El flechazo por el cine de un niño indio, que vive en un minúsculo poblado, más bien un apeadero de tren, es el hilo conductor de esta obra de Pan Nalin, que emociona a todos los que hemos considerado al mágico arte como parte esencial de nuestras vidas. Uno de los vagones que nos trasladan, a la velocidad de los recuerdos, al territorio de la infancia y la inocencia que tantas veces lamentamos haber abandonado.
Es inevitable recuperar la mítica sala Paradiso y su cabina, hermanas, desde ya, de la Galaxy y de su amable proyeccionista (Fazal), el hombre que sacia el espiritual hambre de Samay a cambio de las apetitosas tarteras de la dulce madre (Baa).
La obsesión por atrapar la luz, porque sin ella no existirían las historias ni las películas, lleva a los muchachos de esta aldea, en medio de la nada, a desarrollar la imaginación e inventiva hasta el paroxismo; consiguiendo una interacción, entre sus vidas y las de la pantalla, que pocas veces se ha contado con tanta veracidad. La inclusión de la banda sonora en sus sesiones particulares es monumental.
Otro de los momentos cumbre tiene que ver con el proceso de reconversión de las viejas máquinas y latas, celuloide incluido, en lo que serán los nuevos cuerpos para viejas almas.
India, el país del mundo con más aficionados y butacas en sala oscura, cuenta a partir de ahora con un referente muy digno, que pone en su justa medida el valor incuestionable de la fábrica de ilusiones y los rayos de color que iluminan nuestras vidas.
Para Pan Nalin, como para mí, el cine, sea cual sea, es alimento, es oxígeno y además nos acompaña desinteresadamente como solo saben hacerlo los amigos.
MI CALIFICACIÓN: 7,50
UN HÉROE (Asghard Farhadi-Irán)
Rahim, ¡suerte!
Héroes anónimos en la sociedad iraní, y en tantas otras, son todos aquellos que han de soportar preceptos dictados por unos pocos: políticos, economistas, religiosos, medios escritos y audiovisuales..., a los que se han sumado, recientemente, las redes sociales.
Farhadi, nos introduce en una de sus misteriosas y sencillas historias de la vida cotidiana, para convertir en una gran bola, algo del tamaño de una canica. Se van adhiriendo: familiares, amigos, instituciones y circunstancias que desnudan a la sociedad persa y, como en otras ocasiones, deja al individuo bajo la inclemencia de leyes injustas, corrupciones camufladas, actitudes hipócritas, manipulaciones e interferencias varias..., que abandonan a las personas a los pies de organismos que tienen mucho de siniestros. Hasta el punto de que hace tambalear las expectativas humanitarias que, en teoría, forman parte de la esencia de los únicos animales inteligentes que habitan y castigan el planeta.
Fiel a su estilo, nos mantiene enganchados durante todo el metraje, deseosos y esperanzados: ¡ojalá todo se resuelva!, nos animamos.
Por otro lado, la ternura, bondad y solidaridad que exudan también alguno de sus personajes nos hace pensar que no todo está perdido. A la par, la impotencia que sentimos desde el patio de butacas por no poder ayudar.
En definitiva, A hero, reúne todas las señas de identidad del mejor e inconfundible Asghar Farhadi y es posible que salga con algún premio de esta 66 Seminci de Valladolid que presenta la película en su Sección Oficial.
MI CALIFICACIÓN: 8
EL CONTADOR DE CARTAS (Paul Schrader-USA)
El diablo viste de uniforme
Una constante en el cine de Schrader tiene que ver con las pesadas mochilas que no nos permiten levantar los pies del suelo. La culpa, el pecado, la expiación; factores religiosos, de educación, morales, que marcan el acontecer de cualquier ser humano, sobre todo si, como el que nos ocupa, ha tenido conductas poco edificantes.
Este contador de cartas, oficio aprendido en la cárcel, que viaja por los USA con discreción, esperando que algo suceda, es un hijo de Caín que acepta con estoicismo los dictados de la redención.
Sirve esta road movie de moteles, casinos y malas conciencias, para que el director repase los vergonzosos acontecimientos de Abu Ghraib y la permanente impregnación (olores, ruidos, visiones...) que la tortura queda tanto en víctimas como verdugos.
Los tonos saturados, de los que gusta el gran guionista (Taxi driver, Toro salvaje, La última tentación de Cristo...) vuelven a esta balada triste de seres solitarios, dejando claro que, al menos en esto, en los colores encendidos, sí coinciden el infierno y la realidad.
