, “El tren Correo”, 2013

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  124. El Gorila de la Niebla4/11/13 19:21

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.129

    Una tarde llevaron a Karen Karstedt al cinematógrafo Bioscop. El aire viciado molestaba físicamente a los tres, acostumbrados como estaban a la atmósfera purísima. El aire pesaba en sus pulmones y nublaba sus cabezas, mientras una vida múltiple trepidaba en la pantalla, ante sus ojos doloridos, sacudidos; era la vida divertida y apresurada que no se detenía más que para correr de nuevo, acompañada de una música que aplicaba la división del tiempo a la huida de las apariencias pasadas y que, a pesar de sus medios limitados, sabía tocar todos los registros de la solemnidad, la pompa, la pasión, el salvajismo y la sensualidad.

    Thomas Mann, “La montaña Mágica”, pág. 435, Edit. Plaza&Janés, Barcelona, 1993

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  125. El Pollo Morgan5/11/13 22:00

    ESA ESCENA EN LA QUE…

    Durante una de sus rondas nocturnas el guarda jurado Koistinen observa que un perro lleva atado varios días, sin comida ni agua, a la puerta de una cervecería.
    Entra en el local con el fin de amonestar a los dueños del animal. Los propietarios del can resultan ser tres individuos de cabeza rapada y grandes como vikingos que beben despreocupadamente al fondo de la taberna. Tras ser increpados por Koistinen esos sujetos le invitan a salir a la calle para discutir tranquilamente sobre el asunto. Salen los cuatro por una pequeña puerta trasera.
    La Cámara se queda ahí, parada en un largo plano fijo en el que sólo se nos permite ver esa puerta. El espectador no tiene acceso a lo que está ocurriendo fuera. Nada de violencia. Sin embargo, el movimiento abatible de la puerta y su intenso color rojo hacen inevitable imaginar la somanta de hostias que el bueno de Koistinen está recibiendo sobre el asfalto del callejón…

    “Luces al atardecer”, AKI KAURISMÄKI, Finlandia, 2006

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  126. Dora Douglas10/11/13 10:54


    AGUSTÍN GONZÁLEZ (Lorenzo, el pastor de ovejas): “Ustedes se preguntarán cómo me libre yo del Fin del Mundo. Pues la verdad es muy simple, yo me libre del Fin del mundo corriendo. Cuanto más se acercaba él, más corría yo…”

    JOSÉ LUIS CUERDA, “Total”, 1983

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  127. El Pollo Morgan10/11/13 12:34

    ESA ESCENA EN LA QUE…
    Corre el año 1966. Antonio San Román (Javier Cámara), un profesor de instituto viaja hasta Almería con intención de conocer a John Lennon; su líder musical se encuentra rodando en el Desierto de Tabernas la parodia bélica “Como gané la guerra”. En su periplo costero, Antonio, aparca el coche junto a una destartalada alquería. Un niño de unos seis, desnutrido y sucio, se acerca a la ventanilla del 850 con una escudilla de chumbos.
    —“Cómpreme uno por una peseta.”—le dice.
    Antonio le sonríe y responde:
    —“¿Pero tú no tendrías que estar en la escuela?”
    —¿La escuela? ¿Eso qué lo que es?— se sorprende el zagal.
    —¡Pues un lugar al que van los niños para aprender a leer y escribir!
    —Yo tengo que ayudar a mi madre—responde el chiquillo con resignación.
    El profesor se gira hacia atrás y tras revolver entre los asientos traseros saca un balón de fútbol, un buen balón de reglamento cosido en cuero, que ofrece por la ventanilla a modo de pago.
    El muchachín mira el balón sin ningún atisbo de alegría, como quien mira a un sapo. No sonríe, no se le ilumina la cara. Observa al protagonista con ojos tristes y le replica:
    —¿Y pa comé…?

    La España mísera y hambrienta, tal y como nos la relató Juan Goytisolo en “Campos de Níjar”.

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  128. Doña Petronila4/2/14 14:31

    ¡Suerte tiene ese Don Silvestre de que aún rijan leyes de cuando los rojos! Dentro de poco la gente de esa calaña recibirá su justo merecido, que no es otro que ser condenado, en plaza pública, a pendulear de la soga hasta su muerte. ¡Habráse visto el tío sinvergüenza! ¡Vaya ejemplo para los niños católicos!

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  129. avefría7/9/14 19:51

    Señor Pavo:
    Después de ver a Xavier Dolan en “Los amores imaginarios”, coincido con usted en otra película de su lista: "Mommy", la última cinta de este jovencísimo director.

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  130. El Gorila de la Niebla8/9/14 20:47

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.157
    ARAGONESES 2

    Cuentan que Buñuel en el 61,
    cuando le dieron la Palma de oro en Cannes
    por Viridiana,
    volvió a Zaragoza y a Calanda por unos días.

    En el Paseo Independencia
    un señor, al que Buñuel parecía conocer,
    se paró a saludar diciéndole:
    Don Luis, la última película suya,
    flojica, eh, flojica…

    Ángel Pestime, “El desierto avanza”, 1997

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  131. El Pollo Morgan15/9/14 22:43


    ESA ESCENA EN LA QUE…
    La ineptitud y la desidia del “estamento científico” hacen que una sustancia química mutágena y altamente peligrosa acabe en aguas del rio Han. Un “descuido” que, con el tiempo, provocará la aparición de un monstruo que se ensañará con la ciudad de Seúl causando estragos y asolando la vida de sus habitantes.
    El gobierno, incompetente y paralizado, es incapaz de reaccionar para dar adecuada respuesta al gravísimo problema y poner fin a los desmanes de la bestia. Unos pocos ciudadanos no se resignan y plantan cara al bruto. Las atolondradas autoridades, sin saber qué hacer, se dedicarán a hostigar y perseguir a estas gentes que luchan con lo poco que tienen a mano para intentar sobrevivir.
    Son dos escenas, ambas muy similares, las que quiero destacar. Al comienzo de la película, en la primera aparición del “engendro”, mientras la muchedumbre huye despavorida dos jóvenes trataran de ahuyentarle a base de lanzar señales de tráfico y adoquines que arrancan de las calles. En las secuencias finales, con ayuda de un indigente, conseguirán acabar con “la Cosa” arrojándole cocteles molotov en un encadenamiento de acciones propio de una revuelta callejera.
    La película, que fue estrenada en 2006, tiene algo de parábola. Pocos meses después se desataba una hecatombe de escala internacional que pondría en jaque las economías de la mayoría de los países de economía avanzada. La “Crisis”, una bestia que iría creciendo con el paso de las semanas devorando a su paso las haciendas, vida y esperanzas de amplias capas de la sociedad. Ciudadanos de todo el mundo tomaron las calles solicitando a sus gobernantes que saliesen en su defensa. Como en la película del director coreano, los mandamases, en vez de acometer contra el depredador que la había engendrado, léase sistema económico y financiero basado en un capitalismo salvaje, se dedicaron a mirar para otro lado y a recortar derechos a la ciudadanía en tanto descalificaban, reprimían y apaleaban a aquellos que demandaban soluciones.
    ¿De qué nos estaba advirtiendo el señor Boog Joon-Ho con su metáfora? ¿Acaso de que no debíamos fiarnos? ¿Insinuaba que de nuestros dirigentes políticos no podíamos esperar más que desolación y miseria? ¿Nos estaba señalando que la única y desesperada solución para acabar con el “mal” pasaba únicamente por salir a plazas, bulevares y avenidas para organizar la autodefensa a base de barricadas, pedradas, ladrillazos y botellas cargadas con líquido incendiario? No lo sé, por eso lo pregunto.

    “The host”, BOOG JOON-HO, Corea, 2006

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  132. El Gorila de la Niebla18/9/14 22:52

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.158

    Los jueves por la tarde iba al cine con la doncella, pero no disfrutaba con las películas, porque los actores estaban demasiado delgados. Se pasaba hora y media en la sala a oscuras aguardando ansiosamente a que apareciese alguien con aspecto de disfrutar comiendo. Para Anna, Bette Davis no pasaba de ser una mujer con aspecto de no comer bien. «¡Están todos tan flacos!», decía al salir del cine.

    John Cheever, “Relatos 1”, pág. 20, Edit. Planeta, Barcelona, 2006

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  133. ELLA LADEL GARBO22/9/14 22:14

    LOS CUENTOS DEL ALBERGADERO.

    PARANORMALIA
    Un profesor de la Universidad de Manchester afirma haber fotografiado a verdaderos cinéfilos levitando. Lo cierto es que, según las instantáneas publicadas, y hasta que se determine si se trata o no de un fraude, las criaturas que aparecen en las fotografías bien podrían representar a estos seres legendarios. Se trata del profesor John Heart, de 53 años, Director del Instituto para la Investigación e Innovación en Arte y Diseño de Manchester. “Fue impactante. A la salida de una sala muy pequeña, con capacidad para 25 0 30 personas, ubicada en un lóbrego callejón cerca del antiguo matadero, hice una toma doble mientras intentaba retratar ambientes nocturnos. En un primer momento pensé que se trataba de murciélagos, pero enseguida pude observar que no tenían el mismo aspecto”, ha afirmado. Heart añade que a la vista de las imágenes publicadas en su informe, “los lectores pueden decidir por sí mismos lo que son estos extraños seres que aparecen suspendidos en el aire”. La controversia en el Reino Unido ha provocado que este hecho, considerado propio de los cuentos infantiles, esté ahora ocupando foros de debate entre creyentes y no creyentes.

