domingo, 10 de marzo de 2019

Película 467 # Año XVI



CINE EN FEMENINO 2ª EDICIÓN


Caras y lugares (Visages villages)
14 de Marzo/2019
Sala Avenida/Jaraíz
20:30 Horas 




DIRECTORES

 Agnès Varda, Jean René 

MÚSICA: Matthieu Chedid

FOTOGRAFÍA: Roberto De Angelis, Claire Duguet, Julia Fabry, Nicolas Guicheteau, Romain Le Bonniec, Raphaël Minnesota, Valentin Vignet

REPARTO: Jean-Luc Godard, Jean René, Laurent Levesque, Agnès Varda 

GÉNERO: Documental

DURACIÓN: 90 Min.

PAÍS: Francia 



SINOPSIS

Agnès eligió el cine. JR, la fotografía. Juntos se unen en un viaje extraordinario y sorprendente por los pueblos de Francia basado en el azar y la creatividad. En una furgoneta mágica que imprime fotografías de gran formato, ambos experimentan el contacto con la gente y forjan una amistad basada en sus diferencias y su sentido del humor. Veteranía y juventud en un recorrido humano e inolvidable.

La mayor ovación en el Festival de Cannes fue para el nuevo documental de Agnès Varda ("Los espigadores y la espigadora"), quien a sus casi 90 años mantiene intacta su energía. Premio Donostia a Agnès Varda en el Festival de San Sebastián. Oscar honorífico a Agnès Varda por toda su carrera. Una película única, vitalista, fresca y muy personal.


¿Quién es quién?
Agnès Varda (Bruselas 1928) nació con el nombre de Arlette Varda. Su padre pertenecía a una familia de refugiados griegos de Asia Menor y su madre era francesa. Estudió Historia del Arte en la École du Louvre antes de conseguir un trabajo como fotógrafa oficial del Teatro Nacional Popular o Théâtre National Populaire (TNP) de París. Le gustaba la fotografía, pero estaba más interesada en el cine. Después de pasar unos días grabando la pequeña ciudad pesquera francesa de Sète, en el barrio «La Pointe Courte», para un amigo con una enfermedad terminal que no podría visitarla por sí solo, Varda decidió hacer una película. De este modo aparece en 1954 su primera película, La Pointe Courte, que narraba la historia de una triste pareja y su relación en la pequeña ciudad. La película es la precursora estilística de la Nouvelle vague francesa.
Varda es pionera en la apertura de la dirección cinematográfica a las mujeres. "Sugerí a las mujeres que estudiasen cine. Les dije: Salid de las cocinas, de vuestras casas, haceos con las herramientas para hacer películas".
Más tarde se la encuadrará definitivamente en este género, asemejándosela así a autores como Chris Marker, Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet, Jean Cayrol y Henri Colpi. Este grupo estaba fuertemente ligado al Nouveau roman, estilo literario que estaba posicionado políticamente en la izquierda. 

OBRA:
Ha dirigido una cuarentena de piezas entre cortometrajes, documentales y largos de ficción. Su formación previa en fotografía le permite captar los pequeños detalles de la realidad que la circunda. La combinación de la textura documental con un desarrollo narrativo (tan utilizado en el cine realista actual) puede ser el rasgo más característico de su extensa obra, lo mismo que la irrupción de la subjetividad del autor (por medio de la voz en off, de la presencia física, del metalenguaje) en el universo objetivo que se retrata señala el crítico Sergio Fernández Piniña.
Su primera película fue La pointe courte, donde se observa la influencia de Rosellini sus primeras obras reflejan el impacto del cine francés de la Nueva Ola destacando Cleo de 5 a 7 (1961)​

La segunda fase de su obra se sitúa a partir del Mayo del 68 contagiada según la crítica del espíritu optimista de la época. La felicidad (1965), Las criaturas (1966), Lion´s Love (1969), cuestionan la rigidez de la sociedad burguesa. Destaca Una canta, otra no (1977), con un estilo jovial transformando las luchas feministas en una danza de colores kitsch.