El jugador tranquilo es un volcán dormido e incandescente, al borde de la erupción.
Escapar, poner tierra de por medio, cambiar de aires... ¿de qué sirve cuando el enemigo, llamado conciencia, no ha sido extirpado y vive dentro de ti.
MI CALIFICACIÓN: 7
Martes 26 de Octubre
HIT DE ROAD (JADDE KHAKI)
(Panah Panahi-Irán)
Curar el miedo con humor
El cine iraní posee un adn consistente, hasta el punto de que un cineasta principiante sale, sin complejos, a volar solo. Transitando nuevos caminos, nada de andar por espacios trillados, evitando en la medida de lo posible los lugares comunes.
Este joven narra en Jade Khaki algo tan poco novedoso como el éxodo obligado y sin papeles, que anega en nuestros días los países ricos; esos mismos que critican a sus gobiernos, pero sienten como una amenaza a quienes huyen buscando mejores condiciones de vida. La originalidad, por supuesto, no está en el tema, aunque justo es que se hable constantemente de ello, por si alguien aún no se ha enterado; lo novedoso está en la manera de contar, que, al estilo de la Vida es bella (Roberto Benigni), convierte este doloroso acompañamiento del viajero en una road-movie de vis cómica, con simbolismos y ensoñaciones musicales incluidas.
Reírse es terapéutico y las situaciones divertidas, los personajes hilarantes, funcionan de manera similar en todas las culturas. Por más diferencias que tengamos, reír nos une y es una válvula sin la que sería muy difícil afrontar la cotidianidad (la nuestra y la de otros).
No carece esta ópera prima de misterio y dinamismo, aunque parte de la historia transcurra dentro de un coche; como si Kafka y Buster Keaton hubieran colaborado en el guión.
Por separado todo funciona de maravilla. En cuanto este muchacho afine con el ensamblaje será un digno hijo de su padre, el enorme: Jafar Panahi
MI CALIFICACIÓN: 6,5O
MALÍ TWIST (Robert Guédiguian-Francia)
La libertad comprimida en un twist
La República de Mali, de gran extensión y sin salida al mar, se independizó (y esto sí es un eufemismo) en 1960 de Francia que la había mantenido colonizada desde finales del siglo XIX. Durante unos pocos años fue dirigida por un sistema de partido único hasta que los militares (todos sabemos al servicio de quien) fueron imponiendo el criterio de la fuerza y el “ordeno y mando”
Guediguian aprovecha el momento histórico de la llegada de los socialistas al poder para contarnos la historia de una joven pareja que ve luz en el horizonte, ¿o es un espejismo?
Por vez primera, el comprometido director se descabalga de su grupo actoral y familiar, se traslada a África, en plan aventurero, y, sin que un solo blanco aparezca, pone en pantalla una historia universal de amor eterno, inserta en un mundo convulso, en el que los buenos sentimientos y el sentido común cotizan a la baja.
A ritmo de banda sonora occidental de los 60, con incrustaciones tradicionalistas y autóctonas, Bamako parece despertar de una modorra de décadas opresivas.
¿Puede un pueblo joven e ilusionado salir de la noche de los tiempos sin resultar deslumbrado?
Las reflexiones socio-políticas del buen Robert sobre el miedo a la libertad, el síndrome de Estocolmo de los pueblos esquilmados por la ocupación extranjera, la rebeldía juvenil, el progresivo y desacelerador pragmatismo de las revoluciones…, desembocan en un análisis sobre el resultado, poco alentador, que propician los, poco fiables, mecanismos que los imperios ponen en marcha para desechar a los vapuleados ciudadanos de casta inferior.
De aquellos polvos, resume el hombre que sigue impertérrito luchando contra molinos de viento, estos lodos
MI CALIFICACIÓN: 7,50
LA PEOR PERSONA DEL MUNDO
(Joachim Trier-Noruega)

Discutibles referentes
El retrato que Joaquín Trier ha querido hacer de su generación (el dibujante de cómics) y la que le pisa los talones (Julie) está dividido en una docena de actos, con un prólogo y un epílogo, con la intención, supongo, de diseccionar cada aspecto: académico, laboral, pareja, sexo, familia, relaciones sociales…
Nuestra chica: culta, liberada, decidida; a veces desenfrenada y borde, otras, dulce y encantadora; transita por unas tierras (Noruega) que, no nos engañemos, condicionan mucho su estilo de vida. Sus problemas cotidianos nada tienen que ver con los que afrontan, por ejemplo, los europeos del sur. De ahí que nos parezca frívola en ocasiones y que no empaticemos con algunas de sus fulgurantes decisiones.