    LA POLÍGLOTA
    La protagonista de nuestra siguiente historia es, en sí misma, la noticia. Se trata de una mujer de unos 25 años de edad, que fue encontrada en un polígono industrial de Salamanca por agentes de la Policía Local charra. La peculiaridad de esta persona es que no recuerda nada de su pasado. La joven, que habla varios idiomas, no portaba en el momento de ser localizada documento de identidad alguno. Al parecer es capaz de comunicarse con fluidez en coreano, polaco, japonés, ruso, eslovaco, italiano y checo. Además, su inglés y su francés son sorprendentemente buenos, aunque se descarta que pueda proceder de un país francófono o anglosajón debido a su marcado acento castellano. La policía, en coordinación con otros cuerpos de seguridad y de la Interpol lleva cuatro meses investigando a esta mujer sobre la que aún no se ha podido establecer ningún dato salvo que en uno de los bolsillos de su chaqueta portaba varias entradas del Cine-Club Universitario Salmantino, local en el que se exhiben películas exclusivamente en versión original.

    PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL
    La Cátedra de Psicología Comparada de la Universidad Complutense de Madrid pretende estudiar el impacto que las películas del director Lars Von Trier tienen el cerebro humano. Para llevar a cabo el experimento han sido seleccionados dos gemelos idénticos, Arcadio y Macedonio Morenilla, que participaran voluntariamente en el proyecto de un año de duración a partir de octubre de 2014. La prueba consistirá, básicamente, en mantener a uno de ellos paseando y tomando cañas por la calle, mientras se mantiene al otro encerrado en una sala cinematográfica viendo una y otra vez la filmografía completa del gran danés. Los científicos esperan poder concretar de una forma más exacta los cambios experimentados por la mente humana al verse sometida a situaciones extremas durante prolongados períodos de tiempo.

    CIRUGÍA CARDIOBASCULAR
    Según un reciente estudio desarrollado por la profesora Shanon Kaplan del Instituto de Investigaciones Cardiológicas de la Universidad de Northeastern, en Boston (Massachusetts), ha quedado demostrado que cuando los ratones de laboratorio que se han sido sometidos a complicadas operaciones de corazón tienen posibilidad de escuchar música de bandas sonoras de películas románticas, se curan antes.

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  134. El Gorila de la Niebla28/9/14 8:46

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.159

    Casi cada viernes por la noche la familia Gray se vestía de punta en blanco y se dirigía, los padres delante y los hijos dos pasos por detrás, al cine Alhambra, un granero convertido en teatro de variedades que se hallaba en la esquina de un callejón sin salida en mitad de la calle Mayor. Allí se sentaban los cuatro, uno al lado del otro, en los asientos de libra y seis peniques, los mejores del local, para contemplar las mejores ofertas de Parametro, Warner-Goldwyn-Fox o los Estudios Gauling y Eamont. ¿Qué voy a decir de los desaparecidos cines de nuestra juventud? El Alhambra, a pesar de los escupitajos en el suelo de madera y la atmósfera de humo de cigarrillos y aire estadizo, era para mí un lugar eróticamente sugerente. Admiraba sobre todo la magnífica cortina escarlata, ondulada en suaves curvas y con delicados flecos dorados, que me hacía pensar inevitablemente en la dama de Kayser Bondor y su vestido plisado y su viso de encaje. Aquella cortina no se alzaba, como debía ocurrir en los tiempos en que había espectáculos de variedades, sino que se separaba en su mitad y se recogía a cada lado con un susurro leve y sedoso, mientras las luces se apagaban lentamente y los gañanes que ocupaban los asientos de cuatro penique se ponían a silbar como cacatúas y producían una percusión como de jungla en la madera del suelo con los tacones de los zapatos.

    John Banville, “Antigua luz”, pág. 151, Edit. Alfaguara, Madrid, 2012

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  135. El Pollo Morgan3/10/14 21:24

    ESA ESCENA EN LA QUE…
    «A veces las películas proponen una vida más allá de su clausura. Una prorroga encaramada a los largos títulos finales. Algunos espectadores se los pierden por la rutina de alcanzar la puerta, o lo impone la sala con abrupto encendido de luces. En “La gran belleza” no sería recomendable en absoluto esta cancelación: durante varios minutos los créditos se solapan a una navegación majestuosa por el Tíber, con una cámara que vuela sobre el agua, lenta, demorada, atravesando puentes en las primeras horas de un día limpio bajo el cielo azul, mientras la música hipnótica de Lele Marchitelli envuelve imágenes y mirada. Queda una Roma serena a ras de agua, con los edificios nobles atisbados en contrapicado fugaz.
    Es la gran belleza de la cuidad, o al menos su promesa desde esa calma del día que comienza mientras finaliza la película…»
    (Tomado de Jorge Praga, El Norte de Castilla, pág. 52, Sábado 08.02.14)

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  136. El Gorila de la Niebla4/10/14 7:40

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.160

    THE END

    The end. Final. El fin.
    Cuando terminan toda las batallas.
    Y todos los amores consiguen ser felices,
    desgraciados o inútiles. Los héroes
    destruyen sus hazañas para mentir de nuevo.
    Y se encienden las luces. Y nos quedamos solos.
    Con un olor a ozono y a domingos perdidos.

    Manuel Sánchez Chamorro, “Crucigramas”, 1996

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  137. El Gorila de la Niebla15/10/14 20:27

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.161

    El imperceptible contacto me trae la imagen. En la oscuridad del cine, Leonor me mordisque la oreja, me lame, introduce la punta de su lengua, cálido y terso berbiquí, en el agujero del oído, suena ahí dentro amplificado, mezcla de rumor y chasquido. El móvil calor húmedo cosquillea en el cartílago, y la sensación vibrante, caliente y pegajosa, se trasmite como un escalofrío al resto del cuerpo y corta la respiración, o, para ser más preciso, me levanta la polla, aunque es verdad que respiro de forma entrecortada como una máquina de tren.

    Rafael Chirbes, “En la orilla”, pág. 311, Edit. Anagrama, Barcelona, 2013.

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  138. ELLA LADEL GARBO20/10/14 21:47

    MERT FIRAT (Onur Rüştü): “La felicidad es todo aquello que perdemos”.
    YILMAZ ERDOGAN, “El sueño de la mariposa”, 2013

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  139. Feroz Khan24/10/14 23:55

    Señores y Señoras de "El Gallinero", todo un lujazo eso de disponer de medios económicos y humanos como para enviar destacado hasta Valladolid a un crítico tan competente como el Señor Jaht. Sus certeras y pormenorizadas crónicas se agradecen, sobre todo por aquellos que, debido a la falta de tiempo y a que no cobramos las suculentas dietas que tan generosamente se dispensan a otros, hubimos de contentarnos con pasar un magro fin de semana en la SEMINCI.
    Para el año que viene se decide quién va a los festivales a sorteo y aparcamos el viejo sistema de vaya el que realiza los mejores equilibrios sujetando el lapicero detrás de la oreja, porque puestos a cuestionar las reglas del CineClub habrá que cuestionarlas todas, hostia. Que digo yo que haber porque siempre tienen que ser los mismos los que disfrutan de privilegios...
    Y ya que hablamos de críticos...¿Qué pasa con nuestro sector de "Crítica "Especializada" en el Avenida. Llevamos tres películas y sin aparecer. Las butacas de las filas delanteras ya los están echando de menos.

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  140. Frango no churrasco24/12/14 21:59

    RELATOS SALVAJES
    Daniel Pérez Berlanga, vecino de Bronchales (Teruel), atacó a las 7.12 del viernes pasado la sede central de Partido Popular (PP) en pleno centro de Madrid. Utilizó su automóvil, un Citröen Xantia azul oscuro, para embestir a toda velocidad contra la puerta principal del edificio de la calle Génova. El conductor del vehículo consiguió arramblar con los bolardos que defienden la acera para atravesar las puertas de acceso y lograr finalmente quedar empotrado en el interior de la sede Popular frente a la escalera de subida a la primera planta. En el maletero del coche transportaba un artefacto explosivo compuesto de dos bombonas de gas adosadas a 5,8 kilos de nitrato amónico —un fertilizante común de fácil adquisición— mezclado con cierta cantidad combustible y un rudimentario detonador que el individuo, un parado de 37 años, había aprendido a confeccionar por Internet. Según consta en el informe policial, Berlanga, salió de Bronchales de madrugada, a mitad de camino hacia Madrid hizo un alto para ensamblar todos los componentes de su bomba. Afortunadamente, el explosivo no llegó a detonar, pero el caos reinó durante horas en el centro de la capital debido a el corte de calles, el cierre de varias paradas de metro y el tránsito de ambulancias y vehículos policiales. En su posterior declaración ante los agentes de la Brigada de Información el hombre precisó que “quería llamar la atención de los gobernantes por haberle arruinado la vida”. El presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy, acudió por la tarde a comprobar los daños. “Ojalá que estas cosas no vuelvan a ocurrir en España”, escribió estúpidamente el jefe del Ejecutivo en su cuenta de Twitter.
    Conviene saber que Daniel Pérez Berlanga es un ciudadano español que estaba en paro desde el mes de mayo fecha en que fue dejado en la puta calle tras un ERE en Utisa, empresa dedicada a los aglomerados de madera para la que trabajaba. Desde entonces había intentado conseguir otros empleos sin éxito. El hartazgo de Pérez Berlanga no es único, es la situación a la que se ven sometidos cientos, miles de ciudadanos cada día desde hace varios años, personas que se ven arrinconadas en la cuneta, que han tocado el límite víctimas de las tropelías cometidas por unos gobernantes defraudadores, estafadores y fraudulentos, capaces de entregarse sin condiciones a las exigencias de un sistema económico carente de escrúpulos, empeñado en la depredación salvaje de la vida, aspiraciones y economía de tanta gente. El desesperado intento de esta persona por llamar la atención de la clase política, a la que considera responsable de su situación, le puede costar ahora una acusación por terrorismo.
    Como verá, estimado señor Damián Szifrón, director de cine argentino, cada vez es más frecuente que la realidad supere la ficción. Al final de su relato cinematográfico un nutrido grupo presos felicitaba el cumpleaños a Simón Fiher, alias “Bombita” (Ricardo Darín), el protagonista de la historia.
    Desconozco qué estará pasando a estas horas en el comedor de la institución penitenciaria donde permanece ingresado Daniel Pérez Berlanga. Por mi parte, en unas fechas tan entrañables, aprovecho para felicitarle… la Nochebuena. Mis sentimientos de buen cristiano me mueven a ello.