Uno de sus trabajos más destacados fue Sin techo ni ley (1985), protagonizado por Sandrine Bonnaire, dando vida a una vagabunda que sobrevive sometida al azar. En la película cohabitaron actores y personas del lugar, siendo el germen de toda una corriente de cine realista contemporáneo, encabezado por los hermanos Dardenne y Ken Loach. Black panthers (1968), Daguerréotypes (1975), Murs, murs (1980), Jane B. par Agnès V. (1987), Cinévardaphoto (2004), por no hablar de Los espigadores y la espigadora (2000) y su secuela Dos años después (2002), están consideradas por la crítica pequeñas obras maestras del género y testimonios históricos y del paso del tiempo.
 La película que hoy os presentamos, junto a J.R. logró financiarse a través de un crowdfunding y el apoyo de su hija que buscó financiación en el MoMA que compró una copia para su fondo archivístico antes de que empezase el rodaje y la Fundación Cartier.




Jean René, más conocido por su pseudónimo JR (París, 22 de febrero de 1983) es un artista callejero y fotógrafo francés, también es conocido como el «fotógrafo clandestino». Toma fotografías en blanco y negro que después de ampliadas son pegadas en grandes muros en la ciudad a la vista de todos, ya que el mismo dijo que «la calle era la galería más grande del mundo».

JR comenzó su carrera realizando grafiti en las calles de París, siendo apenas un adolescente. Luego de encontrarse accidentalmente una cámara en el metro, él y sus amigos comenzaron a documentar su proceso en la realización de estos grafitis, y a la edad de 17 años comenzó a pegar copias de estas fotografías en las paredes de la ciudad.


Entre 2004 y 2006 creó Retratos de una generación, retratos de gente joven de los proyectos de París que exhibió en gran formato, este proyecto pasó de ser ilegal a ser oficial cuando la Ciudad de París puso estas imágenes en sus edificios.

En 2007 JR puso enormes fotos de israelíes y palestinos cara a cara en 8 diferentes ciudades, tanto palestinas como israelíes en ambos lados de la barrera de separación, antes de su regreso a París puso estos retratos en la capital, con este proyecto JR declaró que «los héroes de este proyecto, fueron quienes en ambos lados de la barrera me permitieron pegar los retratos en sus casas».

En 2008 realizó la gira Women Are Heroes proyecto en el que resalta la dignidad de la mujer que usualmente es blanco durante los conflictos.
Habiendo comenzado en las calles de París, JR ha alcanzado gran reconocimiento. En 2011 obtuvo el premio TED​ que también han obtenido importantes figuras como Bono, vocalista de la banda U2, y Bill Clinton.
El trabajo de JR es conocido en diversas ciudades del mundo donde incluso ha realizado grandes exposiciones, pero sigue permaneciendo anónimo ya que no enmarca sus enormes trabajos pues desea dejar espacio para el encuentro entre el protagonista y el intérprete en sus obras.



Y un reconocimiento también al invisible, pero siempre presente, personaje que encabeza el reparto de este documento/ficción:
Jean-Luc Godard (París, 3 de diciembre de 1930) es un director de cine franco-suizo. Cultiva un cine creador, vanguardista, pero accesible en su conjunto. Es experimental respecto al montaje considerado clásico. Es uno de los miembros más influyentes de la nouvelle vague, a la vez caracterizado por su acidez crítica y por la poesía de sus imágenes.
Nosotros tuvimos el honor de contar con él en el inicio de nuestra segunda centena, allá por Febrero del 2010, cuando proyectamos una de las obras que han marcado la historia del cine: A bout de souffle (Al final de la escapada), su primer largometraje, que comenzó su rodaje en el verano de 1959, sobre un guion de François Truffaut, —de quien fue por esos años muy amigo— y con la colaboración de Claude Chabrol. La película, protagonizada por Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg, supuso una revolución en la manera de filmar al utilizar técnicas hasta entonces poco ortodoxas, como rodar cámara en mano, utilizar el estilo documental o saltar de un plano a otro.