Su situación y estatus, que le garantiza no ocuparse en “nimiedades”, como las que tienen que ver con la falta de trabajo, los hijos, cuidado de mayores, hacer frente a los gastos más elementales, etc. etc., también la catapulta hacia un mundo que curiosamente está reñido con la felicidad; porque los, y las, onanistas solo disfrutan de lo suyo, privándose del gozo de los demás que, a poco que lo intentes, acabará por contaminarte y verás que su infestación es bienvenida.
Las generaciones, aunque cada vez cumplen más años, mueren antes, desaparecen, su influencia dura poco en una sociedad cambiante que se autofagocita a toda velocidad. El sistema se carga las posibilidades familiares, amistosas y rinde culto al individualismo, cuya máxima expresión es la soledad.
MI CALIFICACIÓN: 7,50
Miércoles 27 de Octubre
HUDA’S SALÓN (Hany Abu-Assad-Palestina)
No hay brotes verdes
Cisjordania es un lugar donde la existencia está cargada de sorpresas, gran parte de ellas desagradables.
Una peluquería puede ser un entorno ideal para que los servicios secretos israelíes introduzcan células informativas y, a la vez un objetivo a vigilar por la resistencia palestina. Se habla mucho en el Salón de Huda y, en un territorio ocupado, en guerra permanente, las paredes tienen orejas y cualquier palabra valor añadido.
Reem, la protagonista, es una víctima propiciatoria por su doble indefensión: ser palestina y mujer.
El director, que ya nos impresionó con Paradise Now y Omar, desarrolla otra vez su doloroso y privilegiado conocimiento, por su proximidad al conflicto que, como todos cuantos habitan la zona, sienten en carne propia.
Los hechos que acontecen en la ficción, hunden sus raíces en sucesos similares que tuvieron lugar en la franja, y que llevaron a que alguna de las mujeres implicadas haya de estar protegida, en total clandestinidad, desde hace 20 años.
El miedo a la muerte no es lo peor, el pánico lo produce el hecho de dejar la vida en manos de los siniestros e inabordables acontecimientos.
El eterno conflicto, narrado sin visos de solución por Hany Abu-Assad, nos sumerge en un mundo con poca luz y escaso aire
MI CALIFICACIÓN: 8
EL PERDÓN (Maryam Moghadam, Behtash Sanaeeha-Irán)
Ser la ofendida y la indulgente
Los fallos judiciales siempre son irreparables pero, si además conducen a la pena de muerte, el inconmensurable horror ennegrecerá de forma inevitable toda la vida social.
La directora y protagonista de este drama sabe bien de qué habla. Su padre, por motivos políticos, fue ejecutado.
Las “civilizaciones” con la pena de muerte vigente (sí, los Estados Unidos también), ya son regímenes fallidos, y si además acumulan en torno a un poder unívoco: gobierno, jueces y religión; tienen triple posibilidad de equivocarse; pero salvo raras excepciones tampoco es algo que les preocupe demasiado.
Las mujeres, esos seres invisibles de las comunidades islámicas, vuelven a bailar solas (que diría Sting) para reconquistar la dignidad que hace siglos les fue arrebatada. Y hasta los gramos que recuperan, de un derecho inalienable, han de ser gentileza de los varones.
Solo ellas entienden también la generosa y verdadera dimensión del perdón. Son las únicas capaces de curar el mal que corre por las venas de tantas poblaciones del mundo. El odio nunca solucionó nada ni hizo mejor a nadie.
MI CALIFICACIÓN: 7,50
SEIS DÍAS CORRIENTES
(SIS DIES CORRENTS)
Neus Ballús -España
Pepe Gotera y Otilio
Simpática y auténtica esta semana laboral de una cuadrilla de “chapuzas” a los que acompaña la cámara de Neus Ballús. Entre recreación de situaciones vividas a pie de obra y documental, la catalana realiza una comedia antropológica sobre los trabajadores manuales, y también sobre sus empleadores, en la que es muy sencillo colarse. Tan fácil es identificarse con los fontaneros como con quienes han reclamado sus servicios; vivan en un barrio de viviendas agrietadas o en una urbanización de lujo.