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    Respuestas
    1. Yo también quiero felicitarle las Pascuas (desde mi ateismo más profundo), como creo que lo harán sus compañeros de prisión, muchos de ellos víctimas, como él, de injusticias y desgobiernos. Aprovecho para recordarle a Daniel, ahora que muchos celebran la conmemoración del nacimiento de un tal Jesús, que tiene antecedentes muy ilustres en esto de la denuncia social y la sonora protesta (no me creo la maldad de sus intenciones, de ser así hubiera arremetido a las doce del mediodía contra el edificio)...; precisamente, según los evangelios, el tal Jesús quiso también limpiar de hipócritas y corruptos un templo; y no se llevó las bombonas porque en aquella época aún no había nacido monsieur Bombonois, como todo el mundo sabe, el inventor del artefacto de color naranja.

      Yo también me alegro de que no hubiera explosión porque a esta hora ni él, ni la señora de la limpieza estarían vivos.

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  141. Dora Douglas11/3/15 19:10

    JOHN LITHGOW (Tío Benjamín): “Cuando convives con gente acabas conociéndola más de lo deseable”.
    IRA SACHS, “El amor es extraño”, 2014

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  142. Dora Douglas18/3/15 18:08

    “De adolescente quería ser como Alfred Hitchcock. Y lo he logrado en parte. ¡Mirad qué tripa tengo!”
    Bong Joon-ho (Director de cine coreano)

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  143. Dora Douglas14/4/15 16:24

    ANTHONY HOPKINS (Jack Lewis): “Leemos para saber que no estamos solos”.
    Richard Attenborough, “Tierras de penumbra”, 1993

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  144. El Pollito18/4/15 22:30

    Me lo comento el jueves un colega que estaba sentado en la butaca de al lado mientras lme enseñaba la sinopsis:
    — ¿Te has fijado que esta hace la película 365? ¡365 películas! ¡Un año entero viendo cine!

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  145. Dora Douglas25/4/15 23:51

    GRAHAM GREENE (Calvin “Muchas-cabras”): “¡Toda mujer tiene derecho a un poco de misterio, chico!”
    Duncan Tucker, “Transamerica”, 2005

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  146. El Pollito23/9/15 22:35

    Para el papeo pío:

    Españolas irrenunciables:
    “A Esmorga”, Ignacio Vilar, 2014, España
    “El mundo sigue”, Fernando Fernán Gómez, España, 1963
    “Un día perfecto”, Fernando León, España, 2015
    “El rey gitano”, Juanma Bajo Ulloa, España, 2015

    Americanas del sur irrenunciables (en castellano):
    “Relatos salvajes”, Damián Szifrón, Argentina, 2014
    “Una segunda madre”, Anna Muylaert, Brasil, 2024

    Otras irrenunciables:
    “El Gran Hotel Budapest”, Wes Anderson, EE. UU., 2014
    “La fiesta de despedida”, Tal Granit, Israel, 2014
    “El regreso a casa”, Zang Yimou, China, 2014
    “Las mandarinas”, Zaza Urushadze, Estonia, 2013
    “Los canallas”, Agnés Godard, Francia, 2013
    “Les combattants”, Thomas Cailley, Francia, 2014
    “Los caballos de Dios”, Nabil Ayouch, Marruecos, 2012
    “El padre”, Fatih Akin. Alemania, 2014
    “Workers”, José Luis Valle, México, 2013
    “White God”, Kornél Nundruczo, Hungría, 2014
    “The look of silenece”, J. Opprnheimer, Dinamarca, 2014
    “Aguas tranquilas”, Naomi Kawase, Japón, 2014
    “El país de las maravillas”, Alice Rohrwacher, Italia, 2014
    “Blind”, Eskil Vogt, Noruega, 2014
    “Boyhood”, Richard Linklater, Estados Unidos, 2014
    “Una paloma se posó en una rama”, R. Andersson, Suecia, 2014
    “Interstellar”, Christopher Nolan, Estados Unidos, 2014

    Tengo más, pero no me atrevo a escribirlas. No quiero ser denigrado por ansioso, glotón o goloso.

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  147. El Pollito24/9/15 23:21

    Añado otra por pura gula:

    “Phoenix”, Christian Petzold, Alemania, 2014

    Esta es una de las películas recomendadas por la señorita Pilkington en uno de sus correos al final de la pasada temporada. Supongo que es una película fácil de conseguir (Golem) y a precio asequible.

    Fue Premio FIPRESCI en el Festival de San Sebastián de 2014.

    Acaba de recomendármela un ganso asiduo del “CineClub Calle Mayor” de Palencia. Allí la han visto esta semana, y por lo visto con gran satisfacción por parte del vacceo.

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  148. El Gorila de la Niebla25/9/15 19:30

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.191

    El Cinexin y los Lumière

    Debía de tener unos cinco años cuando los Reyes Magos me regalaron el Cinexin. A mí, a mi hermano y a todo el vecindario, pues en aquella España de finales de los setenta los bienes infantiles solían ser comunales, como la muchacha que llevaba consigo al pueblo el alcalde de “Amanece, que no es poco”. El Cinexin era un artilugio de propiedades seudomágicas por mucho que sus rudimentos llevaran inventados más de ochenta años. Aquel objeto de plástico tenía un cargador para cintas, que encajabas a tientas. De su cuerpo sobresalía una manivela cuyo giro, y en combinación con una bombilla interior, generaba sobre la pared una animación del Pato Donald o de Mickey Mouse haciendo cabriolas. El plan te apañaba tardes enteras: invitabas a un par de vecinos, hundías la habitación en el misterio profundo de la oscuridad y una intensa luz se lanzaba contra la primera superficie sólida que le salía al paso. El ratón simpático rebotaba contra un muro o se descolgaba con un tirabuzón. Flipábamos.

    Michi Huerta, “Libro de cine para regalar”, Cap. I, abril, 2014

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  149. El Gorila de la Niebla29/9/15 22:53

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.192

    Pues bien, imagínate que una tarde, la víspera de Navidad, esperaba con mis dos hijitas a la puerta del cine «Rex» donde ponían una película de Walt Disney. La cola se componía de padres con sus hijos. Un poco delante de nosotros un hombre muy rígido, de cabello blanco, me llamó la atención. Esperaba solo, enfundado en un abrigo amarillo y con una bufanda gris polvoriento, Dirigía miradas furtivas a los niños que le rodeaban, como buscando uno determinado que estuviese disponible y con el que pudiese entablar conversación. Nuestras miradas se encontraron, era Lafaure.
    Volvió la cabeza bruscamente hacia otro lado, como un hombre sorprendido en flagrante delito. Le vi salirse disimuladamente de la cola. ¿Temía que un gesto demasiado marcado pudiese atraer nuevamente la atención sobre él y que le detuviesen? ¿Me había reconocido? Me hubiera gustado preguntárselo, como puedes figurarte, pero Thierry Lafaure se perdía ya, con sus andares de fantasma, entre la muchedumbre del bulevar.

    Patrick Modiano, “Tan buenos chicos”, págs. 32/33, Edit. Alfaguara, Madrid, 1985

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  150. ELLA LADEL GARBO3/10/15 13:02

    LOS CUENTOS DEL ALBERGADERO.

    ESPECTADORES

    Una espectadora que olvidó su paraguas.
    Un espectador con el brazo en cabestrillo.
    Una espectadora que camina a tientas.
    Una espectadora que salió con prisa del trabajo.
    Una espectadora que viene del secadero de pimientos.
    Una pareja de espectadores que llegan de recoger cerezas.
    Un espectador que, siempre que puede, se acomoda en la misma butaca.

    Un espectador que se sienta y se siente solo.
    Una espectadora a la que acompaña su amiga.
    Un espectador al que le gustan las películas en versión original.
    Una espectadora que no alcanza a leer la letra menuda de los subtítulos.

    Una espectadora que recogió en adopción a un perro de la calle.
    Un espectador que piensa en su gato.
    Un espectador que se ha quedado dormido.

    Un espectador al que se le averió la furgoneta.
    Una espectadora que se desplaza en bicicleta.
    Un espectador que carga con un casco de motorista bajo el brazo.
    Una espectadora que se lamenta de las dificultades para encontrar aparcamiento.
    Un espectador con el calzado húmedo.

