El Viaje de Chihiro
(Sen to Chihiro no kamikakushi)
Jueves 10/Viernes 11-Abril/2003
Sala Avenida/Jaraíz
21:00 Horas
DIRECCIÓN
Hayao Miyazaki
GUIÓN: Hayao Miyakazi
MÚSICA: Joe Hisaishi
FOTOGRAFÍA: Animación, Atsushi Okui
REPARTO: Animación
GÉNERO: Animación. Fantástico. Aventuras | Dragones. Película de culto
DURACIÓN: 124 Min.
PAÍS: Japón
SINOPSIS
Chihiro es una niña de diez años que viaja en coche con sus padres. Después de atravesar un túnel, llegan a un mundo fantástico, en el que no hay lugar para los seres humanos, sólo para los dioses de primera y segunda clase. Cuando descubre que sus padres han sido convertidos en cerdos, Chihiro se siente muy sola y asustada.
Chihiro es una niña de diez años que viaja en coche con sus padres. Después de atravesar un túnel, llegan a un mundo fantástico, en el que no hay lugar para los seres humanos, sólo para los dioses de primera y segunda clase. Cuando descubre que sus padres han sido convertidos en cerdos, Chihiro se siente muy sola y asustada.
¿Quién es quién?

Entre sus filmes de animación más populares se hallan títulos como El viaje de Chihiro (que rebasó los ingresos en taquillas de Japón y superó el éxito obtenido por Titanic, también obtuvo el premio como Película del Año en los Premios de la Academia de Japón, y fue la primera película de anime en ganar un Premio Óscar), La princesa Mononoke, Mi vecino Totoro, Porco Rosso, El castillo en el cielo y varias series para televisión . Sus películas hablan de la relación de la humanidad con la naturaleza, la tecnología y la dificultad de mantener una ética pacifista; las protagonistas regularmente son niñas y mujeres jóvenes fuertes e independientes.
Y me parece a mi
Algunos querrán llamarte de otra manera. Nunca olvides tu verdadero nombre.
"El viaje de Chihiro", siempre es un lugar
al que regresar. La aventura de esta inocente criatura de diez años, al
margen de todas las simbologías e interpretaciones que queramos
señalar, y que tampoco sobran, es todo un ejercicio de seducción
sensorial por parte de Hayao Miyazaki, un verdadero portento cuando se
trata de retorcer la imaginación hasta límites insospechados.
La fascinante candidez de Chihiro (nunca la llaméis Sen) es su arma más poderosa, capaz de salir triunfadora de mil batallas; a pesar de su aspecto frágil y sus torpes ademanes. El secreto está en su inquebrantable convicción, en la certeza de estar haciendo lo correcto, en su capacidad para convencer con su mirada pura; la maldad aún no ha encontrado una mínima grieta por donde colarse.
Es duro ver a tus padres convertidos en cerdos, aunque ellos hayan puesto bastante de su parte. Ni siquiera las habilidades de la bruja Yubaba serían suficientes, si fuéramos capaces de resistir las tentaciones del abusivo consumo, para convertirnos en víctimas y esclavos de los dioses terrenales.
Miyazaki apela a toda la carga de infantilismo que cada cual retiene, para seguir luchando, hasta la victoria, contra el monstruo desbocado del progreso que cuanta más insatisfacción provoca, cuantos más principios devora, más aumenta su tamaño. Hace un canto a las pequeñas cosas y, sobre todo, una llamada a los afectos y a los días en que fuimos felices. No importa volver atrás, volver a ser como antes, si lo que dejamos era mejor que lo que tenemos.
Quien no comparta mi filosofía barata, podrá gozar igualmente de esta obra universal: maestra en colorido, ingeniosos diálogos, técnicas de animación; una auténtica catarata de creatividad para niños entre 5 y 105 años.
La fascinante candidez de Chihiro (nunca la llaméis Sen) es su arma más poderosa, capaz de salir triunfadora de mil batallas; a pesar de su aspecto frágil y sus torpes ademanes. El secreto está en su inquebrantable convicción, en la certeza de estar haciendo lo correcto, en su capacidad para convencer con su mirada pura; la maldad aún no ha encontrado una mínima grieta por donde colarse.
Es duro ver a tus padres convertidos en cerdos, aunque ellos hayan puesto bastante de su parte. Ni siquiera las habilidades de la bruja Yubaba serían suficientes, si fuéramos capaces de resistir las tentaciones del abusivo consumo, para convertirnos en víctimas y esclavos de los dioses terrenales.
Miyazaki apela a toda la carga de infantilismo que cada cual retiene, para seguir luchando, hasta la victoria, contra el monstruo desbocado del progreso que cuanta más insatisfacción provoca, cuantos más principios devora, más aumenta su tamaño. Hace un canto a las pequeñas cosas y, sobre todo, una llamada a los afectos y a los días en que fuimos felices. No importa volver atrás, volver a ser como antes, si lo que dejamos era mejor que lo que tenemos.
Quien no comparta mi filosofía barata, podrá gozar igualmente de esta obra universal: maestra en colorido, ingeniosos diálogos, técnicas de animación; una auténtica catarata de creatividad para niños entre 5 y 105 años.
Jaht
Avisos
Tal como éramos
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