La sencillez con la que está tratado el tema no oculta la tarea minuciosa de planificación, y aunque dé la impresión de que los Valero, Mohamed, Pep y compañía, están improvisando, lo cierto es que es mérito del guión, el hacer llegar al espectador la sensación de proximidad de los protagonistas. Intérpretes, por otro lado, sorprendentes; ya que siendo del todo aficionados, doblándose así mismos, hacen alarde de frescura y convencimiento.
MI CALIFICACIÓN: 6,50
Jueves 28 de Octubre
EL ACONTECIMIENTO (Audrey Diwan-Francia)
Rompiendo becerros de oro
Audrey Diwan traduce en imágenes la novela de Angie Ernaux (Lillebonne-1940), mujer valiente y militante que convirtió en literatura sincera los sucesos más importantes de su vida: su adolescencia, su matrimonio, el Alzheimer de su madre, el cáncer de mama que superó... y su propio aborto (L’événement), cuando en Francia estaba prohibido y perseguido.
La directora, de origen libanés, no solo ha recreado en la pantalla la obra autobiográfica de este referente de la lucha feminista más inflexible, también ha respetado el lenguaje directo y tozudo que la autora utilizó para defender sus posturas y lo que ella consideraba derechos de la mujer que aún estaban sin reconocer.
Una joven estudiante concienzuda y atrevida ve despejado su camino; en el horizonte esperan su pasión (escribir) y la libertad de hacer con su cuerpo y mente lo que le venga en gana. Un estúpido error, ese “que convierte a muchas en amas de casa”, no va a impedir que Anne luche por sus objetivos. Aunque todavía queden unos pocos años para Mayo del 68 y aunque deba utilizar métodos poco recomendables.
Si hoy en día este tipo de decisiones, que corresponden exclusivamente a las que tienen que parir, siguen levantando tanta polémica en los países más avanzados; imaginaos cómo eran las cosas hace seis décadas. O mejor que veas esta buena adaptación de una cineasta comprometida que te lo cuenta, sin ambages ni paños calientes. Hasta el punto de que en La Seminci 2021 (donde el nivel de comprensión es muy alto) he presenciado cómo algunos abandonaron la sala, supongo que ofendidos por la dureza (más que justificada) de la propuesta.
MI CALIFICACIÓN: 7,50
HIVE (LA COLMENA) (Blerta Basholli-Kosovo)
Sin obreras la colmena no funciona
Kosovo, es un lugar en constante ebullición, como el resto de los Balcanes. Hace 20 años se vio envuelto en un conflicto civil entre serbios y albano-kosovares; dos etnias enfrentadas con intereses creados a su alrededor. Por un lado el vecino del norte y los nacionalismos, por el otro los Estados Unidos y la OTAN con sus políticas invasoras y geoestratégicas; en medio el amedrentado pueblo, cordero siempre disponible para el sacrificio.
Como en toda guerra, la primera víctima es la verdad y la propaganda (algunos con más capacidad financiera que otros para engañar) acaba provocando confusión y envenena el día a día de las poblaciones afectadas.
El tema de los desaparecidos se repite en todas las zonas de extrema violencia civil. En su primera realización, Blerta Basholli nos narra los años posteriores de las víctimas vivas, las que tienen que salir adelante a pesar del dolor, la desconfianza y el abandono general de los “salvadores”de distinto signo.
Fahrije tendrá que afrontar, además de las brutales secuelas de los despropósitos militaristas, su condición de mujer cabeza de familia y emprendedora; en una comunidad anclada en la tradición machista de la que llegan a participar las propias interfectas..
La sonoridad, que acaba imponiéndose, no sólo es la solución para ellas, a nivel local. Tal vez sea el último recurso, la última revolución global, que nos mejore como seres humanos y nos permita recuperar la cordura en un mundo que se dirige, en estampida, hacia la imbecilidad absoluta.