    Una pareja de espectadores padres de una hija adolescente.
    Una espectadora que cada mañana cuida de sus nietos.
    Un espectador soltero (por el momento).
    Una espectadora que fue maestra y ahora está jubilada.

    Un espectador que tiene problemas con su teléfono portátil.
    Una espectadora con un desgarrón en la media.
    Una pareja de espectadores que antes de acudir al cine se han echado un buen polvo.
    Un espectador que conserva su carnet desde el 2002.
    Una espectadora que se queja de la falta de calefacción.
    Un espectador que critica la falta de interés que muestran las autoridades por la cultura.
    Un grupo de espectadores que a la salida se irán de cañas.
    Una espectadora enamorada.

    Un espectador que se ha traído un bocadillo.
    Un espectador que se levanta y se va porque no entiende nada de lo que pasa en la pantalla.
    Un espectador que guarda en el maletero del coche una cesta rebosante boletus.
    Una espectadora que mastica un chicle.

    Tres espectadores en las filas de atrás que se ríen por algo.
    Una espectadora que lleva una botella de agua en su bolso.
    Un espectador al que satisface el silencio que reina en la sala.
    Una espectadora a la que se le cae al suelo un guante de cuero.

    Una espectadora que accede a la platea sacudiendo de su abundante melena unos cuantos copos de nieve.
    Un espectador calvo.
    Una espectadora que padece insomnio.
    Una espectadora ataviada con un abrigo marca Desigual.
    Un espectador que necesitaría fumarse un pitillo.

    Un espectador que espera en la puerta.
    Una espectadora que charla con el taquillero.
    Un espectador que pasa y entra en el cine por pura carambola.
    Una espectadora desconocida.
    Un posible espectador que muestra interés por el cartel, crucificado con chinchetas, que se exhibe en el portón.
    Un espectador que no sabe casi nada de la película que ha venido a ver.
    Dos espectadoras que corren calle abajo porque llegan tarde.
    Una espectadora que recoge las sinopsis que se han derramado por el suelo.

    Un espectador que viene siempre.
    Una espectadora que está de vacaciones en Vilna.
    Un espectador que no puede venir casi nunca debido a sus obligaciones laborales.
    Un espectador que no va a venir porque, esta noche, los galácticos juegan otro “partido del siglo”.
    Un espectador que se fue a vivir a Andalucía.
    Un espectador al siempre echaremos de menos.
    Los espectadores de un humilde cineclub que sobrevive en un incierto lugar al sur de las laderas de Gredos.
    Los espectadores que sientan a mi lado.
    Esas son las personas con las que comparto una sesión de cine a la semana.
    Mis colegas.



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  151. Dora Douglas4/10/15 22:04

    RUTH WILSON (Madeleine): " «Si quieres saber de verdad cómo es la gente, cómo es cada persona, monta una guerra".
    Saul Dibb, “Suite francesa”, 2014

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  152. El Gorila de la Niebla7/10/15 21:24

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.193

    El cine sigue siendo una granada de mano en el cerebro, un beso en la ingle, un grito en medio de la calle que da el loco al que aún no extinguieron o hicieron ingerir una pastilla roja o azul para hacerle invisible como en Matrix. Pasolini lo vio pronto y tiró de la argolla muchas veces. Hay otro cine de ruido y furia, de pan y circo, de lobotomía y palomitas que emponzoña los ojos del presente. Pero ese cine es un batido de vainilla con mucha azúcar que empuja al sobrepeso, no el cóctel Molotov lleno de ácido sulfúrico y vaselina que entra primero suave y luego quema por dentro la barriga, las certezas, los consensos y lo poco sagrado que aún se esconde en nuestros ojos, en apariencia libres. ¿Resistirán los Verdi, los Golem, los Renoir? ¿Recordáis los Alphaville? Allí vi “el Festín de Babette”. Un secreto: las noches de luna llena, sed de besos y hambre de hummus en compañía, si entráis en el Ebla y le decís a Juan la contraseña os enseñará los letreros originales que lucía aquel cine con nombre de peli de Godard. Podéis llorar.

    Ramón Soria Breña, “Churros y cerveza en el Café Comercial”, 2015

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  153. Dora Douglas14/10/15 21:21

    LEMBIT ULFSAK (Ivo): “El cine es una gran estafa".
    Zaza Urushadze, “Mandarinas”, 2013

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  154. El Gorila de la Niebla16/10/15 23:15

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.194

    El 23 de marzo de 1971 es una fecha clave en mi vida sentimental. Tenía nueve años. Hacía tiempo que mi padre, Alberto, me calentaba la cabeza con Ingrid Bergman y, esa noche, me anunció que en la tele echaban “Recuerda”. Mi padre era un extraño caso de proletario de pueblo que, por puro afán de saber, había acumulado por su cuenta una cultura fuera de lo normal. El cine fue una de las muchas adicciones con que me alegró los días, e Ingrid la primera mujer que quiso compartir conmigo.
    Yo ya sabía qué era eso del amor. Cristina Galbó, en “Del rosa al amarillo”, me había trastornado el año anterior. Con la Ingrid Bergman de “Recuerda” me volvió a pasar y al verla luego en “Encadenados” enloquecí. Pero qué cosa tan bonita. No tuve más remedio que escribirle una carta para confesarle que me quería casar con ella. En el sobre puse “Ingrid Bergman. Hollywood”, la eché al buzón y me quedé tan ancho. Ella no me respondió y yo no he vuelto a pedir matrimonio a nadie…

    Luis Alegre, “Te querré siempre”, 2015

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  155. El Gorila de la Niebla22/10/15 22:28

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.195

    Por supuesto, durante el viaje nos dio tiempo a hablar de todo; o de casi todo: como yo también he tenido dieciocho años, sabía que un chaval de dieciocho años no acepta consejos de su padre, o por lo menos no acepta consejos explícitos, así que mi plan para aquel viaje consistía en no hablar nunca explícitamente del desconcierto de Raül, a menos que él lo sacase a colación, pero aprovechar cualquier oportunidad para hablar implícitamente de él. Recuerdo por ejemplo que conversamos sobre La jungla de cristal 5, la última película de Bruce Willis, que acababa de estrenarse en los cines y que, aunque no nos había gustado tanto como La Jungla de cristal 4, nos había gustado mucho, sobre todo porque en esta nueva entrega de la serie aparecía por primera vez el hijo del agente McClane, que era casi igual de bestia que su padre y que le ayudaba a salvar d nuevo el mundo salvando a los buenos y matando a los malos; y recuerdo que, mientras hablábamos de Bruce Willis (o del agente McClane) le dije a Raül que el Marco que Marco se inventó era el Bruce Willis (o el agente McClane) del antifranquismo y el antifascismo…

    Javier Cercas, “El impostor”, pág. 414, P.R.H. Grupo Editorial, Barcelona, 2014

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  156. Comparto con vosotros la idea de que "Papuzsa" es una magnífica opción para inaugurar la nueva temporada. Sin embargo necesitamos algo más para que Salo pueda poner en marcha un cartel algo más completo. Tras un laboriosa escrutinio de las muchas opciones que se ponen a nuestra disposición, por mi parte, propongo un listado sobre el que realizar un primer expurgo.
    Observareis que he incluido el documental "Pina", esta cinta de Wim Wenders fue en su momento por Juan Carlos, es una película de 2011 que por su contenido sigue siendo actual. Por diversos motivos creo que debiera estar incluida en el primer cartel. También está incluida "The look of silence" sugerida por Kike hace algún tiempo. Digo lo mismo.
    Naturalmente no se trata de una propuesta cerrada. Sería bueno que el resto de las aves cacareasen sobre sus gustos de maíz.

    “Papusza”, Joanna Kos-Krauze , Polonia, 2013
    “Workers”, José Luis Valle, México, 2013
    “El Gran Hotel Budapest”, Wes Anderson, EE. UU., 2014
    “Los canallas”, Agnés Godard, Francia, 2013
    “La fiesta de despedida”, Tal Granit, Israel, 2014
    “El regreso a casa”, Zang Yimou, China, 2014
    “The look of silenece”, J. Opprnheimer, Dinamarca, 2014
    “Una segunda madre”, Anna Muylaert, Brasil
    “Blind”, Eskil Vogt, Noruega
    “Boyhood”, Richard Linklater, Estados Unidos, 2014
    “Aguas tranquilas” Naimi Kawase
    “Mis hijos”, Eran Riklis, Israel
    “A Esmorga”, Ignacio Vilar, 2014, España
    “Les combattants”, Thomas Cailley, Francia, 2014
    “Los caballos de Dios”, Nabil Ayouch, Marruecos, 2012
    “El mundo sigue”, Fernando Fernán Gómez, España, 1963
    “Un día perfecto”, Fernando León, España, 2015
    “Regreso a Itaca”, Laurent Cantet, Francia, 2014
    “Pina”, Wim Wenders, Alemania, 2011
    “Tales”, Rakhshan Bani-Etemad, Irán, 2014
    “Carol”, Todd Haynes, reino Unido, 2015
    “Bande de Filles”, Celine Sciamma, Francia, 2014
    “Au nom du fils”, Vincent Lannoo, Bélgica, 2012
    “La distancia más larga”, Claudia Pinto, Venezuela, 2013
    “Conducta”, Ernesto Daranas, Cuba, 2014

    Un abrazo y feliz comienzo.

