FOTOGRAFÍA: Bernhard Keller
REPARTO: Meinhard Neuman, Reinhardt Wetrek, Waldemar Zang, Detlef Schaich
DURACIÓN: 100 Min. PAÍS: Alemania
AÑO: 2017
Es uno de los mayores talentos de la nueva ola de cineastas alemanes. Se crió en Berlín, donde cursó estudios de Filosofía mientras comenzaba a desarrollar su pasión por el mundo del cine. Decidida a dedicarse profesionalmente a la dirección, Valeska pone rumbo a Viena donde se instala en 1993 para cursar estudios en el Departamento de Dirección de la Viena Film Academy, bajo la dirección, entre otros, de Michael Haneke.En 1997 dirige su primer corto, pero es en 2001, con su ópera prima "Mein Stern" cuando sale definitivamente del anonimato para entrar en el circuito festivalero con considerable éxito y algunos premios. El público tendrá que esperar cinco años para ver su segundo trabajo, "Nostalgia", película presentada con excelente acogida distintos festivales internacionales.
“Western” (2017), su tercer largometraje, participó en el 70º Festival de Cannes en Un Certain Regard y recibió numerosos premios en todo el mundo.
Y me parece a mi
Los pueblos de la Europa de los capitales siguen estando tan lejos como lo estaban cuando había dos bloques. El no disponer de un idioma común sigue siendo un hándicap pero, como nos demuestra la película, no es el mayor de los problemas. Las diferentes velocidades que catalogan a las naciones como ricas o pobres, en función de su renta per cápita, en lugar de por su bagaje humano o cultural y el empeño en basar las relaciones en los intercambios comerciales, dejando de lado el aspecto cordial e incluso sentimental de la confraternización entre las gentes, nos está llevando a una unión sin alma donde el único vínculo identitario es el €uro.
La intranquilidad y el desasosiego, azuzados por actitudes arrogantes y machistas, son el resultado lógico; el mar de la desconfianza en que desembocarán los desencuentros entre los que se consideran invadidos y quienes parecen presumir por ser los invasores. Solo el hombre de pocas palabras, el más extraño de la cuadrilla de operarios, el prudente y misterioso, de nombre Meinhard, es capaz de conectar con los aldeanos y también con sus mujeres.
El lenguaje de la realizadora teutona, está despojado de alharacas, por lo que su obra puede resultar áspera, sin elementos opiáceos que distorsionen una triste realidad, a pesar de utilizar como curioso vehículo un género (western) que ha dado pie a románticas fantasías de héroes solitarios, en las que el bien, la amistad y los valores resultaban triunfantes.






