MI CALIFICACIÓN: 6,50
I’M YOUR MAN (EL HOMBRE PERFECTO)
(Maria Schrader-Alemania)
Una vez más: miénteme dime que me quieres
Las relaciones entre humanoides, máquinas inteligentes, robots colaboracionistas..., y las personas, ha sido tratado repetidas veces en el cine; alguna de ellas con excelentes resultados: 2001 una odisea en el espacio, Blade Runner... y no hace mucho tiempo, algo parecido al amor entre un sistema operativo de voz seductora y su desamparado propietario, bajo la genial dirección de Spike Jonze (Her). Todo este género estaba englobado en el género de la ciencia ficción. Hoy no nos atrevemos a colocar esta etiqueta, tan próximas sentimos ya las inevitables compañías de androides; nicho de oportunidad, como se dice ahora, para los diseñadores científicos en un mundo de seres individualizados y solitarios.
La decisión de Maria Schrader de utilizar el vehículo de la comedia, bajo mi punto de vista, rebaja las posibilidades de profundizar en el aspecto filosófico y moral que plantea el romanticismo entre seres animados con sangre y esa especie de clones informáticos, complacientes y seductores.
Un elegante compañero de cócteles, una enciclopedia andante y parlante o un amante ideal, solo sirven a Alma, la probadora de Tom, para ser consciente de todas las carencias que arrastra, por no haber dedicado más vida a las cosas que realmente importan; pero también para plantearse si ya no es tarde para recuperar el tiempo perdido.
Lo que sí interpreto del éxito en un futuro inmediato del próximo rey, en el mercado de los circuitos integrados, es que no serán consecuencia de un caprichoso y apetecible avance tecnológico, que podría resultar divertido; serán un sucedáneo que el sistema convertirá en imprescindible para tapar las goteras afectivas, que él mismo ha provocado.
MI CALIFICACIÓN: 6,50
COMPARTIMENTO Nº 6 (Juho Kuosmanen-Finlandia)
¡Quién lo iba a decir!
En el Nº 6 de un vagón de tren que se dirige a uno de esos lugares donde no querría ir nadie, viaja una chica finlandesa, educada, soñadora y sedienta de nuevas experiencias. Ha dejado atrás, en Moscú, una dulce y transitoria relación amorosa, que contrasta con el insolente y maleducado acompañante que la mala suerte le ha deparado.
Lo que comienza siendo una auténtica pesadilla se convertirá en una travesía iniciática, para la protagonista, su peculiar cicerone y para los espectadores de la sala, que iremos asumiendo y aprendiendo junto a ella que los estereotipos no son para nada inmutables y que en ocasiones obraríamos mejor tomando el camino contrario a sus directrices.
Juho Kuosmanen, hace un planteamiento más que interesante sobre los miedos permanentes que nos impiden descubrir nuevas gentes y sitios inexplorados. No hay vida sin aventura, viene a decirnos el director finlandés que juega con el público, riéndose amistosamente del concepto de corrección que guardamos en la buchaca.
Nos invita a montar en un tren claustrofóbico, transitar 1.600 kilómetros por encima de la capital rusa, en medio de vendavales y tormentas de nieve, abrevar en lugares inhóspitos donde solo el vodka deshace el hielo…
Y todo para llegar a Múrmansk, allá por Laponia, en la frontera norte de Noruega y Finlandia, en pleno Ártico; porque a esta muchachita nórdica, alguien le han dicho que hay petroglifos en algunas rocas, por aquella zona, que ni siquiera sabemos si estarán visibles.
Queda claro, en Compartimento Nº 6, que lo importante es trasladarse, cambiar; lo de menos es adónde y el por qué.
MI CALIFICACIÓN: 7
Viernes 29 de Octubre
LA CHICA Y LA ARAÑA
(Ramón y Silvan Zürcher-Suiza)
Yo me monto la película
Intuimos que a esta mudanza le faltan claves que los directores no han querido darnos. Es posible que se encuentren dentro de alguna de las cajas con las que nos tropezamos por los pasillos. Tal vez consideren que con todos esos cortes desordenados, sueños confusos, conversaciones a media voz, gestos y miradas cómplices, comentarios afilados, vecinos misteriosos..., somos nosotros, los espectadores quienes hemos de montarnos la película. Y si no queda más remedio lo intentamos.
La persistencia del tema musical “Voyage, voyage” (Desireless -1986), como vehículo emocional que se lleva y trae nostalgias de las ocasiones perdidas, los amores náufragos, el vacío existencial y la frustración por lo que nunca será, convierte a la canción en un personaje más, como lo son el gato, la araña y el piano de la camarista del crucero. Un halo poético sobrevuela las estancias que se vacían, nada volverá a ser lo mismo.