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  157. El Gorila de la Niebla28/10/15 23:02

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.196

    Cuando yo era niño, la gente, también los adultos, dedicaba mucho tiempo y esfuerzo a contar las películas, y así un producto de Hollywood, hecho y difundido gracias a las tecnologías más costosas, se convertía en lo más primario y lo más humilde, un cuento contado en voz alta en un corrillo. Cuando mi madre volvía de ver una película de mayores yo le pedía que me la contara con el máximo detalle. Algunos de los cuentos de miedo que más me han sobrecogido en mi vida me los contaba mi tío en la oscuridad del dormitorio que compartíamos cuando volvía de ver una película de vampiros o monstruos. El grado máximo de entusiasmo narrativo era cuando nos juntábamos en un grupo en el que todos habíamos visto la misma película, y competíamos los unos con los otros alzando la voz para rememorar la escena que más nos había gustado…

    Antonio Muñoz Molina, “Arqueologías del cine”, 2015

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  158. El Pollo Morgan3/11/15 20:29

    ESA ESCENA EN LA QUE…
    El último día del curso escolar, Sonay, Lale, Nur, Ece y Elma acuden a las playas del Mar Negro. Entre risas y juegos propios de adolescentes, disfrutan locamente de la playa con algunos compañeros de clase. Una vecina que las ha visto pone en conocimiento de la abuela la conducta indecorosa de las cinco hermanas. Con el propósito de despejar cualquier duda sobre la virginidad de las niñas, el tío Erol, las obliga a subir a bordo del todoterreno familiar y las conduce hasta un centro médico para que su “integridad” sea “revisada” por un médico. De regreso a casa el espectador es testigo de cómo el vehículo que transporta a las muchachas circula por la carretera para adentrarse súbitamente en un túnel cada vez más oscuro… Una imagen sobrecogedora, una parábola que lo dice todo, a partir de ahora, a las chiquillas, las aguarda un negro futuro…
    ¿Conseguirá alguna de ellas dar con la salida de ese tenebroso pasadizo…?

    “Mustang”, DENIZ GAMZE ERGÜVEN, Francia, 2015

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  159. El Gorila de la Niebla3/11/15 21:05

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.197

    A la mañana siguiente ya está repuesta. Él tiene la polla dura. Ella se la coge con la mano. Duermen siempre desnudos. Su cuerpo es inocente y cálido. Al final, Dean la coloca de través en las almohadas, un ritual que ella acepta sin decir palabra. Transcurre media hora antes de separarse, rendidos, y piden el desayuno. Ella se come sus dos bollos y uno de él.
    Por la tarde ven una película de Laurel y Hardy, una reliquia de hace treinta años. El cine es un cuartito. Los asientos son como revistas rotas. Más tarde pasean por la ribera del río. El agua, gris, parece que no discurre. Ella baja a la orilla para recoger unas espadañas para su cuarto. Dean la espera en el sendero. La ve escoger lo que va a llevarse a manos llenas. ¿Y si se queda embarazada?, se pregunta él. Las nubes son pesadas, su base es oscura como el plomo…

    James Salter, “Juego y distracción, págs. 108/109, Ediciones Salamandra, Barcelona, 2013

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  160. El Apache Chiricahua7/11/15 19:11

    ¡Albricias! El jueves y el viernes se habló de cine.
    No fue en una reunión tumultuosa. Tampoco en conciliábulos sesudos de "entendidos". Se habló al calor de esos corros menores que se forman a la salida del cine, en torno a la mesa de una pizzería, con unas cuantas cervezas por delante.
    Ayer, por fin, se hablo de la película.
    La fuerza y el encanto de la impresionante "Papusza", consiguieron el milagro.

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  161. El Gorila de la Niebla9/11/15 22:25

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.198

    LAS MANOS DE ORLAC

    Una vieja película en blanco y negro narra la historia de Orlac.
    Tras su ejecución, a Stephen Orlac, lanza cuchillos de circo
    y asesino,
    Le amputan las manos y las trasplantan a un pianista
    Que ha perdido las suyas en un tren descarrilado.
    Las manos se niegan a obedecer al nuevo cuerpo,
    Deciden moverse a su antojo y recobrar su instinto
    criminal.
    En lugar de volcarse sobre el teclado del piano, buscan
    cuellos que apretar.
    El pianista de esta noche sin duda ha recibido en comodato
    Las manos de Orlac. Escuchen como asesina la música de Bach.

    Juan Manuel Roca, “Pasaporte del apátrida”, pág. 52, Edit. Pre-Textos, Valencia, 2011

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  162. El Gorila de la Niebla18/11/15 22:37

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.199

    A la salida de Olba, los vertederos que invadían las orillas de la rambla transmitían infecciones a las casas vecinas, construidas en zonas que inundaban loas torrenciales lluvias de otoño. Los niños jugábamos entre montones de basura, nos metíamos hasta las rodillas en cenagales plagados de mosquitos y ratas, entre restos de animales muertos, vestidos viejos, excrementos secos, colchones sucios y vendas y gasas ensangrentadas y mordidas por las bestezuelas. Buscábamos restos de tebeos, cromos de futbolistas o de películas, páginas sueltas de revistas ilustradas, carteles de cine, recortes de celuloide, herramientas abandonadas que nos servían como juguetes, una peonza, un muñeco roto, un caballo de cartón mutilado, un balón agujereado que se podía reparar con un parche de goma de los que ponía el hombre del taller de bicicletas, o al que le dábamos patadas a medio hinchar.

    Rafael Chirbes, “En la orilla”, págs.. 72/73, Edit. Anagrama, Barcelona, 2013

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  163. El Gorila de la Niebla24/11/15 22:25

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO. 200

    En cuanto entramos en el cine se apagaron las luces y se iluminó la pantalla: «Kate tres-dedos, episodio 5. El collar de Lady Chichester».
    El cine olía a gente pobre, y en la pantalla las damas y los caballeros evolucionaban en traje de noche con sonrisas forzadas.
    —¡Ahí está —dijo Ethel, dándome un codazo. ¿Ve a esa chica, la que lleva una cinta en el pelo? Ésa es la chica que conozco; ésa es mi amiga. ¿Ve eso? Dios mío, qué mala es. Dios mío, ¡qué grito!
    —Oh, ¡cállese! —dijo alguien.
    —Cállese usted —dijo Ethel.
    Abrí los ojos. En la pantalla una chica bonita apuntaba con un revólver a un grupo de individuos. Retrocedían con los brazos muy levantados por encima de sus cabezas y una expresión de terror en los rostros. Los labios de la chica guapa se movieron. La rolliza anfitriona se desabrocho un collar de gruesas perlas y cayó, desmayada, en los brazos del lacayo. La chica guapa, sosteniendo el revólver de forma que el público pudiera ver que le faltaban tres dedos, retrocedió de espaldas a la puerta. De nuevo se movieron sus labios, se veía que estaba diciendo: «Sigan con los brazos en alto…». Cuando apareció la policía todo el mundo aplaudió. Cuando cogieron a Kate tres-dedos todo el mundo aplaudió aún más fuerte.

    Jean Rhys, “Viaje a la oscuridad”, págs.. 130/131, Edit. Grijalbo, Barcelona, 1990

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  164. Dora Douglas26/11/15 20:10

    MANUEL MARQUIÑA (Primitivo): “Tenemos encima una ruina que a poco que la cuidemos nos dura toda la vida”.
    Juanma Bajo Ulloa, “El rey gitano”, 2015

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  165. El Gorila de la Niebla30/11/15 22:10

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.201

    Muchas tardes de finales de invierno, con tiempo todavía sombrío y glacial, cuando la señora Harley recibía instrucciones de sacarla hasta las cinco, se llevaba a la niña al cine. Deborah ocupaba la butaca contigua a la de la niñera en el local oscuro, sin llorar ni quejarse nunca. De vez en cuando estiraba el cuello para ver mejor la pantalla, pero por lo general se quedaba quieta en su asiento, escuchando la música y las voces…

    Jhon Cheever, “Relatos 1”, pág. 100, Edit. Planeta, Barcelona 2006

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  166. Ella Ladel Garbo8/12/15 19:34

    CUENTOS DEL ALBERGADERO

    NICTOFOBIA

    El diagnóstico no pudo ser más preciso: Nictofobia. La noche, las sombras, la oscuridad en los espacios cerrados le causaban una ansiedad y un miedo tan exagerado y obsesivo como inexplicable. Reconoce que se trata de terrores infundados pero no puede remediarlo. Es verse envuelto en la penumbra y comenzar a tiritar como un lirio en mitad de la tormenta. Entra en crisis, se angustia, lanza miradas desconfiadas a los lados o hacia atrás, especulando siempre acerca de los tenebrosos fantasmas, espectros, peligros y amenazas, que podrían surgir de las tinieblas que imperan en la sala. Un estado de tensión que le impide concentrarse en su trabajo. En ocasiones, el pánico es de tales proporciones que le impele a levantarse y abandona el cine a la carrera para sorpresa de los colegas que le rodean. Una situación que le avergüenza y desacredita profesionalmente acarreando constantes preocupaciones, irritabilidad y graves alteraciones del sueño. Los diferentes tratamientos aplicados con el propósito de liberarle de esos miedos: relajación, métodos de control, terapias implosivas… han fracasado estrepitosamente, lo único que ha conseguido es ver cómo se agrava su trastorno. No tiene remedio, en espacios ocupados por tinieblas se caga por las trancas. Ha sido su esposa la que, a la hora de la cena, ha dado con la tecla: “El panorama se te presenta complicado, querido. Deberías ir pensando en cambiar de profesión, hacerte crítico musical o taurino, quizás comentarista deportivo, lo que está claro es que lo de la crítica cinematográfica no es lo tuyo”.

