Blue Moon
Jueves 5 de Febrero/2026
Sala Avenida/Jaraíz
20,30 Horas
DIRECTOR
Richard Linklater
GUION
Robert Kaplow
MÚSICA
Graham Reynolds
FOTOGRAFÍA
Shane F. Kelly
REPARTO
Ethan Hawke, Margaret Qualley, Bobby Cannavale, Andrew Scott, Patrick Kennedy, Simon Delaney, Elaine O'Dwyer, Cillian Sullivan ...
GÉNERO
Drama | Biográfico. Música. Años 40. Alcoholismo
DURACIÓN
100 Min.
PAÍS
USA
SINOPSIS
En la noche del 31 de marzo de 1943, el legendario letrista Lorenz Hart se enfrenta a su dañada autoestima en el bar Sardi mientras su antiguo compañero creativo Richard Rodgers acoge la noche inaugural de su exitoso musical "¡Oklahoma!". Antes de que la noche acabe, Hart se habrá enfrentado tanto a un mundo que ya no valora su talento como a la aparente imposibilidad del amor.
¿Quién es quién?
Richard Stuart Linklater (Houston, Texas-1960) es un director de cine y guionista estadounidense.
Fue uno de los primeros y más exitosos directores en emerger durante la década de los 90 en el firmamento del cine independiente. Creció apreciando a autores como Robert Bresson, Yasujiro Ozu, Rainer Werner Fassbinder, Josef von Sternberg y Carl Theodor Dreyer.
Su trabajo está en buena medida influenciado por su experiencia con Raging Bull (Toro Salvaje)-Martin Scorsese.
Por varios años, Linklater hizo varios cortometrajes que fueron principalmente ejercicios y experimentos de técnicas cinematográficas. Su primera película, la apenas exhibida It's Impossible to Learn to Plow by Reading Books (disponible en la edición de Criterion Collection de Slacker), fue realizada con una súper 8 y tomó un año en ser grabada y otro año en ser editada. La película es importante en la medida en que introduce muchas de las preocupaciones presentes en varios de los trabajos de Linklater. Se caracteriza por tener mínimos movimientos de cámara y la falta de narrativa, y examina la idea de viajar sin ninguna dirección particular en mente. Estos temas serán explorados con más detalle en posteriores trabajos de Linklater.
Esta es su tercera visita a nuestro Cineclub, donde ya estuvo con: Antes del Anochecer (2013) y Boyhood (2014).
Más conocido para nuestra parroquia resultará Ethan Green Hawke (Austin, Texas- -1970) ; actor, director de cine, escritor y guionista estadounidense. No en balde rinde su sexta entrega. Os resultará muy familiar por las siguientes películas, por orden de proyección: Antes que el diablo sepa que has muerto (Sidney Lumet-2007), Antes del anochecer (R. Linklater-2013), Boyhood (R. Linklater-2014), El reverendo (Paul Schrader-2017) y La verdad (Hirokazu Koreeda-2019).
Sarah Margaret Qualley (Kalispell, Montana-1994) es una actriz estadounidense. Hija de la también intérprete Andie MacDowell. Os resultará familiar por dos títulos muy recientes en nuestra granja: Pobres criaturas (Lanthimos-2023 y La sustancia (Coralie Farget-2024)
¡A veces, suceden cosas extraordinarias!. Imagina una noche de 1943, como tantas otras, en Sardi. Lorenz Hart está allí esperando a que aparezcan los triunfadores de la noche, vienen de un estreno en Broadway: ¡Oklahoma!; sí, con signos de exclamación (qué falta de humildad, que diría Larry). Él también fue protagonista principal en otros tiempos, precisamente junto al músico de este último espectáculo teatral, su pareja artística durante más de veinte años, y mil temas. Ahora está solo.
Pero lo excepcional no es este "déjà vu" de fingida alegría, hipócritas abrazos, brindis redundantes y besos de Judas. Lo que puede marcar un antes y un después es la llegada de un ser de luz que convertirá su vida en un auténtico revival. ¡Nacer a los 47!; no todos podrán presumir de este dato en sus biografías...
Richard Linklater, fiel a su estilo indagatorio, aprovecha este biopic para bucear en el interior de un desolado letrista; un volcán de ideas, azuzadas por el bourbon; un hombre pequeño, alzado sobre sus palabras; un brillante parlanchín, que dilapida su crédito; un kamikaze dispuesto a reventar contra el acorazado de lo obvio, o contra un guiño de su febril imaginación.
Podría haber elegido al judío Richard Rodgers, la cara de la moneda: más aseadito, sobrio y cerebral. Nosotros, como espectadores, también preferimos que se decantara por la imperfección y el músculo que bombea insólitos delirios de color rojo.
Ethan Hawke, acodado en la barra o trepando al taburete que le permite tener la botella dorada a la altura de sus ojos y cerca de su nariz, compone un personaje al que difícilmente olvidaremos; y al que siempre tendremos en gran aprecio.
Los socarrones e inteligentes monólogos, las referencias literarias y musicales, la camaradería del personal del club nocturno, la cálida compañía del piano, esa atmósfera vitalista de la degradación... Demasiadas razones para colocar esta emotiva película lejos de la pertinaz amnesia.


