Y me parece a mi

Mírame, aunque sea con tus ojos ciegos

Un buen día, una señora inquieta y curiosa se encuentra con un chico inventivo, cincuenta y cuatro años más joven, y deciden irse a dar una vuelta por campos, aldeas, antiguas minas, playas y puertos. Ella es cineasta, un referente vivo, anterior incluso a la nouvelle vague; él, que nació artísticamente en las calles de París de la mano del grafiti, se dedica ahora a la fotografía de proporciones gigantescas.
Les une el afán de la aventura y la necesidad de conocer gentes y nuevas historias que contar. J.R. dispone de una impresora rodante y un grupo de amigos colaboradores. Agnès viaja con una gran mochila de recuerdos y la cercana e invisible presencia de un ser huraño y admirado, de nombre: Jean Luc Godard.

Más que un documental al uso, Caras y lugares (Visages villages), es la excusa perfecta para compartir, conversar, descubrir; mantener encendida la llama de la ilusión y repletas las alforjas del imaginario; y, sobre todo para cimentar la amistad, incluso la que duele, como razón de vida.
Emocionan la mirada borrosa de la incansable luchadora y el afecto contagioso que la dispensa el hombre diligente de las gafas oscuras.
Hay en la película un aire limpio y bondadoso que aventan las manos de los creadores; que brota de la sencillez del proyecto y la improvisación como herramienta de los talentosos. Y como suele suceder, cuando no se pretende la trascendencia, se consigue un excelente resultado (acentuando la pequeñez, apareció la grandeza).

No me resisto a señalar el paralelismo que hay entre esta singular pareja (Varda y Jean René) con los personajes de un film, que recomiendo con fervor, de Hal Ashby: Harold y Maude (1971). Aquellos y estos terminan convirtiéndose en seres rebeldes y entrañables; de esos, imprescindibles, que van desparramando fragancias a su paso, y te hacen creer en que no todo está perdido.
Jaht 


Caras y lugares, fue vista por 57 espectadores
La nota media, según puntuación de nuestros seguidores, fue: 9

2 comentarios:

  1. ¡Qué alegría contar con esta par de artistas en nuestro corral!

    Me gusta este "Me parece a mi" que Jaht suele regalarnos cada semana... La mayoría de las veces veces que lo leo, me sale de dentro, "A mí me parece lo mismo"
    Con este documental caprichoso y juguetón, J.R. y Vardà destacan los rostros de personas humildes, de los lugares en dónde habitan, dándoles luz y voz, aportándoles presencia y valor. Esta labor, teniendo en cuenta la impersonalización imperante, "me parece a mi" un ejercicio extraordinariamente saludable. Y , si, además, está realizado con tanto afecto, genio y buen humor, pues para quitarse el gorro... (Y las gafas, J. R.)
    Qué razón tienes, reconforta hallar trabajos como este, realizados con aire fresco, generosidad, sencillez, sin pretensiones y con sobrada inteligencia y genialidad.
    Pues, sí, nos invitan a continuar en el empeño de ser personas utópicas. Puede que no esté todo perdido.

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  2. El Asustagallinas11/3/19 22:05

    Amigo Jaht, hace Usted bien en no resistirse a señalar paralelismos.
    Recientemente he tenido oportunidad de ver dos películas de Hal Ashby: “El regreso" (1978) y “Bienvenido Mr. Chance” (1979). Hasta hace un rato desconocía la existencia de una película de este director titulada “Harold y Maude”. Si en esta ocasión, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Vd. la recomienda voy a hacer lo necesario para no pasarla por alto. Otra cosa será encontrar dónde pillarla. En lo referente a gustos cinematográficos, la experiencia me ha demostrado que debo fiarme ciegamente de sus gustos.

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