La chica, la que menos colabora con el traslado de la que fue su mejor amiga, la que se queda, parece tejer una telaraña compleja de hilos dispares y distintos materiales pegajosos, su método para cazar y una cruel manera de relacionarse.
¿Gustarme?. Pues no, no me ha gustado; pero me ha dado pie para hacerme una paja mental. Algo más placentero que patear enfurecido, como hicieron algunos en la sesión de la mañana del Carrión en este Viernes otoñal de la Seminci-2021...
MI CALIFICACIÓN: 5,50
LA MIF (THE FAM) (Frédéric Baillif-Suiza)
Saltar del nido, sin paracaídas
Los centros de acogida son el sucedáneo de
la vida familiar. Algunos de los que allí llegan ni siquiera saben lo
que es eso; otros están huyendo, por haber sido abusados u olvidados por
los suyos; los hay que perdieron a sus padres...; por unas u otras
razones todas son personas muy vulnerables y necesitan el apoyo de los
mejores profesionales.
El director de este drama, Fréderic Baillif, es asistente social y su
película es precisamente un ejercicio de integración, en este caso de un
grupo de jovencitas que irán, a lo largo del metraje, descubriéndonos
las verdaderas razones de su estancia y qué esperan del futuro
inmediato, al que casi todas tienen verdadero pánico; porque significará
volver a la intemperie, abandonar el refugio, en el que la mayoría han
recibido las únicas muestras de afecto y cariño. Las protagonistas saben
bien de lo que habla el guión pues pertenecen a uno de esos hogares de
convivencia.
Valiéndose del uso, muy dinámico, del flashback el realizador suizo (48
años) no se limita a repasar las duras experiencias personales de las
chicas, aprovecha también para bucear en el deterioro por proximidad de
los trabajadores, psicólogos y dirección; en sus disensos con la
administración y en la denuncia implícita por el abandono y falta de
seguimiento de estas criaturas al cumplir los dieciocho años.
MI CALIFICACIÓN: 6,50
CLARA SOLA (Nathalie Álvarez Mesén-Costa Rica)
La instintiva rebeldía de un ser pacífico
En algún remoto lugar del interior de Costa Rica, sin mar, pero con un bosque tropical lamiendo poblados y fincas dispersas, hayamos a Clara, una inocente criatura de 40 años que habla con la naturaleza, con su caballo blanco y, según su mamá, también con Dios y la Virgen que, a falta de talento para defenderse de la maldad, le han concedido el don de curar al prójimo.
La aparición de un hombre que ayudará a la familia en las faenas del campo será el desencadenante que despertará en la mujer-niña otras apetencias que tienen que ver con el sexo y la libertad.
Esta obra de Nathalie Álvarez Mesén sirve para introducir en España, a través de la Seminci 2021, un nuevo aspecto cultural costarricense desconocido para nosotros: el cine. Una industria, por otro lado, escasa en este pequeño país de América Central, del que conocemos casi exclusivamente su vertiente turística (playas, volcanes y selvas).
Interesante la visión antropológica de la directora, que vivió en el istmo y ahora está afincada en Suecia, apoyándose en actores no profesionales y creando una atmósfera poética con brochazos de naturaleza mágica.
MI CALIFICACIÓN: 5,50
Sábado 30 de Octubre
LAS SIAMESAS (Paula Hernández-Argentina)
Clotela
Las siamesas, de Paula Hernández, es la adaptación de un cuento de
Guillermo Saccomanno. Las protagonistas, sin nombres en el relato, son
Clota (Rita Cortese) y Estela (Valeria Lois). Viajan de Junín a Costa
Bonita a gestionar un par de apartamentos que el padre (divorciado) ha
dejado, tras su muerte, para su única hija.
La madre es una señora avinagrada, impertinente, metomentodo,
desconfiada..., en fin, alguien con un horizonte totalmente despejado de
virtudes. Estela, además de víctima de los malos humores de la mamá, es
un modelo de infinita paciencia. Pero las dos tienen algo en común: la
rara dependencia, esa necesidad simbiótica de permanecer juntas; más
extraña aún en el caso de la menor que se ve abducida en todo momento
por doña Clota y sus innumerables subterfugios, a cual más impropio y
grosero.
El camino hacia la costa se ve salpicado de paradas, para fumar principalmente, y
problemas añadidos: una pertinaz tormenta y algún incidente mecánico del
autobús, que van aliñando con otros ingredientes esta road movie,
sobradita ya de elementos acéticos.