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  167. El Gorila de la Niebla15/12/15 20:25

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.202

    Hizo un gesto brusco, borrando los pensamientos de un manotazo.
    —Le he traído algo.
    Ella se sorprendió. Saqué unas entradas del bolso.
    —Ha sido usted muy amable dedicándome todo este tiempo, leyendo por mí. Le he comprado unas entradas de cine para que vaya con su marido. Es para ver una película de Rita Hayworth. Usted me recuerda mucho a esa actriz.
    Se quedó muy quieta y, aunque resulte poco adecuado decirlo, con la boca abierta como una boba. Luego reaccionó.
    —Pero… de ningún modo. ¿Cómo voy a…?
    —¿No le gusta el cine?
    —No es eso… Es que usted no tiene por qué compensarme de nada. Lo he hecho con mucho gusto.
    Le tendí las entradas con determinación.
    —Cójalas —insistí—. Son para esta noche. Para las sesión de las diez.
    Las aceptó con una extraña formalidad, como si fuera un ritual o una ceremonia.

    Marian Izaguirre, “La vida cuando era nuestra”, págs. 129/130, Edit. Lumen, Barcelona, 2013

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  168. El Gallito Pinturero20/12/15 20:53

    Queridas aves del corral, como todas gozáis de buena memoria, dado el excelente pienso que regularmente aquí se os suministra y que vosotras ingerís con deleite, recordareis que teníamos en lista la película “El mundo sigue” dirigida por Fernando Fernánez Gómez.
    Este largometraje, de 1963, fue prácticamente estrenada en salas el pasado verano y recientemente ofrecida por La 2 de TVE para el pajarerío más atento. Sugiero en consecuencia a la gerencia del gallinero (Sra. Pilkington) que proceda a borrarla de nuestra lista de pedidos. Lo lamento por aquellas y aquellos que no la han visto, mereció la pena. Ahora que no vengan cacareando sus lamentos. Para la próxima, que dejen de picotear las porquerías esas que encuentran por el suelo y a andar más listos.
    Os quiere, el Gallito Pinturero

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  169. El Gorila de la Niebla24/12/15 13:46

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.203

    UNA FOTO

    A la salida del cine,
    en la acera,
    cogidos del brazo,
    un hombre y una mujer
    miran a la cámara
    y sonríen.
    Él lleva
    gabardina y el pelo para atrás,
    pegado al cráneo;
    ella, guapísima, un abrigo
    largo, oscuro, de satén.

    Son mis padres;
    y parecen felices.

    Yo llegué después.

    Karmelo C. Iribarren, “La ciudad”, pág. 229, Edit. Renacimiento, 2008

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  170. El Gorila de la Niebla10/1/16 14:20

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.204

    El cine estaba en una suave penumbra, y el acomodador, con su linterna, parecía el cómplice de alguna aventura a punto de producirse. Todo era suntuoso, solemne y muy grande. Nada tenía que ver con los domingos de Shirley Temple, con Tata María durmiéndose en la butaca de al lado, y a la que tenía que despertar de cuando en cuando para que no roncase. Apenas podía moverme de la butaca, me sentía inundada de pasmo, fascinación y una chispita de miedo. Y, sobre todo, la emoción de entrar en un espacio nuevo, absolutamente desconocido y cautivador. Porque no veía la pantalla, entraba en ella, galopaba en sus caballos, gritaba con sus gritos de guerra, blandía sus espadas… Y no entendía nada. Pero precisamente por eso me atraía más: puro misterio, puro enigma; la tierra donde a mí me gustaba vivir, avanzar, imaginar; el mar donde deseaba sumergirme, al borde siempre de un descubrimiento; puro deseo de alcanzar o recuperar algún lugar que me pertenecía, y todavía no había encontrado. Las inquietudes que me despertó aquella película son difíciles ahora de repetir. Sólo retazos, fragmentos, como el de la aparición de aquella Loretta Young —que en la película era una princesa llamada Blanca de Navarra—, y que su belleza me dejó anonadada.

    Ana María Matute, “El paraíso inhabitado”, Edit. Destino, Barcelona, 2008

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  171. El Gorila de la Niebla17/1/16 12:38

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO. 205

    A los dos nos gusta el cine; y estamos dispuestos a ver, en cualquier momento del día, cualquier tipo de película. Pero él conoce la historia del cine hasta el último detalle; se acuerda de directores y actores, incluso de los más antiguos, olvidados y desaparecidos desde hace mucho tiempo; y está dispuesto a recorrer kilómetros para ir a buscar, en los barrios más alejados, viejísimas películas de la época muda, donde parecerá tal vez por pocos segundos un actor vinculado a sus más remotos recuerdos y entrañables recuerdos de infancia. Recuerdo, en Londres, una tarde de domingo; en un barrio alejado, en los límites del campo, daban una película sobre la Revolución Francesa, una película de los años 30, que él había visto de niño y donde aparecía unos instantes una actriz famosa de aquella época. Fuimos en coche a buscar aquella viejísima calle; llovía, había niebla, dimos vueltas durante horas por suburbios todos iguales, entre filas de casitas grises, canalones, farolas y cancelas; tenía sobre mí regazo el plano, no lograba leerlo y él se enfadaba; al final, encontramos el cine, nos sentamos en una sala completamente desierta. Pero al cabo de un cuarto de hora, él ya quería marcharse, inmediatamente después de la breve aparición de la actriz que tanto le interesaba; yo, por el contrario, después de tanto recorrido, quería ver como terminaba la película. No me acuerdo de si prevaleció su voluntad o la mía; tal vez la suya, y nos fuimos al cabo de un cuarto de hora; porque, además, ya era tarde, y aunque habíamos salido poco después de mediodía, ya era hora de cenar. Cuando le rogué que me contara cómo terminaba la historia, no obtuve ninguna respuesta satisfactoria, porque él decía que la historia no tenía ninguna importancia, que lo único que contaba eran esos pocos instantes, el perfil, el gesto, los rizos de aquella actriz.

    Natalia Ginzburg, “Las pequeñas virtudes”, págs.62/63, Edit. Acantilado, Barcelona, 2002

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  172. Ella Ladel Garbo20/1/16 16:54

    Cuentos del albergadero

    AEROFOBIA

    En cuanto pisa la pista del aeropuerto le asalta un vértigo atroz. Se trata de un mecanismo reflejo, siempre le pasa lo mismo. A medida que remonta la escalerilla del avión su tez va tomando el enfermizo color de un pergamino. Recorre con paso renuente el pasillo interior del aparato para acabar ridículamente empotrado en el asiento. Las operaciones de despegue son un trago que tiene atravesado. A medida que el avión va ganando altura, un desproporcionado ataque de ansiedad y pánico le paraliza por completo. Va cobrando forma ese augurio infausto e irracional que le lleva a ponerse en lo peor: un fallo mecánico, una tempestad, un fuego a bordo, una acción terrorista, el dramático desvanecimiento del piloto… Una funesta sensación de inseguridad, de inminente desastre, que le corroe y que a duras penas es capaz de superar. Se le agarrotan los músculos. Siente como la sangre se le va secando en las arterias. Le falta el aire, le tiemblan las piernas, un agudísimo apretón se le instala en el vientre. Su espalda comienza a supurar un sudor frío que le deja congelado. Lo pasa fatal. Sobrepasados los primeros estratos de nubes, lo único que desea es escapar como sea de la asfixiante carlinga. A dos mil metros de altitud, se incorpora, da dos pasos y empuja la portezuela que se abre de lado. Una violenta ráfaga de aire le abofetea con fuerza. No se lo piensa dos veces, salta al exterior. Solo cuando siente que su cuerpo se precipita en el vacío, el paracaidista, se libera de sus miedos.

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  173. El Gorila de la Niebla31/1/16 18:31

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.206

    Abrió la puerta, siguió el pasillo amarillo de paredes tapizadas con fotos de películas que debieron de estar expuestas a menudo, mucho tiempo, en la entrada de numerosos cines, porque colonias enteras de chinchetas habían perforado por completo sus ángulos, incluso a veces no había ángulos. Los fotogramas representaban escenas de amor, escenas de violencia, escenas mal definidas en las que se reconocía a Katherine Hepburn y Bette Davis, o a Jane Russell y Michael Caine, Sterling Hayden o Ben Gazzara, e incluso a Barbara Steele o a Fernandel, y a Angie Dickinson en “A quemarropa”, la escena en la que Lee Marvin vuelve para verla.

