Eo
Miércoles 1 de Febrero/2023
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas
DIRECTOR
Jerzy Skolimowski
GUION: Jerzy Skolimowski, Eva Piaskowska
MÚSICA: Pawel Mykietyn
FOTOGRAFÍA: Michal Dymek
REPARTO: Sandra Drzymalska, Lorenzo Zurzolo, Mateusz Kosciukiewicz, Isabelle Huppert, Tomasz Organek, Saverio Fabbri, Lolita Chammah
GÉNERO: Drama | Animales
DURACIÓN: 86 Min..
PAÍS: Polonia
SINOPSIS
El mundo es un lugar misterioso, sobre todo visto a través de los ojos de un animal. En su camino, EO, un asno gris de ojos melancólicos, se topa con buena gente y otra no tan buena, conoce la alegría y la pena, y la rueda de la fortuna transforma, según el momento, su buena suerte en desastre, y su desdicha en felicidad inesperada. Pero nunca, en ningún momento, perderá la inocencia.
¿Quién es quién?
Buena ocasión la del estreno de Eo, para recordar a uno de los grandes de la historia del cine. Esta película del director polaco, no deja de ser un homenaje a otra que en 1966 puso en órbita el francés

Jerzy Skolimowski (Łódź-1938) es un director de cine, guionista, dramaturgo, actor y pintor polaco. Skolimowski ha dirigido más de veinte películas desde su ópera prima en 1960, Oko wykol (El ojo amenazante). Vivió en Los Ángeles durante 20 años y allí se dedicó a la pintura figurativa y expresionista, actuando ocasionalmente en alguna película. Más recientemente ha vuelto a Polonia, donde después de 17 años inició las filmaciones con: Cztery noce z Anną (Cuatro noches con Anna), en 2008.
Entre sus muchos guiones destacan en sus primeros años su participación en el debut largometrajista de Roman Polanski: El cuchillo en el agua (1962) y Los brujos inocentes (Andrzej Wajda-1960). Como actor, además de participar en cuatro de sus películas, es destacable su presencia en Promesas del Este (David Cronenberg-2007). Destacados también, en su faceta de director, filmes como: Zona profunda (1970), El grito (1978) y Trabajo clandestino (1982); todas ellas bajo bandera del Reino Unido.
Isabelle Anne Madeleine Huppert (París- 1953), es una actriz y productora de cine francesa, ampliamente considerada una de las intérpretes más finas y prolíficas del cine europeo. Ha aparecido en, al menos, 144 películas y producciones televisivas desde su debut en 1971.También es una de las actrices más prolíficas de Francia (dos o tres películas por año en promedio) y una de las pocas artistas francesas cuya filmografía es verdaderamente internacional: su carrera exigente y reconocida la ha llevado a gira en los Estados Unidos, Italia, Europa Central, Rusia e incluso en Asia. Sus grandes éxitos se cuentan por decenas, por tanto, para no abundar en su "insultante" historial, que afectará a quienes pasan hambre en esta profesión, nos limitaremos a exponer sus participaciones en el Cineclub El Gallinero donde, por orden cronológico nos ha dejado las siguientes participaciones: La pianista (Michael Haneke-2002), 8 mujeres (François Ozon-2003), Borrachera de poder (Claude Chabrol-2008), Amor (Michael Haneke-2013), Elle (Paul Verhoeven-2017), Happy End (Michael Haneke-2018)
A Mateusz Kościukiewicz (Nowy Tomyśl-1986) le recordaréis porque protagonizó el filme Mug en 2018, dirigido por Małgorzata Szumowska, que pasó por nuestra Sala Avenida.
Y me parece a mi
Párate y escucha el sabio rebuzno
Eo es un burro que se limita a estar,
mirar, trabajar obligado y retozar a la menor ocasión. Como todo ser
doliente tiene derecho a ser respetado y completar su ciclo vital con la
mayor dignidad. ¿Piensan lo mismo quienes le utilizan, le acompañan en
etapas de su camino y le miran con ternura, o desprecio?
Skolimowski, impresionado sin duda por aquel Balthazar de Robert Bresson en 1966, homenajea al irrepetible realizador francés, colocando su cámara en los inocentes ojos del asno para reflejarnos personajes y circunstancias varias de nuestra contemporánea, que no envidiable, realidad.
El director polaco fiel a sus anhelos experimentales y a sus avanzados conocimientos pictóricos, aprovecha la ocasión para jugar con las imágenes y las futuribles expectativas; sin olvidar el mundo que le rodea, en el que salvo escasas y vencidas sensibilidades; el progreso, como mejora, no se atisba.
La simpleza, que sigue siendo un valor que cotiza a la baja, es un salvador collar de zanahorias que nos alimentará en la búsqueda, en ese horizonte que ha desaparecido ante nuestros ojos; y en el que, dicen los más viejos del lugar, estaba escrita, rutilante, la palabra felicidad.
Eo, es buena; para el que quiera ver, o sepa de la desorientación de la raza humana; y esté dispuesto a colocarse del lado de quienes piensan que las cosas han de cambiar.
Skolimowski, impresionado sin duda por aquel Balthazar de Robert Bresson en 1966, homenajea al irrepetible realizador francés, colocando su cámara en los inocentes ojos del asno para reflejarnos personajes y circunstancias varias de nuestra contemporánea, que no envidiable, realidad.
El director polaco fiel a sus anhelos experimentales y a sus avanzados conocimientos pictóricos, aprovecha la ocasión para jugar con las imágenes y las futuribles expectativas; sin olvidar el mundo que le rodea, en el que salvo escasas y vencidas sensibilidades; el progreso, como mejora, no se atisba.
La simpleza, que sigue siendo un valor que cotiza a la baja, es un salvador collar de zanahorias que nos alimentará en la búsqueda, en ese horizonte que ha desaparecido ante nuestros ojos; y en el que, dicen los más viejos del lugar, estaba escrita, rutilante, la palabra felicidad.
Eo, es buena; para el que quiera ver, o sepa de la desorientación de la raza humana; y esté dispuesto a colocarse del lado de quienes piensan que las cosas han de cambiar.
Jaht
No hay nadie más burro que el que se niega a cocear
ResponderEliminarCierto, una coz bien dada vale más que cien palabras.
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