El duelo interpretativo, puro teatro, de las dos damas, es de un gran
nivel; y la conducción de la realizadora argentina lo suficiente fluido,
para que no perdamos ni un solo debate o pensamiento; se exprese, o no,
con la palabra.
Aunque en esta 66 Seminci ha habido grandes interpretaciones femeninas,
yo hubiera dado ex-aequo la Espiga, a las dos actrices que entregan
cuerpo y alma a las siamesas juninenses.
MI CALIFICACIÓN: 7
LA VENGANZA ES MÍA, TODOS LOS DEMÁS PAGAN EN EFECTIVO (Edwin-Indonesia)
Contar el drama con chanzas
Tan exótica como el propio país al que representa; y esto no es en
absoluto despreciativo, más bien lo contrario. Precisamente su colorido y
la mezcolanza de leyendas con la violenta objetividad que caracteriza
al archipiélago, son lo más aprovechable de un trabajo en el que la
seriedad no es la meta.
Hay escenas y aspectos que tienen su interés y gracia: la apuesta
inicial de moteros suicidas, los transportes con sus anuncios
parlanchines, el desligar la agresividad de los impulsos sexuales
dominantes... Pero la ligazón para montar un relato coherente falla de
forma estrepitosa, al meter en la túrmix géneros cinematográficos tan
dispares como las artes marciales, las tradiciones, el wéstern, el
romanticismo, la mafia, el animismo...; y sobre todo, hacer el puré en
proporciones inadecuadas.
Le han concedido el Premio de Fotografía en la 66 Seminci. Después de
todo, las ofrendas a la diosa de la venganza han resultado rentables a
los hacedores de este engendro, al que también han catalogado como
comedia.
MI CALIFICACIÓN: 5
UNA HISTORIA DE AMOR Y DESEO (Leyla Bouzid-Francia)

Ahmed, ¡despierta! Ella no es una muñeca de porcelana
Leyla Bouzid es tunecina y como Farah, la
chica desacomplejada de esta historia, se fue a estudiar literatura a la
Sorbona. Son datos que presuponen una carga autobiográfica importante
en el guión que ella misma firma. De ahí, tal vez, la credibilidad y
sinceridad que destila este difícil romance; entre un francés-argelino
que mantiene sus raíces abonadas con la cultura del barrio y sus propias
creencias antinaturales sobre el control del deseo, y una joven recién
llegada a París sin prejuicios ni ridículas cortapisas.
Los dos aman los libros, la poesía; parecen haberse enamorado. Juntos
descubren la sensualidad y erotismo de los textos árabes del siglo XII y
no dan crédito ante las restricciones del islamismo y las cerradas
tradiciones de nuestros días. Son una invitación a disfrutar de la
libertad. Pero él prefiere interpretar el desenfreno tan solo como una
fiesta espiritual en la que el cuerpo ha de mortificarse, reprimir los
impulsos hasta la llegada del momento adecuado, cuando el amor cuaje en
un proyecto de familia y futuro.
Sirve a la directora esta relación de los dos estudiantes, para dar un
pequeño tirón de orejas a la escasa integración por parte de la sociedad
inmigrante, la que vive en el extrarradio parisino, aunque algunos sean
de segunda generación, por seguir anclados en las costumbres de sus
mayores sin plantearse cambios esenciales.
Lo que no se plantea, imagino que porque no toca, es si el conformismo y
conservadurismo, que tiene que ver con la religión y las tradiciones,
tendrá también que ver con la pobreza, la incultura y la indefensión de
una gran parte de la mano de obra barata, invisibles hasta que algunos
generan conflictos.
MI CALIFICACIÓN: 7
Palmarés Jurado 2021
Espiga de Oro: Last Film Show (Pan Nalin-India)
Espiga de Plata: Sis Dies Corrents (Neus Ballús)
Premio al Mejor Director: Fred Baillif (The Fam)
Premio Pilar Miró al Nuevo Director:
Behtash Sanaeeha y Maryam Moghaddam (El Perdón)
Premio al Mejor Actor: Yuriy Borisov (Compartimento Nº 6
Premio a la Mejor Actriz: Yllka Gashi (Hive)
Premio Miguel Delibes al Mejor Guion:
Paul Schrader ( 'The card counter')
Premio del Público: Sis Dies Corrents (Neus Ballús)
Premio FISPRECI: The Worst Person in the World (Joachin Trier)