    Jean Echenoz, “Cherokee”, pág. 55, Edit. Anagrama, Barcelona, 2014

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  174. Dora Douglas4/2/16 23:20

    JUDI DENCH (Philomena): “Viajar en 1ª clase no le convierte a uno en una persona de 1ª”.
    Stephen Frears, “Philomena”, 2013

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  175. El Gorila de la Niebla4/2/16 23:22

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.207

    —¡Oh!
    —Perdone…
    —Perdone usted.
    —No. Yo tuve la culpa. Estaba limpiando mis anteojos y no la vi llegar. Lo siento, de veras.
    —Pero yo lo tropecé distraída. Disculpe usted.
    —No fue nada. Es una mala costumbre mía detenerme en medio de la gente a limpiar los lentes.
    —(Ríe: «Ja, ja, ja».) Yo lo hago peor, porque siempre me descubro mirando al suelo en cualquier sitio. Bueno. Con su permiso…
    —Disculpe. Es una impertinencia, pero usted iba…
    —… A la taquilla del cine. Creo que usted llevaba la misma dirección.
    —Más o menos. Quiero decir, acabo de pensarlo. En vista de la hora, una película… Pero no es tiempo todavía para los boletos. Tenemos casi una hora por delante. Mientras tanto, ¿le gustaría tomar algo?
    —Es mucha molestia.
    —¡Qué va! Ese café está casi vacío. Podríamos ocupar aquella mesita si le parece…

    Salvador Garmendia, “Los peligros de Paulina”, pág. 31, Edit. Salto de Página, Madrid, 2014

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  176. El Gorila de la Niebla13/2/16 17:27

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.208

    Los motivos que provocaban las voces en las sesiones eran variados. El alboroto, el griterío, la jarana, se producían por ejemplo cuando los buenos lograban vencer a los malos después de disputas y más disputas. Un momento especialmente celebrado en las películas del oeste era la parición del séptimo de caballería, acontecimiento que solía ir acompañado de gritos, aplausos y pataleo en las salas. Si la situación era adversa
    y eran los malvados quienes parecían llevar ventaja a los héroes, tampoco solían los espectadores resignarse al mutismo y, muy al contrario, dejaban patente su descontento profiriendo gruesos improperios contra el forajido de turno. A veces, cuando el bueno y el malísimo todavía andaban a puñetazos y no estaba claro quién iba a vencer, algunos asistentes manifestaban igualmente su opinión jaleando a su favorito con el fin de infundirle los ánimos necesarios.

    Wifredo Román, “Castillos de ceniza”, págs. 140/141, Edit. Aruz, 2013

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  177. El Gorila de la Niebla27/2/16 1:02

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.209

    En Benidorm, en aquella época, había diez, doce cines de verano… Cada noche vamos a uno. En la plaza Triangular se exhiben los carteles de las películas. Cine Europa, No desearás al vecino del quinto; Cine Manila, Las petroleras; Cine Jamaica, Desde Rusia con amor; Cine Andalucía, Amarcord… Me quedo mirando distraída los dibujos de las carteleras del cine clásico: John Wayne tiene los ojos ultraazules; Rhonda Fleming, el pelo incandescente. Bajo con un papelito para apuntar las películas de hoy, aunque a veces me da por alardear de memoria y llego a casa recitando sesiones, locales y ofertas cinematográficas como un antiguo vendedor de periódicos.

    Marta Sanz, “La lección de anatomía”, pág. 50, Edit. Anagrama, Barcelona, 2014

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  178. El Gorila de la Niebla3/3/16 22:39

    bocata literario con cine dentro.210

    Carmel no cabía en sí de júbilo cuando Hollywood decidió adaptar Despertares y conocí a Penny Marshall y Robert De Niro. Pero durante mi cincuenta y cinco cumpleaños su instinto le jugó una mala pasada. De Niro asistió a mi fiesta de City Insland y ( con la habilidad que tiene de hacerse invisible) consiguió llegar a mi casita e instalarse tranquilamente en el piso de arriba sin que nadie lo reconociera. Cuando le dije a Carmel que había llegado De Niro, me replicó en voz muy alta: «Ése no es De Niro. Es alguien que se le parece. Un doble, enviado por el estudio. Sé cómo es un actor de verdad, y no me ha engañado ni un momento.» Carmel sabía proyectar la voz, y todo el mundo oyó su comentario. Yo mismo no supe qué pensar, y me fui a la cabina telefónica de la esquina, desde donde llamé a la oficina de De Niro. Sorprendidos, me dijeron que naturalmente era el auténtico De Niro. Y a nadie le divirtió más que al propio de Niro, que había oído los bramidos de Carmel.

    Oliver Sacks, “En movimiento. Una vida”, págs. 335/336, Edit. Anagrama, Barcelona, 2015

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  179. El Gorila de la Niebla12/3/16 18:01

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.211

    Siempre que entraba en un cine y se perdía en sus ensoñaciones, su sentimiento de culpa afloraba como una especie de dolorcillo agudo en algún rincón de su alma. Se sentía culpable de estar malgastando el tiempo, por perderse los subtítulos, por sentar su atención en las mujeres atractivas o en detalles extraños que no eran importantes para seguir la trama. A veces viendo una película, ya fuera por motivos comprensibles e incluso sin razón alguna, tenía una erección, y entonces se encorvaba sobre sí mismo en la butaca del cine y calculaba que, si llegaba a casa un par de horas antes que su padre, se haría tranquilamente una paja sin el agobio de que lo pillaran.

    Orhan Pamuk, “Una sensación extraña”, pág. 161, Edit. Random House, Barcelona, 2015

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  180. El Gorila de la Niebla18/3/16 10:51

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.212

    L.- ¿Te gusta éste lugar?
    N.- Sí. Nunca había estado antes, ¿y tú?
    L.- Tampoco. Me gustas mucho.
    N.- Tú a mi también (Se besan.)
    L.- Me gustaría estar siempre de vacaciones, como en las películas.
    N.- Todo es mentira en las películas.
    L.- Son mentiras cautivadoras.

    Roxana Popelka, “Todo es mentira en las películas”, pág. 56, Edit. Baile del Sol, Tenerife, 2005

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  181. El Gorila de la Niebla2/4/16 18:42

    INQUIETUDES

    Él la llevó al cine, ponían
    la última
    de Bond, “la próxima
    elijo yo”, dijo ella
    quejándose ante sus amigos.

    Y la semana siguiente vieron “Amor con preaviso”
    y fue él quien se quejó
    mientras cenaban
    con la pandilla,
    y tras el reproche se dieron un besito.
    Y luego todos comentaron
    lo distintos que son los hombres y
    las mujeres
    en cuanto a gustos cinematográficos
    y luego hablaron de la tele,
    del último programa de moda.

    Más tarde las chicas
    conversaron por su cuenta
    de ropa.
    Y ellos de fútbol.

    Nacho Messeguer, “Mal tiempo en primavera”, pág. 27, Edit. Baile del Sol, Tenerife, 2009

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  182. El Gorila de la Niebla10/4/16 12:30

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.214

    Para el conjunto de los residentes en una población, la misa y el cine eran las dos citas primordiales del domingo, ya que eran los actos sociales que incumbían a un porcentaje más elevado y variopinto de sus habitantes.

    Wifredo Román, “Castillos de ceniza”, pág. 186, Aruz Edic., Palencia, 2013

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  183. El Gorila de la Niebla14/4/16 20:00

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.215

    TORMENTA

    Se va la luz

    justo en el final de la peli
    que nunca tendrá su final

    Itziar Mínguez Arnáiz, “Cambio de rasante”, pág. 25, Edit. Baile del Sol, Tenerife, 2015

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  184. El Gorila de la Niebla21/5/16 16:50

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.216

    COMO AQUEL CIGARRILLO

    La auténtica felicidad
    se quema demasiado rápido
    como aquel cigarrillo
    a la salida del cine.
    Luego solo te queda el recuerdo
    y al final nada ni eso
    no recuerdas la película
    ni la marca de tabaco.
    Pero un día
    —ya muy viejo—
    sentado en un banco
    empiezas a llorar.

    Karmelo Iribarren, “La piel de la vida”, 2013

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  185. BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.217

    —Ahora todo está modernizado, pero antes se necesitaba un buen aprendizaje —dijo con un calculado desdén—. Ahora tienes la película entera en una lata y la máquina lo hace todo. Solo hay que apretar un botón. Antes había que cambiar de bobina cada veinte minutos, porque cada bobina llevaba veinte minutos de película, ¿sabe usted?, y había dos proyectores, así que al hacer el cambio de uno a otro había que andar listo sino querías cargarte un trozo de película y oír las protestas del público… No es por decirlo pero yo era de los buenos al empalmar los rollos. Perdí muy pocos fotogramas. Y otra cosa importante: ahora ya no, pero en aquellos tiempos, las películas eran de nitrato y se inflamaban con falicidad. ¿Sabe usted que solución teníamos en caso de incendio?
    —Un extintor, supongo.
    —No, señor. Un sifón.
    —¿En serio? No puedo creerlo.

    Juan Marsé, “Esa puta tan distinguida”, págs. 66/67, Edit. Llumen, Barcelona, 2016

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  186. El Gorila de la Niebla19/10/16 23:00

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.218

    Rakel se echa a reír y mira la niña.
    —Supongo que el niño vino con un traguito de amor, como todo el mundo. Solo que el padre no quería quedarse con la Jenny.
    —¿Y por qué no lo quería? —dice Tora con inseguridad.
    —¡Cuánto preguntas! Creo que estaba casado. Dicen que no es de por aquí. Dicen que viajaba por los pueblos con el cine. Puede ser. Pero soy la última en enterarme de los cotilleos. Nadie me viene con esas cosas. Supongo que entienden que…

    Herbjørg Wassmo, “La casa del mirador ciego”, pág.91, Nørdica libros, Madrid, 2016

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  187. El Gorila de la Niebla6/2/17 17:27

    Los que creemos en la quimera de que el buen cine mejora al individuo y que debería ser obligatorio enseñarlo en la escuela. Las otras artes jalonan los itinerarios educativos: literatura, pintura, escultura, arquitectura y música tienen presencia escolar, generalmente mal planteada, pero presencia al fin y al cabo. El cine carece de ella. Ni en su dimensión artística ni en la lingüística, todavía más relevante. Existe un alfabeto que sirve para leer críticamente los discursos audiovisuales en cualquiera de sus manifestaciones, un lenguaje que no se enseña. A nadie sensato se le pasaría por la cabeza hurtarle a los niños el bagaje de la lectura o la escritura. Sin embargo, les dejamos huérfanos de las herramientas básicas para “leer” de verdad los textos audiovisuales que consumen a diario y en plena efervescencia de la “cultura de la imagen”. Quizás suceda por interés, por ignorancia o por una mezcla letal de ambos factores. Así nos va.

    Michi Huerta, “Libro de cine para regalar”.

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  188. El Gorila de la Niebla18/2/17 17:18

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.219

    Sueña mucho con su infancia, y sobre todo con el pueblo de su madre. Sus sueños, le dice, suelen tener la textura de la pesadilla inicial de Victor Sjöström en Fresas salvajes. A él no le gusta demasiado el cine. Se lo ha explicado muchas veces. El cine, entendido como creación artística, conlleva demasiados peajes económicos y sociales. El cine es una producción grupal, mientras que la literatura es, por defecto, el fruto espiritual del individuo sin más, enfrentado a solas consigo mismo.

    Sara Mesa, “Cicatriz”, pág. 106, Edit. Anagrama, Barcelona, 2015

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  189. El Gorila de la Niebla27/2/17 16:32

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.220

    El acomodador era de Boston, y a la luz de la linterna sus manos enguantadas no dejaban de producir cierto efecto. Acaba de empezar, dijo al recibir la propina.
    La oscuridad del cine siempre invita a dar unas cabezadas cuando se tiene sueño, por más que a veces, con las risas del público, resulte imposible. Pero fue justamente la risa de su vecina, tan resuelta, lo que le hizo advertir que se trataba de Marilyn, la hija del famoso general Monroe. ¿O fue un presidente?

    Luis Goytisolo, “El atasco y demás fábulas”, pág. 126, Edit. Anagrama, Barcelona, 2016

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  190. El Gorila de la Niebla12/3/17 8:19

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.221

    A estas alturas el miedo de los libros o de las películas con muchas vísceras y cubos de sangre demasiado roja ya no asusta a nadie. Drácula y la criatura del Doctor Frankenstein y hasta Freddy Krueger son ya figuras recortadas de cuento infantil. Hannibal Lecter deleitándose con casquería humana y con las Variaciones Gold­berg es un personaje ridículo. En el miedo, como en casi todo lo demás, las invenciones de la imaginación son muy limitadas y tienden a la repetición y al aburrimiento de lo previsible. Para sentir terror, en esta época, en esta era de Trump y Putin y El Asad y Marine Le Pen y Geert Wilder y Kim Jong-un, no hay más que consultar el periódico o poner la radio por la mañana.

    Antonio Muñoz Molina, "Los vencedores", 2017

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  191. Dora Douglas20/3/17 19:30

    JESSE EISENBERG (Bobby): “¡La vida es una comedia escrita por un humorista sádico”
    Woody Allen, “Café Society”, 2016

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  192. El Gorila de la Niebla26/3/17 11:32

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.222

    No sé cuál fue la primera película. A mí no me daban permiso para verlas. Mi mamá decía que era demasiado chica. Pero Adela tiene mi misma edad, insistí yo. Problema de sus papás si la dejan: ya te dije que no, decía mamá, y era imposible discutir con ella.
    —¿Y por qué a Pablo lo dejás?
    —Porque es más grande que vos.
    —¡Porque es varón! —gritaba mi papá, entrometido, orgulloso.
    —¡Los odio! —gritaba yo, y gritaba en mi cama hasta quedarme dormida.
    Lo que no pudieron controlar fue que mi hermano Pablo y Adela, llenos de compasión, me contaran las películas.

    Mariana Enriquez, “Cosas que perdimos con el fuego”, págs. 67/68, Edit. Anagrama, Barcelona, 2016

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  193. El Gorila de la Niebla5/4/17 20:26

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.223

    Lo que Franklin deseaba decirles a veces, aunque nunca lo hacía, era que estas precipitadas suposiciones sobre las civilizaciones antiguas le parecían fundadas con frecuencia en las superproducciones de Hollywood protagonizadas por Kirk Douglas o Burt Lancaster. Se imaginaba a sí mismo escuchando a uno de aquellos pelmazos hasta el final y respondiendo, con un tono de ironía en el adverbio: «¿Supongo que se da usted cuenta de que la película Ben Hur no es enteramente fiable?» Pero en aquel viaje no. En realidad, no hasta que supo que iba a ser su último viaje. Entonces pudo relajarse un poco. Pudo ser más franco con su público, menos cuidadoso con la bebida, más receptivo a una mirada coqueta.

    Julian Barnes, “Una historia del mundo en diez capítulos y medio”, págs. 52/53, Edit. Anagrama, Barcelona, 1994

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  194. El Gorila de la Niebla30/4/17 9:51

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.224

    Abrió la puerta, siguió el pasillo amarillo de paredes tapizadas con fotos de películas que debieron de estar expuestas a menudo, mucho tiempo, en la entrada de numerosos cines, porque colonias enteras de chinchetas habían perforado por completo sus ángulos, incluso a veces no había ángulos. Los fotogramas representaban escenas de amor, escenas de violencia, escenas mal definidas en las que se reconocía a Katherine Hepburn y Bette Davis, o a Jane Russell y Michael Caine, Sterling Hayden o Ben Gazzara, e incluso a Barbara Steele o a Fernandel, y a Angie Dickinson en “A quemarropa”, la escena en la que Lee Marvin vuelve para verla.

    Jean Echenoz, “Cherokee”, pág. 55, Edit. Anagrama, Barcelona, 2014

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  195. El Pollo Morgan23/5/17 21:25

    ESA ESCENA EN LA QUE...

    En la película E.T. el extraterrestre, de Steven Spielberg, E.T. fabrica en un momento dado un aparato de radio para comunicarse con los suyos utilizando objetos que encuentra en el trastero de la casa. Vi la película hace muchos años y no recuerdo con exactitud los detalles, pero sí que se valía de las cosas de uso cotidiano que se pueden encontrar en una casa cualquiera, como un paraguas, una lámpara, platos, un tocadiscos… A pesar de lo improvisado de los materiales, fabrica una máquina capaz de enviar una señal a su planeta situado a miles de años luz de la tierra. Cuando vi la escena sentado en la sala de cine sentí una profunda admiración.

    Haruki Murakami, “De qué hablo cuando hablo de escribir” (2017).

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  196. El Gorila de la Niebla31/5/17 19:57

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.225

    —Tengo aquí un piso de soltero… Para mí y mi mujer… Ya te explicaré…
    Estábamos ante una casa de color beige sucio en forma de proa, muy alta, de esas que se construían antes de la guerra. Una puerta de entrada de cristal esmerilado. A la izquierda, un cine. Daban varias películas, una de las cuales de llamaba Nalgas calientes.
    Salió del cine una decena de hombres en el momento en que nos disponíamos a entrar en la casa: trajes oscuros y vulgares, carteras de mano oscuras, pelo cortado a cepillo. Me empujaron. Uno de ellos me pisó un pie con un zapatón de suela claveteada y luego siguieron su camino en filas, avanzando rectos, imperturbables, en busca, sin duda, de alguna cervecería donde tomar una chucrute o un waterzoi de pescados antes de tomar el tren para Roubaix.

    Patrick Modiano, “Tan buenos chicos”, págs. 149/150, Edit. Alfaguara, Madrid, 1985

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  197. Gallon Kreston16/6/17 22:56

    Ayer, durante la proyección de "La Tortuga roja", se pasó calor en la Sala Avenida. El público asistente echó de menos la presencia del ínclito señor Jesús Sánchez Martos repartiendo sus afamados abanicos. Afortunadamente, los espectadores de El Gallinero son gente correosa, a ninguno se le pasó por la cabeza emplearse en la recomendada "terapia ocupacional" para elaborar abanicos con las hojas de la sinopsis.
    En el futuro habrá que cuestionarse la conveniencia de programar cine llegadas estas fechas.

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  198. El Gorila de la Niebla18/6/17 13:27

    BOCATA LITERARIO CON CINE DENTRO.226

    Nos peleábamos solo en el cine, los sábados en Wallace. Kentshereve podía leer los créditos, pero no me desvelaba lo que decían. Le daba envidia, como más adelante envidiará la música de un marido, las drogas de otro. La dama del lago. Cuando apareció el primer título, me chistó: «¡Ahora silencio!». Las letras se deslizaban por la pantalla mientras Kentshereve asentía entornando los ojos. A veces movía la cabeza, o se reía por lo bajo o resoplaba «¡Pfff!». Ahora sé que los créditos revelan poco más que detalles técnicos, pero aún estoy segura de estar perdiéndome algo. Comenzaba a retorcerme, frenética, zarandeándolo del brazo. Vamos, ¿qué pone? ¡Silencio!, me apartaba el brazo y se inclinaba hacia adelante en la butaca, tapándose los oídos, moviendo los labios mientras leía.

    Lucía Berlín, “Manual para mujeres de la limpieza”, págs. 125/126, Edit. Alfaguara, Barcelona, 2016

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